Regalar no puede ser estrategia empresarial

La compañía Holcim S.A. se puso en la tarea de promover la educación en el país para que en aquellas comunidades, en las que tiene incidencia, también haya autosostenimiento.

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abril 23 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-23

Educación y medio ambiente, generación de ingresos, construcción de vivienda y apoyo a la gestión local. Cada uno de estos conceptos se convirtieron en los focos para la gestión de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) que desarrolla actualmente Holcim S.A. en Colombia.

Con la estrategia puesta en marcha a través de su Fundación Social, la cementera viene trabajando diversos programas que buscan elevar el nivel de calidad de vida de las comunidades que están circunvecinas en las zonas de influencia de la compañía.

"Tenemos una política corporativa implementada en cada país de acuerdo con la situación particular de éste, y en el caso de Colombia nos adherimos a los principios de Pacto Global y las ejecutamos a cabalidad bajo el concepto de desarrollo sostenible", sostiene Victoria Vargas, directora de Asuntos Corporativos de Holcim.

Con una inversión cercana a los $2.077 millones, la compañía ha logrado beneficiar a más de 1.500 personas directas y a 7.020 indirectas. Además trabaja en la construcción de alianzas con otras fundaciones para retroalimentarse y generar un mayor impacto a sus diferentes grupos de interés.

"Nuestra gestión de RSE está llegando no sólo a las comunidades en las cuales tenemos operaciones sino que se hace bajo criterios integrales que incluyen desde los más pequeños, que aún están en formación, hasta los que buscan oportunidades para generar ingresos para sus familias en concurso con las autoridades locales y los entes de liderazgo de la comunidad. El objetivo es ser integrales", explica Vargas.

18 programas inciden en todo el país

De acuerdo con Vargas, Holcim viene trabajando su estrategia de RSE en diferentes puntos del país en donde tienen plantas de producción, especialmente en Bogotá y Boyacá. Precisamente, una de las iniciativas de la Fundación con mayor incidencia el Centro Juvenil Campesino (CJC) en Nobsa (Boyacá), una institución bajo el esquema colegio-granja que incentiva el trabajo de sus estudiantes hacia su progreso y el de sus comunidades con el sello amor por su tierra.

A su vez, el programa de la Secretaría de Educación de Bogotá 'Escuela Ciudad Escuela', en Ciudad Bolívar, permite que los niños, niñas y jóvenes de colegios cercanos al área de influencia en el sur de la ciudad en su tiempo libre extraescolar, participen de actividades como danza, música, teatro y artes plásticas bajo la modalidad de niveles semestralizados. Son dirigidos por profesionales de la Academia Superior de Artes de Bogotá (Asab), y desarrollados en las instalaciones de los colegios y casas comunales.

"Somos unos convencidos de que el tema de la educación requiere de más esfuerzos y creemos que incentivando en todos los niveles la preparación de las personas en el largo plazo va a producir un cambio en la sociedad", afirmó la Directora de Asuntos Corporativos de Holcim.

Sin restar importancia al tema, la labor por el cuidado del medio ambiente también está contenida en la estrategia de RSE, por tanto, con recursos y programas de seguimiento la compañía incentiva el trabajo de estudiantes bogotanos con el sello 'amor por su tierra'.

'Vaticanitos' en Ciudad Bolivar

Desde el 2007, Holcim decidió brindar apoyo a un grupo de mujeres en la construcción y adecuación del jardín Vaticanitos, el objetivo es brindar un espacio adecuado para la atención y formación de los niños de esta zona, área de influencia de la operación de agregados pétreos de la organización.

De acuerdo con los encargados de RSE en Holcim, el objetivo de la compañía no es promover una labor de finaltropía, "realmente se busca generar autosostenibilidad en los niveles de vida de las comunidades en las que tenemos impacto".

"Las comunidades de una u otra manera tienen como empoderarse en su desarrollo y no somos partidarios de los regalos", explica Vargas.

Según ella, "Lo más satisfactorio de la labor que vienen desarrollando en los últimos años es ver los resultados y las caras alegres de los niños y en general de la comunidad que nos rodea y darnos cuenta de que sí estamos logrando poner un granito de arena, sin embargo, aún hacen falta mayores recursos, pero todo tiene que tener".

albdia@eltiempo.com.co