‘Con reglas claras, el sector minero puede crecer el doble’

El presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Minería, Santiago Ángel Urdinola, dice que la inestabilidad jurídica es el principal obstáculo para que las empresas conviertan sus proyectos de exploración en minas. Asegura que ya hay 17 proyectos en el Congreso que afectan a la minería.

Santiago Ángel, presidente de la Asociación colombiana de minería.

Mauricio Moreno

Santiago Ángel, presidente de la Asociación colombiana de minería.

Finanzas
POR:
agosto 04 de 2014 - 12:05 a.m.
2014-08-04

La semana pasada tuvo un ritmo frenético para Santiago Ángel Urdinola, el presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Minería, la nueva agremiación que reunió bajo una sola sombrilla al Sector de la Minería a Gran Escala, la Cámara Colombiana de Minería y la Cámara Asomineros de la Andi.

Ángel Urdinola, que viene precisamente de la Andi, se posicionó en el cargo hace ocho días y desde ese momento inició la maratón de reuniones con empresarios, el Consejo Directivo de la agremiación, funcionarios públicos y hasta diplomáticos.

Al culminar la semana, el nuevo vocero de los mineros en el país se tomó un tiempo para contarle a Portafolio cuáles serán sus prioridades a la cabeza de la naciente asociación.

Su mayor preocupación: buscar reglas de juego estables que les permita a las empresas invertir en el largo plazo.

Se ha dicho mucho sobre lo complicado que fue fusionar los gremios, decidir quién tenía más peso en la asociación...

Eso es un mito. Precisamente con esa fusión lo que buscamos fue fortalecer el sector y tomamos la fortaleza de cada uno de los gremios.

Hoy, tenemos una asociación incluyente, representativa, que contempla a toda la cadena y eso nos permite tener una voz unificada y clara de hacia dónde quisiéramos llevar esta minería.

¿Cómo quedó el gremio en cuanto a la representación de las empresas y el peso de cada una?

Todas las empresas son afiliadas al gremio y en los estatutos así está. No solo carbón y oro, sino que también tenemos plata, cobre, calizas, minerales industriales, esmeraldas, ladrilleras, fuentes amplias de distintos minerales.

¿Cuál va a ser su prioridad en el corto plazo?

Te podría decir tres prioridades. La primera es que queremos que sea un sector que comunique, que se posicione y que genere una información clara para el debate. Nos ha faltado ser más comunicativos en las estrategias para informar lo que es la verdadera minería. No podemos seguir haciendo debates con verdades a medias, eso le está haciendo mucho daño al sector y también al país.

¿Y las otras dos?

La segunda, que los proyectos mineros que ya existen se mantengan y crezcan, para eso necesitamos reglas de juego estables y predictibles, porque este es un sector en el que las inversiones son de largo plazo.

Y el tercero: que toda esa exploración se convierta en mina; por decirlo de otro modo, estamos buscando que ese niño que hizo la primaria pase al bachillerato y ojalá a la universidad, para que la inversión que hacen las empresas formales, legales y responsables social y ambientalmente pueda crecer y generar más empleos.

Habla de estabilidad de reglas de juego, pero ya viene en camino una nueva reforma al código de minas...

Sí, pero no hablemos de un proyecto particular, porque son muchos. En la legislatura pasada había 32 proyectos de impacto para el sector, la reforma del código de minas era uno de ellos. En esta semana que llevamos de legislatura, ya hay 17 proyectos que han presentado que afectan al sector. Aún no conocemos el texto del código de minas, pero, además, el debate debe ser integral, porque no sirve de nada que las normas del sector digan una cosa y luego otra norma ambiental diga otra. Creemos que este sector fácilmente se podría duplicar en su tamaño si tenemos esa predictibilidad en las reglas.

En cuanto a su tercera prioridad, ¿qué es lo que hoy en día impide que un proyecto de exploración se convierta en mina?

Ese éxito en la exploración no tiene que ver con la geología; la geología colombiana es buena. Volvemos al tema de las normas. Un depósito en Colombia puede ser interesante, pero si el inversionista ve 30 proyectos de ley en contra de la minería, o que hay definiciones ambientales que le pueden hacer devolver el título, o que la comunidad tiene unas pretensiones exacerbadas que la empresa no tiene la capacidad de costear, pues se asusta.

Y son factores que no tienen nada que ver con la geología ni con la exploración en sí, sino por el entorno que le dificulta al inversionista casarse con un proyecto en el largo plazo. Porque en últimas este negocio es como un matrimonio y se necesita esa estabilidad en las reglas de juego.

LA DAÑINA INCERTIDUMBRE

Para el pasado viernes se había anunciado la publicación de las coordenadas del páramo de Santurbán, que les permitirá decidir a las empresas mineras con operaciones en la zona si continúan o no con sus proyectos.

Sin embargo, esta definición no se dio. Al respecto, el presidente de la ACM sostuvo que lo que más daño le hace al sector es la incertidumbre.

“Somos los principales interesados en que se defina dónde se puede y dónde no hacer minería, pero se han demorado mucho en tomar decisiones”, señaló.