Regular la regulación

El presidente Barack Obama acaba de nominar al profesor Cass Sustein, para encabezar la Oficina de Información y Regulación de la Casa Blanca (Oira, por sus siglas en inglés). Esta dependencia, que no es muy conocida es ciertamente muy poderosa. Creada en 1980, tiene como tarea principal armonizar las distintas iniciativas sobre regulación que surgen desde las distintas áreas del Gobierno. También debe asegurar que la información utilizada para la toma de las decisiones sea de la más óptima calidad y rigor técnico. En otras palabras, es una especie de Zar de la regulación.

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mayo 26 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-26

Su nombramiento tiene una importancia especial, pues una de las consecuencias previsibles de la crisis, será una reforma de fondo al modo como se hace los de vigilancia y regulación de los diferentes sectores económicos en todo el mundo. Uno de los cambios pendientes de la administración pública colombiana es el de la regulación. El conjunto de comisiones, superintendencias, sentencias judiciales que interpretan el alcance de las normas y las cada vez menores, pero aún existentes, facultades regulatorios de algunos ministerios, hacen que este tema sea un absoluto caos en nuestro país. Una compañía cuyas actividades no se restrinjan a un sólo y exclusivo sector de la economía, es objeto de la vigilancia de múltiples y en muchas ocasiones, contradictores decisiones gubernamentales. Sólo por dar un ejemplo, EPM es hoy objeto de vigilancia por parte de la Comisión Nacional de Televisión, por su negocio de suscripción por cable, pero también de la de telecomunicaciones y obviamente la Comisión de Agua Potable; las decisiones del Ministerio de Medio Ambiente y las Superintendencias de Servicios Públicos e Industria y Comercio, le afectan. También es objeto de regulaciones por parte de las varias Corporaciones Autónomas Regionales que cubren los territorios donde tiene presencia. El listado puede seguir, pero no es necesario, para enfatizar mi punto: hoy tenemos múltiples fuentes regulatorios que no se han armonizado y son uno de los mayores obstáculos para mejorar la competitividad de nuestro país. Ante los cambios y transformaciones económicas que el mundo está sufriendo y que moldearán la economía en su conjunto, valdría la pena que el Gobierno, los gremios, la academia, y por su puesto el Congreso estuvieran reflexionando sobre cómo mejorar nuestro sistema de regulación y qué instrumentos pueden contribuir a hacerlo más racional. Pero claro, hoy todos están entretenidos en un ejercicio de adivinanza trascendental: que si el alma de alguien realmente quiere o no. Mientras tanto, la crisis económica avanza y se profundiza: la Agencia Internacional de Energía confirmó que el consumo de energía mundial bajará este año en un 3,5 por ciento, lo cual no sucedía desde el final de la Segunda Guerra Mundial. '' La Agencia Internacional de Energía confirmó que el consumo de energía mundial bajará este año en un 3,5 por ciento.WILABR

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