La relación con Venezuela continuará congelada hasta después del referendo

Las abultadas cifras de comercio binacional con Venezuela se habían convertido en el suceso económico del año para cientos de empresarios que venden al vecino país. No ha habido foro económico en las últimas semanas, durante el cual no se mencione el dinámico crecimiento que registran las ventas a ese destino.

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noviembre 27 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-27

Y no es para menos: entre enero y agosto alcanzaron los 2.757 millones de dólares, para un crecimiento del 76,8 por ciento en este período. Venezuela se caracteriza, además, por ser un comprador neto de bienes no tradicionales, particularmente manufacturas y bienes de mediana industria. El alto volumen del comercio es atribuido al buen momento por el que atraviesa el consumo en Venezuela, debido a los mayores ingresos petroleros que ha recibido el país y también al desabastecimiento de productos en algunos sectores, que son suplidos por los colombianos. Por eso, existe gran nerviosismo frente a eventuales medidas de restricción comercial que podrían derivarse de la crisis política que enfrentan los dos países. Hay quienes dan por un hecho que ninguna decisión se conocerá esta semana, cuando está por definirse el referendo que dirá si el presidente Hugo Chávez podrá obtener la reelección de manera indefinida, pues políticamente resultaría inconveniente. A la cabeza de las ventas se mantienen los vehículos y autopartes, que representan el 20 por ciento del total que se coloca en el vecino país. Estos bienes son exportados por las tres ensambladoras que operan en el país: General Motors Colmotores, Sofasa y la Compañía Colombiana Automotriz, que han logrado aprovechar la fiebre del mercado automotriz venezolano, que este año espera vender alrededor de 500.000 autos. Otras compañías como Nacional de Chocolates, Noel, Colanta, Fabricato, Enka, Coltejer, Vestimundo, Cristalería Peldar, Pintuco, Haceb, también cuentan con Venezuela como uno de sus principales mercados de ventas. Pero aparte de estas empresas, otras pequeñas y medianas que inician su carrera exportadora vendiendo a Venezuela también se verán afectadas en caso de eventuales medidas que toquen el comercio. En este grupo están los productores de bovinos, carne bovina, caramelos, confecciones, libros, calzado y alimentos. FALLAS TECNOLÓGICAS DE CADIVI Nuevas alertas se encendieron entre empresarios colombianos que exportan a Venezuela, tras confirmar las dificultades para acceder a la página de Internet de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) que aprueba la asignación de dólares para las importaciones. Aunque esta situación se viene presentando desde hace varias semanas, coincidió con la crisis política entre los dos países y aumentó los temores de los empresarios colombianos, que temían que fuera algún tipo de retaliación. Sin embargo, tras hacer algunas consultas internas, la respuesta fue la misma: que en Cadivi se generó una falla tecnológica de grandes proporciones que no ha podido ser solucionada. Pero aunque los empresarios colombianos han sido los que mejor han aprovechado esta situación de bonanza, también Venezuela se ha visto beneficiada con la mejor situación que hoy registra la economía colombiana, según aseguró la presidenta de la Cámara Colombo Venezolana, María Luisa Chiappe. La ejecutiva citó cifras del Dane según las cuales las importaciones que realizó Colombia del vecino país entre enero y agosto de este año sumaron 941,8 millones de dólares, una cifra nada despreciable para el vecino país. En este grupo se destacan productos como químicos y combustibles, camiones, vehículos, hierro y aluminio, lubricantes y abonos. La presidenta de la Cámara confió en que este tema llegue a una instancia diplomática que permita reencauzar la relación binacional, pero señaló que este proceso solo podría darse a partir de la próxima semana, cuando ya haya pasado el referendo. 20 por ciento, es la participación de los vehículos en las exportaciones colombianas a Venezuela, aunque ese país también envía autos a territorio colombiano, especialmente camiones. SUSPENSO POR LA CAN Dos decisiones que de inmediato quedarán congeladas en la agenda binacional tienen que ver con temas comerciales de gran interés en los dos países: el retorno de Venezuela a la Comunidad Andina de Naciones y la definición de mantener el Acuerdo Automotor Andino hasta el 2009. En el tema de la CAN, la semana pasada fuentes diplomáticas habían asegurado que avanza a pasos acelerados la redacción de un memorando a partir del cual Venezuela buscaba su retorno al bloque andino, y que sería a más tardar la segunda semana de diciembre. También quedó en el limbo la vigencia del Acuerdo Automotor Andino, a pocas semanas de que entre en vigencia una ley venezolana que establece la licencia previa para la importación de vehículos. Gremios, en mutismo total por lío con Venezuela Los representantes de los principales gremios económicos del país, que asistieron en horas de la mañana a una reunión convocada por el vicepresidente Francisco Santos y la directora de Planeación, Carolina Rentería, con carácter urgente, guardaron silencio ayer sobre los resultados del encuentro. La reunión fue convocada para analizar la crisis política. En la charla, quedó claro que la tensión se mantendrá por lo menos hasta la próxima semana, cuando se conozcan los resultados del referendo que definirá si el presidente Hugo Chávez se mantendrá indefinidamente en el poder. Entre los asistentes a la reunión estuvieron el presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas; el presidente de Fenalco, Guillermo Botero; Rafael Mejía, de la Sociedad de Agricultores de Colombia; Beatriz Uribe, de Camacol y José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, entre otros. Los dirigentes gremiales acordaron no hacer ningún pronunciamiento público para evitar que cualquier declaración pueda ser malinterpretada o genere un nuevo roce con Venezuela. Varios de los asistentes expresaron su temor por posibles retaliaciones comerciales, que no se descartan a pesar de que hasta el momento no se han registrado este tipo de decisiones en episodios recientes de crisis como la ocurrida con la captura del ‘canciller’ de las Farc, a finales de diciembre del 2005. Sin embargo, hubo dirigentes gremiales que reiteraron que aunque Colombia puede perder clientes en el vecino país, una decisión de congelar el comercio tendría un grave impacto en Venezuela, aquejada en estos momentos por un fuerte desabastecimiento de bienes de consumo, especialmente en el ramo de alimentos. En el caso específico de productos como carne y lácteos, quedó claro que Colombia es un proveedor estratégico ya que países como Brasil y Uruguay, que podrían reemplazar el producto colombiano, tienen copada su capacidad de producción durante todo el 2008 y para Venezuela la opción más segura y económica está en su vecino.

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