Repasando a Pereira

El comportamiento que viene mostrando la tasa de desempleo de Pereira, Dosquebradas y La Virginia ha generado preocupación a los colombianos, en especial a quienes estamos atados a esa tierra.

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julio 15 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-15

Dicha tasa, que se ubicó en 20,7 por ciento, casi ocho puntos porcentuales por encima de la correspondiente a las trece principales ciudades, pareciera estar reflejando hechos relativos tanto a la demanda de mano de obra como a la oferta. En cuanto a los primeros, si utilizamos la tasa de ocupación (relación entre la población ocupada y la población en edad de trabajar) como indicador de la demanda por trabajo en la zona, vemos que a la situación actual no se llegó de un momento a otro, ya que la misma ha tenido un comportamiento deslucido: excepto por unos pocos meses, desde el 2001 hasta la fecha siempre ha estado por debajo del promedio de trece ciudades. Sólo durante el segundo semestre del 2005 tuvo un crecimiento importante. Hace pocos años se construyó una obra de la magnitud del sistema de transporte masivo, Megabús, intensiva en mano de obra. Sin embargo, esto no logró atenuar en esa zona el impacto de la reducción en la tasa de ocupación en ramas de actividad como: comercio, hoteles y restaurantes; servicios, comunales, sociales y personales; y agricultura, pesca, ganadería, caza y silvicultura. En el sector manufacturero, si bien la tasa de ocupación venía cayendo, se estabilizó desde finales del 2006. Los más afectados con la caída en la tasa de actividad laboral han sido los hombres, las personas de 12 a 17 años de edad y mayores de 56, las de más bajo nivel educativo, los patronos o empleadores y las personas dedicadas al servicio doméstico. Posiblemente las autoridades del área metropolitana, el departamento y la nación y el Observatorio del Mercado Laboral de Risaralda tienen las explicaciones a dicho comportamiento. Entre ellas, seguramente están el costo de la mano de obra y de otros factores de la producción, la productividad, los impuestos (como el de Industria y Comercio, para poner un ejemplo) y, fundamentalmente, la demanda nacional e internacional por los productos que se generan en Pereira, Dosquebradas y La Virginia. Por el lado de la oferta de mano de obra, se observa que la tasa global de participación (la población ocupada y desempleada en busca de trabajo en relación con la población en edad de trabajar) ha crecido desde comienzos del 2008. Esto puede deberse a la reducción en los ingresos no laborales de los trabajadores secundarios producto de la caída en la tasa de ocupación ‘efecto del trabajador adicional’), la disminución en las remesas y el regreso de algunos de quienes se habían ido hace pocos años a España, principalmente. El problema no es sencillo y se debe tener cuidado al hacer recomendaciones de política para que las acciones adoptadas produzcan resultados perdurables cuyos costos no sean desmedidos en relación con los beneficios, no introduzcan dificultades al funcionamiento del mercado laboral, no aumenten la informalidad y no alteren el crecimiento de la productividad en la zona. Es posible que un programa generoso de gasto público focalizado en Pereira, Dosquebradas y La Virginia termine aumentando allí la tasa de desempleo debido a la migración de los desocupados desde otros sitios del país hacia esa región o produzca resultados perversos en materia de cambio técnico. Tal vez se requiera un panorama más amplio y más balanceado de estímulo a la demanda agregada. Recomendaciones sencillas que seguramente han sido estudiadas en Pereira podrían ser: primero, revisar qué viene pasando en Bucaramanga donde la tasa de ocupación está al alza desde hace un buen tiempo; segundo, facilitar mediante un buen sistema de información la movilidad laboral desde Pereira, Dosquebradas y La Virginia hacia plazas en las que la demanda de trabajo tenga mayor ímpetu; tercero, estudiar las posibilidades fiscales del área metropolitana para estimular la creación de empresas formales reduciendo impuestos como el de Industria y Comercio; y, cuarto, implementar mecanismos de retención de los jóvenes en el sistema educativo. * Las opiniones contenidas en esta columna son responsabilidad del autor y no comprometen al Banco de la República ni a su junta directiva. '' El problema no es sencillo y hay que tener cuidado al hacer recomendacio- nes de política para que las acciones adop- tadas produzcan re- sultados perdurables.” '' El comportamiento que viene mostrando la tasa de desempleo de Pereira, Dosque- bradas y La Virginia ha generado preocu- pación a los colombianos.” '' A la situación actual no se llegó de un momento a otro, ya que la misma ha tenido un comportamiento deslucido.WILABR

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