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Requisitos para ser parte de la élite

En esta edición circula un informe especial -Élite Empresarial- en el que presentamos los resultados de una gran encuesta que hacemos cada año con el fin de establecer cuáles son las empresas más admiradas de Colombia en diversas categorías, y los líderes del mundo de los negocios destacados por sus colegas. En esta encuesta, llevada a cabo por Datexco -Opinómetro, participaron 1.100 empresarios de compañías de todos los tamaños, ubicadas en las doce ciudades principales del país. El nivel de confianza de la investigación es del 95 por ciento.

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mayo 31 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-31

Queremos destacar las que consideramos son las principales características comunes de las empresas que con mayor frecuencia aparecen en los puestos de honor de esta votación. Pero antes queremos llamar la atención sobre un interesante dato: consolidando las distintas evaluaciones, a las empresas nacionales les va mejor que a las firmas extranjeras que operan en el país. No creeemos que ello sea producto de un nacionalismo subjetivo sino más bien refleja una realidad -hay numerosas grandes empresas colombianas que nada tienen que envidiarle a las compañías foráneas. Porque sus prácticas gerenciales -pulidas a lo largo de muchos años y en diversas circunstancias, son muy exigentes, de talla mundial. Así pues, cuando se procura la excelencia en el management hay modelos criollos que brindan fórmulas y herramientas que superan a los buenos ejemplos de las firmas transnacionales. Pero también es cierto, para no exagerar, que esos casos locales de desempeño superior constante no son tan numerosos. Urge ampliar esa lista, ahora más que nunca, puesto que con la entrada en vigencia del TLC, el país está ad portas de entrar a jugar en las grandes ligas. El primer atributo indispensable para ser parte de la élite es el de la perseverancia. Las compañías que ocupan los primeros lugares llevan muchos años haciendo las cosas bien. Las estrellas fugaces no logran brillar lo suficiente. Dicha constancia es una cualidad generalmente subestimada, porque en apariencia no tiene nada de especial -no es un concepto sofisticado ni novedoso. Pero lo cierto es que a la postre es mejor ser muy bueno de manera continua en vez de ser sobresaliente de forma esporádica. Cosa que no es fácil, demanda mucha disciplina y grandes dosis de energía. Otro atributo que salta a la vista en las empresas galardonadas es su vocación de servicio al cliente. Tal vocación es tan marcada que podría decirse que es una obsesión. Las empresas reconocidas están en permanente y estrecho contacto con sus consumidores, profundizan en el conocimiento de sus necesidades e intereses, están siempre a la vanguardia en la innovación de productos y servicios que sobrepasen las expectativas de sus clientes. Todas las empresas por supuesto tienen que prestarle atención a sus compradores, pero las que forman parte de la élite viven a diario en función de los clientes -en todos sus procesos y en todos los niveles de su organización. La tercera cualidad que está muy presente en la mayoría de las compañías preferidas por los encuestados, es la de la responsabilidad social. Al igual que sucede en otras latitudes, en Colombia cada día se valoran más los esfuerzos especiales que las empresas hagan por el bienestar de la comunidad. Queda claro que en igualdad o similitud de condiciones, la opinión pública prefirirá a aquella firma que se distinga por su aporte social. Dicha responsabilidad ya no es una actividad marginal de unos pocos, es cada vez más parte clave de la buena reputación de una empresa. Y tal imagen positiva no sólo reporta aplausos sino también dinero -en la forma de mayores negocios, más apetito por la acción de la firma, etc. Por último, vale la pena destacar la importancia del buen mercadeo del nombre de la empresa, de su marca organizacional. Cuando se mira el listado de las empresas sobresalientes, prácticamente sin excepción alguna, todas tienen marcas muy poderosas, construidas a lo largo del tiempo con gran esmero, con ingenio y con grandes inversiones publicitarias. La marca, en efecto, es un gran patrimonio de las empresas, puede incluso llegar a ser su activo más valioso. "Hoy en día un buen número de empresas colombianas no tienen nada que envidiarle a las firmas multinacionales”.

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