Reservas en crecimiento

Ha pasado relativamente desapercibido el anuncio hecho ayer por Ecopetrol, en el sentido de que sus reservas probadas de petróleo aumentaron 35 por ciento en el 2009, el mayor incremento de la última década.

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enero 27 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-27

En cifras concretas, la empresa de propiedad mayoritariamente estatal puede obtener 1.878 millones de barriles de crudo de los campos que tiene en operación, un dato que equivale a la mitad de lo que tiene un país como Ecuador. Pero más llamativo todavía es que ese crecimiento se logró a pesar de un alza notoria en la producción, pues por cada galón bombeado se incorporaron tres nuevos. Dicho de otra manera, el índice de reposición ascendió a 359 por ciento. La buena noticia es extensiva a Colombia. Aunque la evaluación sobre la riqueza petrolera nacional se demora hasta abril, todo indica que las reservas deberían acercarse o incluso haber superado la marca de los 2.000 millones de barriles el año pasado, 47 por ciento más de lo registrado en el 2007. Esa cantidad muestra que se ha dado un cambio profundo en los últimos tiempos y que la autosuficiencia de crudo está garantizada, por lo menos durante la presente década. Sin embargo, resulta aún más llamativo que la perspectiva apunta a magnitudes cada vez más grandes. La razón no es otra que la febril actividad exploratoria de los últimos tiempos, alentada por las mejoras en seguridad y por la existencia de un marco regulatorio que ha atraído a decenas de inversionistas de todas las latitudes. Y como en el negocio petrolero se aplica plenamente aquel refrán que afirma que ‘el que busca, encuentra’, es indudable que los hallazgos continuarán. La prueba de esa afirmación es lo ocurrido en el pasado reciente. De un lado, el número de contratos firmados por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en el 2009 superó con facilidad la meta fijada en 50 y llegó a 64. Del otro, la exploración sísmica, cuyo objetivo era de 14.000 kilómetros el año pasado, ascendió a 19.821 kilómetros. A su vez, el número de pozos perforados fue de 70,75 por ciento más de lo planeado. De ese total, 33 entraron o entrarán en producción, un índice de 47 por ciento que es considerado como muy bueno, de acuerdo con los estándares internacionales. Semejantes resultados permiten entender la tendencia del bombeo de petróleo. Este, que había bajado a 512.000 barriles diarios hace un par de años, llegó a 734.000 barriles en diciembre pasado, que equivale a un incremento del 43 por ciento. Ante ese comportamiento, no suena nada descabellado el pronóstico oficial según el cual la producción nacional superaría con facilidad los 800.000 barriles este año. Falta, además, ver lo que puede pasar en los meses que vienen. La razón es que una sensación de relativa tranquilidad ha retornado a quienes participan en el negocio de la energía no renovable, después de observar que la crisis internacional no fue tan grave como en algún momento se temió. La incertidumbre se llegó a sentir en los flujos de inversión extranjera con destino a petróleo en Colombia, que resultó ser inferior a la recibida por el sector de la minería. Ahora, en cambio, con el precio del barril estabilizado en cercanías de los 80 dólares, el interés está de vuelta. De hecho, hay quienes sostienen que para el segundo semestre las cotizaciones podrían acercarse de nuevo a los 100 dólares, si el repunte de la economía mundial se consolida. Frente a tales perspectivas, es de esperar que el país esté cada vez más en el radar de los inversionistas. Si eso es así, es algo que podrá constatar la ANH en los próximos días cuando comience su gira para promocionar la ‘Ronda Colombia 2010’, que pretende ofrecer 170 bloques con potencial de hidrocarburos para exploración. El viaje comenzará en Canadá, donde los directivos del organismo visitarán Toronto y Calgary y posteriormente seguirá a Houston, en Estados Unidos, para continuar en Europa, Suramérica y, finalmente, Asia. Y aunque las presentaciones todavía no han tenido lugar, todo apunta hacia un cupo completo. El motivo es que, en contraste con lo que ocurre en otras naciones de la región, existe una confianza creciente de que las posibilidades petroleras del país son grandes y que el éxito de los años pasados es apenas el abrebocas de una riqueza que podría ser mucho más grande. Ante la febril actividad exploratoria, no suena nada descabellado el pronóstico oficial según el cual la producción nacional de petróleo superaría con facilidad los 800.000 barriles diarios este año.EMIMEN

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