Uso de reservas y destitución del presidente del Banco Central quedaron en manos de la justicia en Argentina

El Gobierno de ese país espera respuesta de una apelación para usar reservas del Emisor y destituir al jefe de la entidad, iniciativas que generaron crisis institucional y dudas de un canje de deuda.

POR:
enero 13 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-13

Una cámara judicial debe ahora decidir si acepta el pedido del Gobierno para revertir el fallo de una jueza que negó la utilización de las reservas y restituyó en su cargo a Martín Redrado, el presidente del Banco Central que había sido destituido por un decreto de la mandataria Cristina Fernández.

Hasta que la cámara tome una decisión, prevista para el corto plazo, el Gobierno no podrá disponer de las reservas y Redrado permanecerá en su cargo.

El conflicto, en la que también ha tomado parte el Congreso, que tiene potestad para participar en decisiones sobre deuda y en la remoción del titular del Banco Central, derrumbó el precio de los bonos del país, complicando un previsto canje de deuda incumplida por 20.000 millones de dólares.

Así mismo, la decisión del Gobierno de tomar parte de las reservas del Banco Central argentino en momentos de estrechez fiscal llevó a tenedores de deuda impaga, remanente de la reestructuración del 2005, a pedir un embargo sobre esos activos en un juzgado de Nueva York.

Por su parte, el juez Thomas Griesa concedió esa petición el martes, poniendo más presión sobre el Gobierno argentino, al que economistas y abogados acusan de haber cometido severos errores legales en sus decretos para apropiarse de las reservas y destituir al jefe del instituto emisor.

"Estoy convencido que vamos a revertir" el fallo de Griesa, dijo Redrado el miércoles a periodistas. "Tenemos argumentos sólidos", agregó.

El embargo, ya apelado, congeló fondos argentinos por 1,7 millones de dólares, aunque podría llegar a un total de 15 millones, dijo el ministro de Economía de Argentina, Amado Boudou, quien libra un agrio enfrentamiento con Redrado, acusado por la presidenta Fernández de haberse convertido en un 'okupa' del Banco Central.

Según Boudou, "yo siempre pongo la cara y siempre arreglo el quilombo (desorden)", reconociendo la delicada situación institucional creada pese a la cual indicó que la operación de canje de deuda seguirá su marcha.

Finalmente, Fernández volvió a sostener que existe una conspiración en contra de su gestión, en la que involucró al vicepresidente Julio Cobos, con quién está enfrentada, a Redrado y a los fondos que piden que Argentina honre sus compromisos financieros.

Siga bajando para encontrar más contenido