Resistencia agropecuaria

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), con sede en París, Francia, concluyó recientemente en su informe trimestral (Interim Economic Report 2009), que la economía mundial se encuentra en el medio de la más profunda y sincronizada recesión de la época de posguerra. Pese a este sombrío panorama, todo indica que la agricultura mundial puede salir mejor librada de la actual crisis internacional al compararla con otros sectores productivos. Esta es la principal conclusión de las proyecciones elaboradas por la Ocde y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) para el período 2009-2018.

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julio 01 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-01

Dado que la comida es una necesidad básica que no tiene substituto, se espera que el sector agroalimentario sea más resistente que otros para salir adelante en medio de la actual recesión global. La FAO y la Ocde advierten, sin embargo, que ello no quiere decir que la agricultura sea inmune o esté blindada frente a una mayor contracción económica o un aumento del desempleo mundial. La respuesta de la producción agropecuaria, especialmente en los países desarrollados, y menor grado en las naciones en desarrollo de los últimos meses, sumada a la reducción del 50 por ciento en el precio del petróleo se han traducido en menores precios de los productos agrícolas respecto de los registrados en el periodo 2007-2008. Por el lado de la demanda, esta caída en los precios de los productos agrícolas compensa a los consumidores por la pérdida de ingreso derivada de la recesión mundial; por el lado de la oferta, los agricultores se benefician de los menores costos de producción de los insumos como fertilizantes y plaguicidas y del transporte internacional, atados al precio del petróleo. De acuerdo con la FAO y la Ocde, la disminución de los precios, la producción y el consumo de los bienes del agro será moderada siempre y cuando la recuperación económica global se dé dentro de los dos o tres años siguientes. En el mediano plazo, las proyecciones para los próximos 10 años confirman que los precios de los productos agrícolas podrían situarse entre el 10 y el 20 por ciento por encima del promedio observado en el lapso 1997-2006, en respuesta a la recuperación económica mundial y la presión que ejercen los biocombustibles. El informe de FAO y Ocde no descarta periodos de extrema volatilidad en materia de precios, ligados a la interconexión de los mercados agrícolas y energéticos. De forma general, precios elevados del petróleo se traducen en menores niveles de producción agroalimentaria, resultantes del incremento en los costos de producción y del desplazamiento de la producción que se genera del sector agroalimentario al energético. El cambio climático es una variable que también debe ser tenida en cuenta, pues puede afectar adversamente la frontera agrícola por sequías extremas o inundaciones imprevistas. La FAO considera que la producción agropecuaria se debe expandir en 40 por ciento para el año 2030, comparada con los niveles alcanzados en el 2005-2007. Prácticamente la mitad de la tierra requerida se encuentra en Latinoamérica y África, lo cual demandará una mayor inversión en agricultura, sector económico de futuro mundial. '' Las proyecciones para los próximos 10 años confirman que los precios de los produc- tos agrícolas podrían situarse entre el 10 y el 20 por ciento por encima del promedio observado en el lapso 1997-2006.WILABR

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