Respeto y colaboración

Respeto y colaboración

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noviembre 01 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-01

Fueron unas semanas movidas las previas al domingo de elecciones. Las campañas en diferentes partes del territorio nacional estuvieron marcadas por la desinformación, las consejas malintencionadas, el ruido innecesario y el descrédito de los contradictores superó a la presentación de los programas de gobierno. No faltaron las amenazas de los grupos ilegales como las Farc y los paramilitares. Eso nos muestra que a nuestra democracia le falta madurez y que todavía está en proceso de formación. Que es a lo que tenemos que dedicarnos todos teniendo presente la máxima del respeto por las ideas ajenas y por la diversidad de pensamientos y opiniones. Una economía sana y en crecimiento necesita de una democracia consolidada. La actuación del presidente Uribe dejó en la opinión pública más dudas que certezas. En varias oportunidades sus declaraciones tuvieron un sello de parcialidad al referirse a la elección del alcalde de Bogotá, que quedó en buenas manos, las de Samuel Moreno, para continuar la magnífica labor del alcalde Garzón en lo social. Cuando más de la mitad de la población está sumida en la trampa de la pobreza, el hambre y la exclusión, no hay prioridad más clara que la de combatirlas. Eso fue lo que decidieron los electores y debe respetarse. El triunfo fue contundente y lo sensato es aceptarlo, cerrar definitivamente el proceso electoral y dejar que los alcaldes elegidos realicen su tarea. Para seguir adelante es bueno que se haga claridad sobre el proceso. Ese es el propósito de la comunicación del procurador general, Edgardo Maya, a la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes, a la que le ha pedido que se “investigue si el Presidente de la República en sus alocuciones y discursos de la semana inmediatamente anterior, al referirse a los candidatos que apoya la guerrilla y que compran votos, infringió la norma constitucional que le prohíbe tomar parte en las actividades de los partidos y movimientos en las controversias políticas”. Para ningún funcionario público, remató el Procurador, está consagrada la excepción que le permita participar en las contiendas electorales. La imparcialidad y objetividad de los miembros de la Comisión es indispensable para atender con prontitud la petición del Ministerio Público. Una es la calidad del candidato y otra la del funcionario. Eso lo dejó bien claro el alcalde Lucho Garzón al señalar que el elegido es un mandatario que debe separarse de las discusiones partidistas. La Alcaldía de Bogotá es el segundo cargo más importante de la nación. Por eso las relaciones entre Presidente y Alcalde deben ser respetuosas y de cooperación y no de ‘amor u odio’. La colaboración armónica entre los diferentes órganos del Estado es un mandato constitucional. El Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial deben respetarse y colaborar para la realización de sus fines, y ese principio no puede olvidarse en la relación del Presidente y los mandatarios regionales y municipales. Desde hace varios años los alcaldes y gobernadores no son agentes del Gobierno. Es bueno recordarlo. Gustavo Tobón Londoño Decano Facultad de Economía, Universidad Piloto Desde hace varios años los alcaldes y gobernadores no son agentes del Gobierno”.

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