La responsabilidad se renueva

Una de las invenciones más importantes de la humanidad en el mundo económico es la creación de nuevas empresas o firmas que permiten a todas las familias o personas naturales de una sociedad tener acceso a los bienes o servicios que produzca la firma. Esta invención ha sido posible gracias a una figura financiera legalizada por el Parlamento Británico en 1855 consistente en que la responsabidad de los dueños de una empresa se limita al patrimonio aportado por los accionistas en el caso de quiebra o liquidación (las empresas nacen y desaparecen en el tiempo). Gracias a la existencia de las firmas se pueden lograr economías de escala en la sociedad, lo que no era posible con la producción artesanal o la producción de las familias en la Edad Media. Esto limitó la responsabilidad financiera de la empresa, pero no la responsabilidad social de la misma.

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mayo 29 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-29

Desde el punto de vista financiero, la existencia de las firmas les ha permitido a las familias que ahorran y pueden invertir en acciones de empresas dispersar sus riesgos al invertir recursos pequeños en empresas grandes, medianas o pequeñas ubicadas en su propio territorio o en cualquier parte del mundo. Esta función económica de las empresas no debe olvidarse al hablar de su dimensión social. La concepción sobre la responsabilidad de las empresas en una comunidad ha venido cambiando en el tiempo y particularmente en los últimos años, sobre todo con la urgencia manifiesta de detener el deterioro ambiental, al cual las empresas pueden contribuir positiva o negativamente. Crisis de confianza La discusión sobre la responsabilidad de la empresa se inicia cuando las empresas dejan de ser administradas por sus dueños (se consolida el divorcio entre los administradores y los accionistas) y adquieren también un papel relevante los otros agentes que tienen presencia en la empresa como los trabajadores, los proveedores y, principalmente, los consumidores de los bienes o servicios que entrega la empresa al mercado. Más recientemente, la crisis de confianza en las administraciones que se presentó a nivel internacional con Emron, Parmalat y otros casos, a comienzos de esta década, hizo plantear algunos cambios en el gobierno corporativo de las empresas, dándole relevancia al papel de los pequeños accionistas y a los miembros independientes de las juntas directivas, así como la conformación del Comité de Auditoria que busca propiciar mayor transparencia sobre la información y control de las empresas. Todo este proceso ha indicado que la primera responsabilidad social de cualquier empresa consiste en garantizar su sostenibilidad con transparencia frente a los propios agentes directos que participan en el gobierno y buena marcha de la empresa. PASA A LA PÁGINA 44 HERJOS

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