Resultados de la exploración, un campanazo de alerta

Creo oportuno analizar los resultados de la exploración en Colombia del año 2005 y el primer semestre del 2006, y reflexionar sobre el impacto que estos pueden tener sobre el pregonado tema de la pérdida de la autosuficiencia.

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agosto 01 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-01

En el año 2005, se firmaron 30 contratos de E&P (Exploración y Producción) y 29 contratos TEA (Areas de Evaluación Técnica -no tienen obligación de perforar), se registraron 11.896 kilómetros de sísmica y se perforaron 35 pozos exploratorios (A-3). Ecopetrol fue un actor importante, con la perforación de 8 pozos exploratorios. Durante el primer semestre del 2006 los niveles de actividad continuaron siendo muy importantes, con la perforación de 18 pozos exploratorios (A-3), el registro de 7.000 kilómetros de sísmica y la firma de 21 contratos E&P y 10 TEA. Estas cifras muestran sin lugar a dudas un claro incremento de la actividad exploratoria en el país en comparación con años anteriores. El número de nuevos contratos y los kilómetros de sísmica disparados son un buen augurio sobre la actividad de perforación que podría esperarse en los próximos 2 años como resultado de las obligaciones contractuales contraídas. Por otra parte los pozos exploratorios que se han terminado durante este período muestran una realidad preocupante con la incorporación de tan solo 68,6 Mmboe (Millones de barriles de petróleo equivalentes) de nuevas reservas en el 2005 y menos de 40 Mmboe en lo corrido del 2006. Estos volúmenes están muy por debajo de los 200 Mmboe anuales establecidos como meta en el Plan Nacional de Desarrollo. El reemplazo deficitario de reservas se ha venido repitiendo en Colombia año tras año en los últimos 10 años, afectando seriamente la condición actual de país exportador de petróleo. Lo que está sucediendo en Colombia, es aparentemente un fenómeno mundial pero un poco más acentuado. En un artículo reciente de la revista Explorer del Aapg, Louise S. Durham confirma que el número de descubrimientos de campos grandes (>100Mmboe) y campos gigantes (>500 Mmboe) en el mundo, ha disminuido considerablemente al igual que el tamaño promedio de los descubrimientos. El promedio mundial anual de los descubrimientos entre 1980 y 2004 varía en tamaño entre 49 y 80 Mmboe de acuerdo a las estadísticas de la IHS, cifras relativamente pequeñas comparado con el promedio de los hallazgos del período 1925-1955 que variaban entre 800-900 Mmboe. De los 2.400 hallazgos reportados en el mundo entre el 2000 y el 2005, sólo el 10 por ciento fueron mayores de 100 Mmboe y el 2 por ciento fueron campos gigantes, los cuales están en su mayoría localizados en el Medio Oriente. Este número pequeño de campos gigantes representa más de la mitad de las reservas descubiertas durante el período Si comparamos el caso Colombia con este fenómeno mundial, se encuentra que aproximadamente el 70 por ciento de los descubrimientos de los últimos 5 años es inferior 10 Mmboe y que en los últimos 10 año tan solo se han incorporado 452 Mboe de nuevas reservas (2,5 Mmboe por pozo perforado). El tren actual de producción y consumo indica que la pérdida de la autosuficiencia podría suceder en el país a partir del año 2008 o antes, a pesar de los esfuerzos que se han venido realizando, principalmente por parte de Ecopetrol, para contrarrestar la declinación de producción de los campos. Para este estimativo se considera que cuando el consumo exceda los 312 BPD que produce Ecopetrol el país tendrá que comprar, a precio internacional, la porción que se necesite de la parte que corresponde a los asociados. En ese momento Ecopetrol dejaría de exportar y el país de percibir las divisas que el petróleo genera. Es evidente que la única forma de reversar el déficit acumulado en el reemplazo de reservas, es con un descubrimiento de gran magnitud (>500Mmboe) que produzca el impacto deseado en los niveles actuales de producción. Sobre el tema anterior hay varias preguntas que debemos hacernos: ¿Es fácil encontrar los tan anhelados campos grandes? ¿Qué hay que cambiar para incrementar las reservas del país? ¿Los niveles actuales de actividad nos permiten ser optimistas? ¿Debemos ir preparándonos para un futuro como importador de petróleo? ¿Debemos buscar recursos energéticos alternos?¿Tenemos que adecuar las políticas a escenarios más reales? La respuesta directa a las preguntas anteriores queda en manos de los expertos y gestores de políticas, pero al menos por el momento debe llevarnos a reflexionar y analizar los escenarios que ellas plantean. La perforación de pozos exploratorios en el 2005-2006 no estuvo ciertamente orientada a la búsqueda de campos gigantes, de ahí que los resultados alcanzados no deban sorprendernos. La mayor actividad exploratoria se ha venido realizando en la cuenca de los Llanos (Llanos Centrales), donde el tamaño promedio de los campos varía entre 15 Mmboe y 1 Mmboe (límite económico) Las esperanzas de Colombia, en el corto plazo, estaban fijadas en el potencial de los pozos de Tangará-1, y Cóndor-1, en el Piedemonte Llanero, que estaban aún en perforación a fines del año 2005. El tamaño de estas estructuras permitía el optimismo. El pozo Tangará-1 fue abandonado recientemente, después de casi dos años de una ardua actividad de perforación. Si bien estos resultados no condenan la prospectividad de esta porción de la cuenca de los Llanos, sí causan una demora considerable en la evaluación final del potencial del área del contrato. El resultado negativo de este pozo es sin duda un campanazo de alerta a las entidades del Estado que puedan estar afectadas por la pérdida inminente de la autosuficiencia petrolera. Por ahora sólo queda hacer fuerza por el éxito del pozo Cóndor-1 que todavía está siendo perforando con resultados un poco inciertos. La actividad actual de exploración en el Caribe colombiano, donde existen estructuras de gran tamaño que pueden almacenar campos gigantes, permite mantener la esperanza. En el caso de un descubrimiento en esta área, la incorporación de producción de posibles reservas sólo tendría lugar después del 2011. Es importante tener en cuenta, para el largo plazo, la actividad que se viene adelantando tanto por parte de Ecopetrol como de la ANH con los proyectos de crudo pesado en la cuenca de los Llanos. Los planes de internacionalizar a Ecopetrol con inversiones en el exterior, en campos y áreas de exploración, es sin duda una estrategia adecuada. Sin embargo, el escenario actual de precios altos del petróleo crea una situación coyuntural desfavorable para la compra de reservas y muy atractiva para la venta lo cual dificulta las negociaciones. Es necesario que la visión del futuro incorpore un balance equilibrado entre las expectativas razonables de descubrimientos de alto potencial del país, con los resultados modestos que se han venido obteniendo en los últimos años. El país debe ser precavido y prepararse para un escenario sin grandes descubrimientos, al menos en el corto plazo. Consultor Experto en Exploración "El país debe ser precavido y prepararse para un escenario sin grandes descubrimientos”.

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