Retos para Eldorado son la congestión aérea y la tecnología

Más allá de las obras de la torre de control y el muelle nacional, el desafío es mejorar la operación.

POR:
octubre 18 de 2012 - 01:29 a.m.
2012-10-18

El muelle internacional del aeropuerto El Dorado, que entró en servicio ayer, es apenas una parte de la lista de tareas que deben enfrentar las autoridades y el sector privado para mejorar la operación aérea en Bogotá.

Más allá de las obras que vienen, como la terminal nacional, la torre de control y el acceso del TransMilenio, expertos consideran que hay otras labores prioritarias, como la definición del Plan Maestro del aeropuerto, y solucionar la congestión que trae la terminal aérea desde hace varios meses.

“El aeropuerto está limitado en su crecimiento y las aerolíneas esperan soluciones para aumentar los vuelos, las rutas, que vengan más operadores y que disminuyan los tiempos del servicio”, señala Claudia Velásquez, directora ejecutiva de la Asociación del Transporte Aéreo de Colombia (Atac).

PLAN DE ACCIÓN

En ese sentido, considera que hay una hoja de ruta paralela que debe desarrollarse de manera simultánea.

Uno de los temas es el Plan Maestro de El Dorado, que está en elaboración por la firma estadounidense T.Y. Lin International, y que definirá la estrategia de mediano y largo plazo.

“Los aeropuertos son como ciudades en permanente construcción , por eso hay que estar analizando el comportamiento para ver qué se debe hacer con el fin de evitar colapsos como el que se viene presentando”.

Como se recuerda, este informe dará pautas sobre temas como la necesidad de una tercera pista, un aeropuerto complementario y la posibilidad de nuevas ampliaciones.

Julián Cardona, presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros (Aciem), considera que es fundamental analizar el concepto de dedicación exclusiva del aeropuerto como terminal comercial, “pasando las operaciones de aviación general, ejecutivos, entre otros, a un aeropuerto más pequeño dentro de la sabana de Bogotá, y la posibilidad de reubicar la Base Aérea de Catam en otro espacio, de tal manera que siga cumpliendo con su labor, pero fuera del contexto del aeropuerto comercial”.

Velásquez, de Atac, dice que una vez se conozcan los resultados del Plan Maestro “hay que diseñar una agenda para cumplir con las recomendaciones que salgan de ese estudio”.

Los directivos coinciden en que la infraestructura tiene que prever el crecimiento de la demanda.

Según estimaciones del Gobierno, en 2010 se movilizaron 20,1 millones de pasajeros, este año serían 22 millones, en 2014 sumarían 26,9 millones y en el 2018 se llegaría a los 34 millones.

Por su parte, el concesionario Opaín señala que “será el crecimiento de frecuencias de las principales aerolíneas el que impulse la demanda de nuevas instalaciones y recursos.

Es claro que dichos requerimientos propios del crecimiento deben mantenerse en constante ejecución y evitar un nuevo atraso en infraestructura en el mediano plazo”.

Cardona, de Aciem, considera que más adelante “el aeropuerto debe conectarse eficientemente no solo con Bogotá, sino con la región de la Sabana, Cundinamarca y regiones cercanas como los Llanos o el valle del Alto y Medio Magdalena.

Por ende, es necesario empezar a planear el acceso occidental del aeropuerto, bien sea a nivel férreo o por medio de una autopista”.

DESCONGESTIÓN AÉREA

La temporada alta y las condiciones climáticas ponen de relieve las limitaciones de la terminal aérea en Bogotá, pues los retrasos y cancelaciones se convierten en la constante.

Claudia Velásquez, de Atac, sostiene que “no se puede creer que con la nueva terminal se solucionó la congestión”, pues en el país hay limitaciones que provocan que el clima afecte más que en otras partes del mundo.

“Desde hace tiempo, la industria ha advertido que es necesario modernizar las rutas, mejorar los procedimientos, más tecnologías de aviación, fortalecer la planta de controladores y capacitarlos”, dice.

Por otra parte, la directiva considera que es fundamental modificar las licencias ambientales para que la terminal sea más competitiva, ya que “las restricciones que tiene hoy el aeropuerto (horarios limitados) no se compadecen con la tecnología, las modernizaciones de flota y con el aeropuerto que vamos a tener”.

“Si no hay una solución integral en dos años, el aeropuerto se va a quedar cojo. Vienen dos años difíciles mientras terminan las obras, y ojalá cuando la infraestructura esté terminada ya se hayan resuelto los temas”, puntualiza Velásquez.

EMPIEZA A OPERAR EL MUELLE INTERNACIONAL

Con una inversión superior a los 760 millones de dólares, entra en operaciones la terminal internacional. Desde mañana, empezará a recibir vuelos del exterior, la próxima semana comenzará los despachos y se espera que el año entrante asuma provisionalmente las operaciones locales mientras construyen el muelle nacional.

Durante la inauguración, el presidente Juan Manuel Santos dijo que “entregamos este terminal internacional, que ustedes ven que es una obra de gran magnitud.

Solamente este terminal es mucho más grande que todo el aeropuerto anterior. Son 104 mil metros cuadrados. El Aeropuerto El Dorado anterior tenía 57 mil”.

Luisa Gómez R.

Redacción Portafolio

Siga bajando para encontrar más contenido