Los retos del nuevo presidente de Acopi

Los retos del nuevo presidente de Acopi

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octubre 30 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-10-30

Luego del nombramiento de Juan Alfredo Pinto como embajador en la India, hace un mes, la silla de la presidencia de la Asociación Colombiana de Pequeños y Medianos Industriales (Acopi), la ocupa el empresario antioqueño Norman Correa Calderón, ingeniero forestal con maestría en Administración de la Universidad de Eafit de Medellín. Correa, durante 13 años estuvo vinculado a la empresa familiar Tutto Colores, firma de ropa infantil con 27 años en el mercado y de la que son propietarios cinco hermanos. Desde sus inicios en el mundo empresarial, este paisa se vinculó a la regional de Acopi Antioquia, y en los últimos seis años estuvo en la Junta directiva de la misma, tres años en calidad de presidente; igualmente en el último año fue presidente de la Junta Directiva Nacional de Acopi. La seccional de su departamento lo entusiasmó a que se postulara para reemplazar a Pinto, y en el pasado Congreso Nacional del sector, fue elegido. El hombre que comandará un sector compuesto por más de un millón 200 mil unidades empresariales y que genera más del 60 por ciento del empleo del país, habló para PORTAFOLIO sobre sus retos, sus planes y su visión del sector. Al asumir como presidente de Acopi nacional, ¿cómo encuentra al gremio? En un buen momento, bien posicionado pero lleno de retos, dado por la dinámica empresarial actual donde las pymes no son ajenas a un mercado globalizado, intercompetido y dinámico; la pequeña y mediana empresa son protagonistas de primera línea en este entorno, entonces los gremios tenemos que también adaptarnos para continuar teniendo vigencia. ¿Cuáles son los principales retos que tiene al asumir este cargo? La principal tarea de Acopi es representar y defender los intereses de los afiliados al gremio, y esto se hace a través de diferentes frentes de trabajo: continuar jugando un papel activo en los procesos de negociación de los tratados comerciales internacionales. Tal es el caso de Canadá o Can-Unión Europea; impulsar modelos exitosos de las regiones; ayudarle muy fuerte al Gobierno Nacional en la materialización del reciente documento Conpes, promulgado en el Congreso Pyme de este año; seguir consolidando el desarrollo de algunos convenios con instituciones como el Sena, Asobancaria y, adicionalmente, vamos a fortalecer las relaciones con nuestro aliado internacional histórico y estratégico, como es la Fundación Konrad Adenauer y el modelo de economía social de mercado; igual, seguir participando activamente en investigaciones económicas y programas de distinta índole que tenemos con instituciones como Cinset. ¿En su opinión, cuáles son los principales obstáculos que enfrentan las pymes en el momento? Son varios, pero destacaría el acceso al crédito que siguen teniendo las pymes –que si bien ha mejorado– aún falta; la reconversión industrial, puesto que para las pymes se dificulta, dado que eso significa inversiones grandes de capital; la familiaridad o uso de las TIC’s (Tecnologías de Información y Comunicación) pues muchos empresarios todavía le tienen fobia a las tecnologías, en especial los de mayor edad; la revaluación ha afectado sectores, no solamente porque han perdido mercado sino que con un dólar barato pueden entrar productos que nos vienen a competir en el mercado local, entre otros obstáculos. ¿Cómo ve el problema de la alta informalidad? Acopi sobre el tema tiene un planteamiento muy claro, se trata de un discurso incluyente, la política nuestra es atraer a todos esos empresarios e incluirlos a la formalidad. Creemos que en el mediano y largo plazo el común de los trabajadores, los empleados, van a tener una mejor calidad de vida si logran desarrollar su actividad laboral bajo la legalidad. No creo que se deban tener medidas represivas, sino más bien atrayentes, convencerlos de que bajo la formalidad es más conveniente. No solo nos preocupa este tema, sino que algunos formales se estén devolviendo a la informalidad. Eso también es grave y delicado, dado que la calidad del empleo disminuye, la calidad de un trabajador sin sistema de seguridad social, sin caja de compensación, sin cotización a pensiones, etc., todo esto, a mediano y largo plazo, repercute y va ser un enorme problema. ¿Por qué cree que vuelven a la informalidad? Muchas creen que allí pueden tener menores costos y competir mejor; ahí debemos tener herramientas para retenerlos y hacerles ver las ventajas de la formalidad, con medidas. Ya sea alguna gradualidad en parafiscales, apoyos y beneficios, de tal manera que el empresario formal tenga algunas ventajas, tipo crediticio, acceso a programas que les permita acceder a las tecnologías de información, banca de oportunidades... ese es un tema bien complejo, que no solo se da en Colombia, sino en la mayoría de países en desarrollo. La informalidad en Colombia puede estar por encima del 60 por ciento, e incluso hay cifras que hablan hasta del 90 por ciento; el problema en este sentido es que no hay una fuente única, sino que son múltiples, es difícil medir el asunto. ¿Cómo ve la economía del país y que variables influyen en el crecimiento del sector? La economía está pasando un muy buen momento, las pymes, por ejemplo, están creciendo por encima del 5 por ciento, según una encuesta trimestral que hacen Avantel, Cinset y Acopi, lo cual obedece a factores como la seguridad, la inversión extranjera. Las exportaciones en su conjunto están creciendo a pesar de la revaluación, el buen mercado venezolano que ha sido muy importante para el sector y, también, influye el desarrollo de la gran empresa, pues de alguna manera las pymes son proveedoras de las grandes compañías; si a esta le va bien entonces a la pyme también le va bien, vamos amarrados a ese bienestar. ¿En cuánto aspira a que crezca el sector de la pyme este año? En los primeros nueve meses del año crecimos por encima del 5 por ciento, pero creo que vamos a terminar el año cerca de esta cifra, lo cual es muy bueno. De pronto puede acercarse al 6 por ciento. Hay que tener en cuenta que para fin de año se presenta un repunte importante, dado que muchos de nuestros sectores pueden vender alrededor del 50 por ciento o más de todo lo que venden en el resto del año.

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