Retos y oportunidades que ofrece el tratado con los coreanos

Este jueves, Colombia y Corea del Sur suscribirán en la ciudad de Seúl, el Tratado de Libre Comercio- TLC, luego de un arduo proceso de negociación que terminó en junio del año pasado.

TLC con Corea

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TLC con Corea

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febrero 19 de 2013 - 11:21 p.m.
2013-02-19

Este evento es, sin duda, un paso más en nuestra política exterior y una fecha histórica en el objetivo de acercarnos realmente al Asia en materia económica y de negocios, por ser el primero que Colombia firma con un país del continente oriental.

Críticos y defensores han esgrimido a lo largo de estos años sus argumentos sobre la conveniencia o no de ese tratado, razón por la cual, después de vivir durante casi dos años la agenda de negociación y conocer más de cerca las características de la economía coreana, considero pertinente tratar de orientar a la opinión pública y contribuir al debate.

Me he propuesto ofrecer algunas perspectivas sobre algunos interrogantes: ¿Cuáles son los aspectos que caracterizan el TLC entre Colombia y Corea, y cuáles las diferencias frente a otros que ha suscrito nuestro país? ¿Qué retos y oportunidades se derivan de este instrumento bilateral que en sus 22 capítulos regula temas de acceso al mercado de bienes y provee un marco normativo moderno en materia de inversión, cooperación y servicios?

Además, ¿qué sectores productivos se beneficiarán de la negociación y ¿cuáles ven amenazada su competitividad? Conviene recordar que los TLC son instrumentos de facilitación de negocios entre países, pero su verdadera utilidad estriba en la capacidad de las agencias del Gobierno de orientar, y en la habilidad de las empresas para aprovechar las oportunidades que se generan a partir de su implementación ¡Este es el primer y gran reto! Describiré entre otros los siguientes:

1 . Se trata de economías complementarias y no similares que compiten, en otras palabras, Colombia tiene mucho de lo que le falta a Corea y ese país ofrece bastante de lo Colombia necesita, como por ejemplo, en el primer caso de los alimentos; cerca del 30 por ciento de las importaciones de Corea son en ese subsector.

Por su parte, Corea invierte en ciencia y tecnología el 3,6 por ciento del PIB siendo el octavo país con mayor inversión y exporta bienes industriales con un gran componente en innovación tecnológica.

2. En este TLC, como en ningún otro, se genera una gran oportunidad de exportación para el sector agropecuario y agroindustrial del país, particularmente productos como café, flores, frutas, pulpas, vegetales, azúcar y alcohol etílico, etanol, productos cárnicos y lácteos, bebidas tales como jugos y licores; quedan con claras facilidades de acceso, algunos más inmediato que otros.

El gran reto será seguir construyendo y organizando una oferta exportable capaz de abastecer y satisfacer las demandas. 

3. A Corea también le faltan gran cantidad de productos naturales y minerales. Es un gran importador de petróleo, carbón, ferroníquel y oro; en estos y otros, como esmeraldas y especialmente el coltán, llamado ‘oro azul’ por su gran valor para las industrias de tecnología, hay también oportunidades para incrementar nuestras exportaciones. 

4. Uno de los aspectos más interesantes de este TLC es que estimulará los flujos de inversión coreana hacia Colombia. Ese país es neto exportador de capitales en el mundo, con más de 156.000 millones de dólares de inversión; afuera es el segundo mayor inversionista de la región Asia Pacífico, sus grandes conglomerados buscan expandirse más allá de su pequeño territorio.

Con gran experiencia en Asia, oriente medio y Europa, así como gran capacidad técnica y financiara, hoy América Latina –y particularmente países como Brasil, México, Perú y Colombia– están en el radar de grandes rezagos y necesidades como infraestructura, vivienda, minería, energía, petroquímica, y construcción de grandes plantas industriales.

Corea es muy competitivo en tecnología para producción de energías alternativas, reciclaje de basuras y plantas de tratamiento de aguas. Pero estas oportunidades hay que canalizarlas en eficientes socios locales y facilitando los procesos de licitación y contratación. En este sentido, la nueva Ley de Asociaciones Público-Privadas se convierte en gran instrumento.

JAIME A. CABAL SANCLEMENTE

EMBAJADOR DE COLOMBIA EN COREA

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