Los retos tributarios del próximo Presidente

Pocos tributos, regímenes y tarifas únicas, ninguna o pocas exenciones y trámites expeditos. Ese sería el ideal de un sistema tributario, según el ex ministro de Hacienda, Guillermo Perry, quien hizo la investigación que será la base del último de los debates con los candidatos presidenciales, organizados por Fedesarrollo y la Corporación Andina de Fomento (CAF).

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abril 23 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-23

Colombia no cumple ninguna de esas condiciones. El régimen de impuestos en el país no se enmarca en el precepto de la eficiencia económica, puesto que, para ello, tendría que gravar sólo el consumo, tener bajas tasas y ser neutro entre actividades, según propone Perry. Hablar de un adecuado sistema tributario requiere, además, “evitar la doble tributación internacional o nacional que se está presentando en el país. De igual manera, se requiere que los impuestos indirectos graven los bienes y servicios importados en forma idéntica a los locales (excepto por un arancel, ojalá bajo y uniforme) y eximir las exportaciones, ya que éstas serán gravadas en el país de destino”, señala Perry en su documento. El investigador de Fedesarrollo dice que es indispensable eliminar las diferencias existentes y que hacen que en Colombia ocurran exabruptos como cuando dos contribuyentes en circunstancias similares pagan distintos impuestos, es decir, no hay equidad horizontal. La equidad vertical es otra ausente en nuestro mecanismo de tributación, porque no se hace realidad el principio señalado en la Constitución de 1991, que se refiere a que, entre más ingreso o riqueza se tiene, hay que contribuir en mayor proporción. La lógica de la eficiencia económica plantea que un país, al igual que una empresa, funcione con un equilibrio entre ingresos y gastos. Sin embargo, la sostenibilidad de las finanzas públicas nacionales no ha sido posible. Prueba de ello es el déficit registrado en el 2009, de 4,1 por ciento del PIB y que en el 2010, según el Ministerio de Hacienda, será de 4,5 por ciento. Según Guillermo Perry, “el recaudo es insuficiente frente a las necesidades, y la productividad de los tributos es muy baja en comparación con la de otros países”. COSTO FISCAL Cada uno de los impuestos tiene sus propias deficiencias. El tributo a la renta de las empresas es uno de los señalados por Perry como ejemplo de exenciones que, no sólo generan un alto costo fiscal, sino una marcada inequidad. “Privilegios como rentas exentas, deducciones especiales y descuentos, concedidos a empresas y personas naturales, según los estimativos de la Dian, representan más del 1,6 por ciento del PIB”. ACTIVOS FIJOS Las deducciones por inversión en activos fijos llevan la delantera en esta situación, al tener el 52,6 por ciento del costo fiscal total calculado por privilegios tributarios. Sobre el particular, el Gobierno Nacional ha sustentado que la política adoptada en este sentido, se ha orientado a aumentar la inversión privada que tanto necesita el país para generar empleos y mover la economía. Sin embargo, Fedesarrollo dice que los resultados son modestos. Adicionalmente, Guillermo Perry llama la atención sobre la dificultad que habrá en el futuro, si se intenta corregir esta situación, pues “un gran número de empresas beneficiarias, que responden por una considerable proporción del capital total en cada sector, han procurado congelar sus privilegios a través del uso de Contratos de Estabilidad Jurídica”. Dicha normatividad, contemplada en la Ley 963 del 2005, también se aprobó para promover la inversión, tanto nacional como extranjera. 4,5% es el déficit fiscal previsto por el Gobierno para el presente año. En el 2009 fue de 4,1 por ciento. 52,6% ascienden las deducciones por inversión en activos fijos. Éstas ocupan el primer lugar en gabelas tributarias. ‘El sistema está lleno de falencias y no acepta reformitas’ En lo que tiene que ver con el impuesto a la renta personal, el informe de Fedesarrollo advierte que el recaudo de este tributo es irrisorio. La razón, la exención que predomina en las rentas laborales, porque el régimen tributa- rio contempla deducciones para empleados que pre- senten gastos en educa- ción, salud y adquisición de vivienda entre otros. Es así que, “sólo un 1,56 por ciento de los colombianos tiene obligación de contri- buir, mientras que los de- más se eximen con la pre- sentación de sus certifica- dos”. En el pago de este tributo también hay inequi- dad, ya que los beneficios los aprovechan las perso- nas con tarifas marginales altas. El efecto sobre las finanzas son más bajas que en el impuesto a la renta de las empresas, pero no deja de ser significativo. Renta, con muchas exenciones La evasión es la característica principal del impuesto a las transacciones financieras. La lista de exenciones se ha ido ampliando y, adicionalmente, cada día aumentan más las empresas que prefieren dejar a un lado la intermediación financiera con tal de no pagar impuestos como el 4 por mil. En cuanto a los famosos parafiscales con los que se grava el empleo formal, no aumentan en nada las estadísticas del recaudo tributario, puesto que están bajo la figura jurídica de la contribución. En consecuencia, tienen destinación específica, para el ICBF, el Sena, las Cajas de Compensación Familiar y la Seguridad Social. Para las empresas, estos son costos laborales no salariales, que ubican a Colombia en el primer lugar de gastos por este concepto en América Latina. Esta situación ha desestimulado la generación de empleo y contribuido a aumentar la informalidad y el desempleo, otro de los problemas cruciales para el Gobierno en el próximo cuatrienio. Finalmente, está el impuesto a los combustibles que, en teoría, se cobra por el uso de las vías públicas y por los efectos negativos que se causan al medio ambiente al producirse la combustión. Dentro de lo analizado por Fedesarrollo, el tributo debería ser pagado por todos los combustibles, según el impacto ambiental que causan, como lo establece la normatividad. No obstante, advierte Fedesarrollo, “la inequidad sigue imperando, por cuanto el etanol y el gas natural deberían tener una tasa menor que el diésel oil y la gasolina, ya que su impacto ambiental es menor, pero no estar exentos”. Lo cierto es que el sistema tributario en el país está lleno de falencias que no aceptan más 'reformitas', sino una transformación estructural. ANDRUI

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