LOS REYES MAGOS MIRARON EL CIELO OSCURO La contaminación lumínica no deja ver las estrellas

LOS REYES MAGOS MIRARON EL CIELO OSCURO La contaminación lumínica no deja ver las estrellas

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diciembre 21 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-12-21

k Gloria Helena Rey k Especial para Portafolio Pocos saben sobre el valor del cielo oscuro, pese a que si no hubiera existido los Reyes Magos jamás hubieran cumplido con su mítico destino. La mayoría de habitantes de la Tierra desconoce que la Unesco lo considera y defiende hoy como "un derecho de las generaciones futuras" y que está por declarar como Patrimonio de la Humanidad a los sitios de observación astronómica, en donde reina. Las personas tampoco están informadas sobre la contaminación lumínica, que es la que está acabando con el cielo oscuro, lo cual podría alterar los dos grandes ciclos naturales: el de las estaciones y la sucesión del día/noche y, producir la extinción de decenas de especies animales y vegetales nocturnas. La contaminación lumínica, que es la producida por el mal alumbrado artificial empleado en las grandes urbes y centros industriales del planeta, es la que está acabando el cielo oscuro y contaminando peligrosamente el medio ambiente. No sólo afecta la observación del firmamento estrellado, sino que influye en la salud, los ecosistemas, la seguridad ciudadana, la economía y la sostenibilidad, entre otras cosas, de acuerdo con expertos. El cielo oscuro, que curiosamente se caracteriza por lo limpio, diáfano y libre de contaminación lumínica, fue lo que permitió a los Reyes Magos llegar hasta Belén guiados, aparentemente, por una conjunción de Venus y de Júpiter, los dos planetas más brillantes que, en la época estaban tan cercanos que parecieron ser un solo cuerpo luminoso. Esa conjunción fue lo que se bautizó después como la famosa Estrella de Belén, y que hoy está representada en millones de pesebres y árboles navideños en innumerables lugares de la tierra. Habría ocurrido "el 12 de agosto del año II A. de C. y los Reyes Magos no sólo pudieron verla sino cumplir su cita con la historia gracias a la existencia del cielo oscuro, un privilegio del que disfrutan cada vez menos países en el mundo", según Germán Puerta, director del Observatorio Astronómico de Bogotá. Se está acabando Hay una creciente preocupación con la desaparición del cielo oscuro y una campaña mundial para evitar su extinción desde el 2009, año internacional de la astronomía. En todo el mundo están funcionando organizaciones o activas representaciones de la Asociación Internacional para el Cielo Oscuro, porque su gradual desaparición empieza a ser dramática. No sólo se perdió o está perdiendo "la conexión con el firmamento y los enigmas del universo, sino que el 90 por ciento de los habitantes de las grandes ciudades jamás verán la Vía Láctea, ni reconocerán estrellas, planetas y constelaciones", según Puerta. Esto debido a la contaminación lumínica que provoca el alumbrado artificial, donde casi siempre se utilizan cañones láser y se lanza la luz hacia el firmamento, contaminando el cielo oscuro. Lo peor es que eso está afectando el medio ambiente de una forma profunda e irreparable al ocasionar "una seria alteración" en los dos ciclos astronómicos existentes: la sucesión de las estaciones y la alternancia día-noche, de acuerdo con Pere Horts Font, del grupo de estudios Astronómicos de Barcelona y presidente de la sociedad astronómica de Figueres (España). Esta circunstancia altera los ciclos de vida de plantas y animales.

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