Bajo ritmo del crédito prendió las alarmas

La poca dinámica del crédito, derivada de la menor tendencia a endeudarse de los consumidores, comienza a causar preocupación en el sistema financiero colombiano.

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noviembre 20 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-20

Esa inquietud se hace evidente en medio de la contracción crediticia mundial como efecto de la crisis financiera de Estados Unidos, que golpeó a los principales bancos del planeta. No obstante, en el caso colombiano el problema parece ser de demanda y no de oferta, por cuenta de la desaceleración interna y de las menores solicitudes de préstamo. La presidenta de la Asociación Bancaria, María Mercedes Cuéllar, dice que en el exterior hay un ambiente de pesimismo por lo que está pasando en la economía, cuyos efectos en Colombia podrían sentirse en cualquier momento. En el ámbito interno, la gran inquietud del gremio financiero es que la caída en el ritmo del crédito se está notando cada día con mayor fuerza, lo que podría afectar más de la cuenta al comportamiento general de la economía. “Hay que tener mucho cuidado con la baja tasa de aumento en la cartera para que la economía no se vaya a resentir”, dice la presidenta de la Asobancaria. Y es que las cifras sobre la evolución de la cartera financiera son muy elocuentes, especialmente cuando se trata del crédito de consumo. Después de crecer a un ritmo de 50 por ciento anual en términos nominales a principios del 2007, ese tipo de crédito pasó a una tasa que ronda hoy el 12 por ciento, lo que se convierte en un nivel inquietante para el panorama económico nacional. Cuando se habla de la cartera total de la banca, que incluye los préstamos de consumo, comerciales e hipotecarios, se encuentra que esta pasó de registrar un crecimiento del 30 por ciento a comienzos del 2007 a 17,6 por ciento nominal anual (cifra de la Superfinanciera con corte al 31 de octubre). “Cuando el crecimiento de la cartera es inferior al PIB nominal, que hoy ronda el 12 por ciento, esas cifras ya comienzan a preocupar”, dice María Mercedes Cuéllar. EMPRESAS SIGUEN DEMANDANDO En medio del menor ritmo, el financiamiento para los empresarios presenta un mejor comportamiento que las demás líneas de la banca. De hecho, la crisis internacional no ha generado, por lo menos hasta el momento, un frenazo brusco en la demanda de recursos al sistema financiero local por parte de las empresas. Los bancos colombianos aseguran que la solicitud de préstamos corporativos mantiene un buen ritmo de crecimiento, lo que no ha sucedido con otras líneas de financiación, especialmente en el área de consumo, que sí ha mostrado una desaceleración notable en los meses recientes. Según las cifras de la Superintendencia Financiera, el crédito comercial, es decir, aquel que se otorga a las empresas, ha mantenido este año un ritmo de aumento constante cercano al 20 por ciento anual (21,7 por ciento con corte a octubre), es decir, muy por encima del crecimiento de la economía colombiana y de la inflación. En opinión de los banqueros, el aumento constante del crédito comercial demuestra que los empresarios están demandando una buena cantidad de recursos, tal vez porque en el exterior se están cerrando las puertas y, además, porque sale más costoso debido al alza del dólar. (Ver nota anexa) SE DAÑA LA CALIDAD Pese al buen comportamiento de los desembolsos, hay un hecho notorio, y es que el ritmo de crecimiento de la cartera vencida también ha aumentado de manera sustancial. Mientras que en diciembre del 2006, el indicador de calidad tradicional (cartera vencida/cartera bruta) se ubicaba en 1,4 por ciento, en septiembre pasado había subido a 2,4 por ciento, aunque ha habido cierta estabilización desde mayo pasado. Pese a ese aumento, tanto para los establecimientos de crédito como para la Superintendencia Financiera, los niveles actuales de morosidad son manejables. De todas maneras, visto desde otro ángulo, el ritmo de aumento de la cartera vencida de los empresarios con la banca colombiana ha sido muy notorio, alcanzado un ritmo cercano al 70 por ciento anual. Lo que queda en evidencia es que la dinámica del crédito empresarial sigue siendo alta en Colombia pese a que en el mundo hay restricción al financiamiento. “La cartera corporativa es la más dinámica y la vencida se estabilizó. Además, las provisiones han venido creciendo”, dice el presidente de Bancolombia, Jorge Londoño. TEMOR POR LIQUIDEZ A la presidenta de la Asobanca- ria, María Mercedes Cuéllar, le inquieta el hecho de que el siste- ma financiero corra el riesgo de no tener suficiente liquidez para atender las necesidades de la eco- nomía en lo que resta del año. Di- ce que si bien es cierto el Emisor tomó hace varios días algunas medidas para aumentar la oferta de recursos en el sistema monetario, la semana pasada el Gobierno decidió absorber esa liquidez extra con la colocación de TES por dos billones de pesos. Empresas no quieren endeudarse en el exterior Las empresas colombianas también han perdido interés por la obtención de préstamos en moneda externa. Las cifras más recientes indican que ese tipo de cartera pasó de crecer a una tasa de 70 por ciento hace un año a solo 30 por ciento al cierre de octubre. Hace tres meses el crecimiento fue prácticamente nulo. Desde finales del 2007 y el primer semestre del 2008, el precio del dólar en Colombia registró caídas importantes, lo que hizo atractivo contratar préstamos en el exterior, ya fuera de manera directa con entidades internacionales o a través de bancos colombianos. En la segunda parte del año las cosas ha sido distintas y el endeudamiento en dólares está saliendo cada vez más caro. En julio pasado, en Colombia se pagaban algo más de 1.600 pesos por dólar y hoy ese precio supera los 2.300 pesos, es decir, un encarecimiento de 43 por ciento en tan solo cuatro meses. Esto se dio como consecuencia de la crisis financiera mundial que, además, provocó una fuerte restricción al crédito por parte de los mayores bancos internacionales. De todas maneras, el saldo de la deuda externa del sector privado sigue en los niveles más altos de los últimos 10 años, al ubicarse en 16.914 millones de dólares hasta agosto pasado, según el Banco de la República. En 1998, el sector privado colombiano registraba una deuda internacional de 17.893 millones de dólares y fue cuando el país entró en la peor crisis económica de su historia. ¿Y LAS TASAS QUÉ? Desde abril del 2006, el Emisor ha subido 16 veces su tasa de intervención en el mercado monetario, al pasarla del 6 al 10 por ciento, y que rige desde julio pasado. Cuando se revisan las tasas de interés de los establecimientos bancarios en las modalidades de crédito ordinario y preferencial, se evidencia que estas no han subido al mismo ritmo que las del Emisor. En abril del 2006, cuando el Banco comenzó a subir su tasa, las entidades financieras cobraban un interés de 14,5 por ciento para los préstamos ordinarios y de 10 por ciento para los preferenciales. Ahora, ese interés es cercano al 15,6 por ciento y al 15 por ciento, respectivamente. De otra parte, en total la cartera del sistema financiero con corte al 31 de octubre pasado, sin incluir leasing, sumaba 121,7 billones de pesos. '' Hay que tener cuidado con la caída del ritmo de crédito para que la eco- nomía no se vaya a parar”. María Mercedes Cuéllar, presidenta de la Asobancaria. WILABR

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