Se robaron 151 tapas de alcantarilla en la Autopista sur

Estaban ubicadas en Soacha, en el primer tramo de la concesión Bogotá-Girardot. La representante legal del consorcio pidió a la Fiscalía iniciar la investigación.

El robo de las tapas convierte a las alcantarillas en trampas mortales para conductores y peatones

Archivo Portafolio

El robo de las tapas convierte a las alcantarillas en trampas mortales para conductores y peatones

Finanzas
POR:
julio 10 de 2014 - 03:57 p.m.
2014-07-10

La representante legal de la Sociedad Concesión Autopista Bogotá-Girardot, Luz Mélida Gamboa, le pidió a la Fiscalía Seccional de Soacha, que adelante una investigación penal para determinar e identificar los autores del hurto de alcantarillas en el primer tramo de vía Bogotá-Girardot.

“Son 151 tapas y herrajes de las alcantarillas, delito que se ha incrementado en los meses de enero a mayo del año en curso, y que ha ocasionado accidentes a conductores y peatones y hasta la muerte de personas que han caído a los huecos dejados al descubierto por la acción de los delincuentes”, dijo Gamboa.

La ingeniera afirmó que las pérdidas para el patrimonio estatal por este ilícito ascienden a 116.680.900 pesos y que la acción delictiva perjudica las campañas preventivas, cuyo objetivo es mejorar la seguridad vial y garantizar la vida de los usuarios de la autopista.

En el mercado negro una tapa de alcantarilla se vende por cifras que van desde los 5.000 hasta los 50.000 pesos como mucho, a las administraciones locales les cuesta 300.000 pesos reponerla, sin importar de qué material esté hecha.

En total, el año pasado se tuvieron que dedicar 600 millones de pesos del presupuesto de Bogotá a estas reposiciones.

La cifra ha aumentado exponencialmente con los años.

En 1992, por ejemplo, en Bogotá se invirtieron 100 millones de pesos en reponer tapas robadas; cuatro años más tarde, la cifra alcanzó los 200 millones.

Para ese entonces, entre 1.200 y 1.500 tapas eran robadas en Bogotá anualmente.

El negocio que se mueve mayoritariamente en la capital, pero que también golpea a Medellín, Cali y Barranquilla, es de tal magnitud que según la Asociación Nacional de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) cada año son reportadas como robadas 4.000 tapas.

“Las pérdidas en el país por el hurto de elementos relacionados con los servicios públicos, como medidores, alcantarillas y tubos alcanza los 8.000 millones de pesos”, aseguró el vicepresidente técnico de Andesco, Mauricio López.

El mercado negro en Bogotá lo mueven mafias que utilizan a indigentes y drogadictos para robarlas.

Según la Policía Nacional, la mayoría de las tapas de acero hurtadas son fundidas y el resto son comercializadas en otras regiones.

El año pasado, por ejemplo, se encontraron varias que le pertenecían a Bogotá en otros municipios de la sabana, en Villavicencio y Neiva.

En lo que va corrido del 2014, y luego de las medidas tomadas por Empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Bogotá ya se logró la reposición e instalación de más de 200 tapas de alcantarillas.

DIAN, SOCIA DE LA CONCESIÓN

Al conocer el fallo de la Contraloría General, en el que se le ordena a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) a declarar la caducidad del contrato de concesión de la vía Bogotá-Girardot, el concesionario recordó la nueva composición accionaria.

El Estado, a través de la Dian, retomó las acciones que tenía el Grupo Nule dentro del concesionario, a través de sus sociedades MNV S.A. y GASKPITAL GR S.A., que están en proceso de liquidación judicial.

De esta manera, la Dian quedó como propietaria del 24, 99 por ciento de las acciones de dicha sociedad.