Robos de película a bancos, en desuso por cacos virtuales

Robos de película a bancos, en desuso por cacos virtuales

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noviembre 12 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-12

La clonación o 'gemeleo' de tarjetas débito y crédito pasó de ser el delito financiero más común en Colombia a convertirse en toda una industria del crimen, que incluso se exporta a países de Centro y Suramérica.

En lo corrido de este año la Policía Nacional ha desmantelado 20 organizaciones delictivas dedicadas a esta actividad y al 'fleteo' (seguir a una persona cuando sale del banco para robarle el dinero).

Mientras los robos por Internet crecen, los atracos a sucursales físicas, como los de las películas, están en desuso. De acuerdo con cifras de la Policía, presentadas ayer durante un congreso de la Asobancaria sobre prevención del fraude, indican que hace una década se presentaban 70 de estos asaltos cada año, frente a apenas dos en el 2008.

Y si bien las transacciones fraudulentas en el país son solo 3 de cada 10.000 y constituyen apenas el 5 por ciento de todas las actividades delictivas en Internet, la realidad es que a medida que avanza la tecnología bancaria también avanzan las distintas modalidades ilegales.

Además de la clonación, la suplantación de sitios web (phishing) y el robo en cajeros automáticos (con cámaras u ofreciendo ayuda a los tarjetahabientes con el propósito de mirar su clave, por ejemplo), están creciendo modalidades como penetrar las cuentas de los ahorradores a través de las sucursales virtuales de los bancos.

Una vez lo hacen, los delincuentes no solo giran dinero a otras cuentas (lo que permite mover más plata en un solo día que con los cajeros automáticos), sino que ofrecen un 'servicio' muy particular: pago de servicios públicos domiciliarios y de telefonía móvil.

Lo que hace el ladrón es ofrecerle a una persona pagar sus cuentas por un valor inferior al que le corresponde (la mitad de lo que aparece en la factura, por ejemplo). Luego de robar las claves de algún ahorrador, entran a su cuenta a través de Internet y cancelan las deudas de quien los contrató.

Para frenar este delito, los bancos están imponiendo límites al número de pagos por Internet que puede hacer cada usuario y exigiéndoles registrar los servicios públicos que van a estar pagando continuamente por esa vía.

Piden fiscales

Las transacciones bancarias en la Web han aumentado 200 por ciento en los últimos cuatro años, lo que implica que este canal mueve hoy 18 billones de pesos mensuales.

Ante la importancia de este medio y la rapidez con que avanzan los delincuentes, Asobancaria le está pidiendo al Gobierno la creación de una unidad de fiscales especializados en delitos financieros. El gremio sostiene que la dispersión de investigaciones entre las distintas autoridades y la ausencia de una adecuada comunicación entre ellas dificultan la captura de los criminales.

De hecho, el mayor George Quintero, especialista de la Policía en delitos con dinero plástico, dice que pese a que la clonación de tarjetas es el delito más recurrente este año tan solo han sido judicializados 120 casos.

Esta cifra parece pequeña frente a los 21 millones de tarjetas débito y crédito que existen el país. El oficial lo atribuye a que muchos de los afectados no denuncian y a que es difícil obtener pruebas.

Los expertos que participaron en el foro de Asobancaria coincidieron en calificar como traba para perseguir el delito electrónico la reciente sentencia de la Corte Constitucional que sostiene que los datos contenidos en un correo electrónico son estrictamente privados y no pueden ser utilizados sin el consentimiento de su dueño, a menos que haya una orden judicial.

Según ellos, esto dificulta la ya complicada obtención de pruebas para castigar a los criminales virtuales. 

Que no le pase a usted

1. Como los clonadores de tarjetas no hacen uso de la misma inmediatamente, es importante cambiar las
claves con periodicidad.

2. Recuerde cerrar la transacción que realice en un cajero automático. Si no le sale plata y se va es probable que quien esté detrás suyo sea quien se quede con su dinero.

3. Mantenga actualizado el antivirus de su computador. Cada vez que entra a Internet corre el riesgo de que roben sus datos o le instalen un programa espía, que funciona sin ser notado.

4. Nunca responda correos que lo remiten a la página web de su entidad. Lo más seguro es que sea una suplantación. Cada vez que vaya a hacer transacciones por Internet, digite la dirección de su banco.

5. No pierda de vista su tarjeta. Si el datáfono no es inalámbrico siga a la persona que lo atienda hasta el aparato.

6. Cuando más clonan tarjetas es en las quincenas.

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