Rusia encuentra pocos lugares para invertir sus petroganancias

Décadas sin grandes proyectos en el país han atrofi ado las bases necesarias para lanzar grandes obras de infraestructura

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julio 10 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-10

Afines del año pasado, el Kremlin le dio a su banco
US$7.500 millones con la orden de invertirlos urgentemente en mejorar la decrépita y anticuada infraestructura de Rusia.

Sin embargo, hasta ahora, Vladimir Dmitriev, presidente de la junta del banco estatal Vneshekonombank (VEB), casi no ha tocado el dinero. ¿Por qué? No hay muchas buenas opciones de inversión.  Tras décadas sin grandes inversiones en Rusia, explica Dmitriev, las bases necesarias para lanzar grandes proyectos ¿fi rmas de ingeniería, diseñadores de proyectos¿se han atrofi ado.

Por ahora, VEB ha colocado unos US$4.000 millones del dinero del petróleo que le dio el gobierno en depósitos a corto plazo, ayudando al sistema bancario local a capear la crisis crediticia global. Varias otras grandes empresas estatales creadas el año pasado para fomentar la inversión también están repletas de efectivo, esperando otros usos para sus miles de millones de capital.  La escasez de proyectos es sólo uno de los escollos que enfrenta Rusia en su campaña para reconstruir carreteras, puentes, puertos y plantas energéticas. Hacen falta desde directores de proyectos capacitados hasta cemento.

La envergadura de los planes del Kremlin es enorme. Enriquecido por sus exportaciones de gas y crudo, Rusia planea invertir US$1 billón (millón de millones) en infraestructura en la próxima década, según funcionarios del gobierno.

Con el creciente papel del Estado en la economía, muchos de esos fondos provienen del presupuesto fi scal, y algunos economistas temen que esto fortalecerá aún más la infl uencia del gobierno en la economía. El papel de Moscú también ha generado dudas sobre si los fondos se emplearán del modo más efi ciente.
Para atraer la inversión privada a sus proyectos, VEB usará sociedades mixtas, invirtiendo parte de su propio dinero para atraer más capital privado. Este tipo de iniciativas, una novedad en Rusia, está de moda.  Según los banqueros, el gobierno suele querer que los inversionistas asuman todo el riesgo, sin otorgarles ninguna garantía de retornos.

"Esta es una de las maneras más caras de fi nanciar infraestructura", dada la complejidad de los acuerdos, advirtió Natasha Khanjenkova, del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, en una conferencia en Moscú este año. Dmitriev dice que su banco está trabajando para crear un centro nacional para desarrollar estas sociedades y que VEB espera atraer de cuatro a cinco rublos de inversión privada por cada rublo que aporte.

En junio, el primer ministro Vladimir Putin, presidente de la junta asesora del VEB, respaldó lo que llamó el "ambicioso" plan del banco para extender su portafolio de préstamos de 200.000 millones de rublos (US$8.517 millones) a 850.000 millones de rublos (unos US$36.200 millones) para 2012. Dmitriev dice que el banco prevé recibir más fondos del gobierno.

Uno de sus proyectos más recientes es una planta de procesamiento de madera de US$1.700 millones en Siberia. El gobierno está construyendo carreteras y ferrocarriles, y asegurando el suministro eléctrico para la que, dice Dmitriev, es la primera nueva planta procesadora de manera en 30 años en Rusia, país que posee algunos de los bosques más grandes del mundo.  Hasta ahora, asegura, la mayoría de las plantas que procesaban madera siberiana, se construían en China.  Dmitriev dice que tardaron dos años en sentar las bases del proyecto y que requirió la creación de una fi rma de ingeniería especial. Ya iniciado el proyecto, dice, VEB busca inversionistas independientes para asumir el control. Hasta ahora, la mayoría de los negocios que hace el banco es con empresas estatales.  Dmitriev dice que la junta de directores del banco, conformada por funcionarios del gobierno, protegerá a VBE de proyectos politizados riesgosos. 

Pero el banco ya ha participado en negocios políticamente sensibles.

En 2007, pagó casi US$1.580 millones para comprarle a OAO VTB, un banco estatal, una participación en European Aeronautic Defence & Space Co., la matriz del fabricante de aviones Airbus. El acuerdo causó alarma en Europa, donde lo interpretaron como un intento del Kremlin por ingresar en una empresa franco-alemana estratégicamente importante. Dmitriev dice que su banco planea intercambiar este año sus acciones de EADS por unas en la nueva empresa aeronáutica del Kremlin.

El gobierno también ha encargado a VBE ayudar a empresas rusas que quieran expandirse en el extranjero.  El banco planea invertir 20 millones de rublos (US$852.000) en un 25% de OAO Inter RAO UES, una estatal que está comprando activos de energía en la ex Unión Soviética y otros lugares.

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