Rusia ve el panorama nublado a pesar del alza del crudo

Crece la presión para que el gobierno siga gastando

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mayo 21 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-21

Noticias desalentadoras sobre la economía rusa ¿la producción industrial cayó 17% en abril respecto al mismo mes de 2008¿ se han mezclado con algunos indicios positivos en semanas recientes. Los precios del petróleo empezaron a subir, el rublo ha repuntado y las bolsas rusas van al alza.

Sin embargo, incluso las buenas noticias están preocupando a los economistas. "Los precios del petróleo están su peor nivel, ni muy bajos para obligar a una reforma de verdad, ni demasiado altos para permitir el gasto a manos llenas como antes", dice Vladimir Mau, un economista prominente que dirige un panel de consultores que trabaja con el equipo del gobierno ruso encargado de lidiar con la crisis financiera.

La presión sobre el gobierno para que continúe gastando y así estimule su débil economía es fuerte, mientras que muchos economistas y halcones fiscales dentro del régimen advierten que el Kremlin necesita apretarse el cinturón para reducir su déficit y mantener a raya la inflación.

Una señal de cuál estrategia está prevaleciendo se verá a fines del mes, cuando el presidente Dmitry Medvedev presente su discurso sobre el presupuesto anual, que oficialmente da inicio a los preparativos del primer borrador a ser concluido para mediados del año. El primer ministro Vladimir Putin y otras autoridades del gobierno se han comprometido a no hacer recortes en el gasto social.

A medida que el Kremlin batalla para dar un giro a su desacelerada economía, revertir la creciente tasa de desempleo y una nueva ola de problemas relacionados con activos tóxicos en su sector bancario, las recientes alzas en los precios del petróleo y de las bolsas del país son vistas con un cierto alivio.

El alza de los precios del petróleo ¿actualmente en cerca de US$60 el barril frente a menos de US$40 a inicios del año¿ no tiene un impacto directo sobre la economía, dicen los analistas, ya que los impuestos absorben la mayor parte del aumento. En Rusia, los impuestos varían de acuerdo con el precio del crudo, lo que efectivamente significa que cualquier ingreso por encima de unos US$30 por barril es absorbido por el fisco.

Los dos lados de la moneda

Los analistas dan crédito a las altas tasas de interés por el reciente fortalecimiento del rublo, pero algunos grupos empresariales se quejan de que esto mismo priva a las empresas de crédito. El repunte en el mercado bursátil, a su vez, ha sido impulsado por influjos especulativos que podrían revertirse si los precios del petróleo vuelven a caer.

A fines del año pasado, altos funcionarios del gobierno ruso aseveraron que la crisis global pasaría de largo por el país, que cuenta con un fondo de estabilización (que en su auge alcanzó US$143.000 millones) financiado con los ingresos petroleros. En ese entonces, el país también subestimó la dependencia del país en las exportaciones de petróleo y metales y los flujos constantes de créditos extranjeros baratos.

La economía rusa, no obstante, ha sido golpeada, contrayéndose cerca de 9,5% en el primer trimestre. Ahora el gobierno prevé que la recesión podría prolongarse hasta el próximo año. La tasa de desempleo alcanzó 10% en marzo y a diferencia de Europa y Estados Unidos, donde la trayectoria de aumento de precios ha sido prácticamente interrumpida, la inflación en Rusia permanece en dos dígitos, en parte como resultado de años de enormes
gastos gubernamentales.

Con el descontento de los rusos al alza, el Kremlin ha puesto en marcha un paquete de estímulo masivo. Para cubrir su primer déficit presupuestario en casi una década, el gobierno planea gastar la mayor parte de su fondo de estabilización.

El ministro de finanzas Alexei Kudrin ¿quien favorece el control del gasto¿ dijo el mes pasado que el fondo probablemente se agotará el próximo año y que será necesario reducir el déficit para evitar un disparo de la inflación.

Según asesores del gobierno, otros funcionarios no están de acuerdo con Kudrin y están presionando por una continuación de los aumentos del gasto público para estimular la economía, además de recortes de impuestos de las empresas para contrarrestar alzas previstas de los impuestos sobre la nómina.

Por ahora, Kudrin parece tener un fuerte apoyo de su antiguo aliado, el ex presidente Vladimir Putin, quien frecuentemente ha tomado el lado del Ministro de Finanzas en los debates políticos.

Los críticos advierten que el aumento del gasto gubernamental provocará un aumento de la inflación, de las tasas de interés y perjudicará los esfuerzos por desarrollar nuevos negocios que ayuden a la economía a liberarse de su dependencia del petróleo. 

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