Sabiduría

La sabiduría china dice que una persona inteligente no se estanca y se reinventa cada día. Tú eres sabio si tienes una mente abierta, eres flexible y vences la rutina con la creatividad. El desafío es renovarse

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mayo 26 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-26

interiormente, así como una salamandra se regenera físicamente de un modo asombroso. La salamandra puede reemplazar cola, extremidades, mandíbulas, la retina de sus ojos y el intestino. También hay un pez llamado cebra, que puede regenerar aletas, escamas, médula espinal y parte del corazón. Los científicos estudian esa realidad y ven esperanzas de aprovechar esto en un futuro para nosotros. Mientras tanto, lo que vale es renovarse internamente, y eso se logra con la espiritualidad. Muchos ya lo hacen y ojalá tú también elijas cuidar tu alma y estar más en sintonía con Dios. Sabiduría también es usar todo tu potencial. Por eso, en mis charlas y en mi nuevo libro El sentido de la vida, invito a las personas a valorar los dos hemisferios cerebrales. El izquierdo es racional y trabaja con palabras, nombres, lógica, ordenamiento, detalles, análisis y números. El derecho es emocional y se enfoca en imágenes, rostros, símbolos, sueños, intuición, visión de conjunto y creatividad. La falla es que nuestra educación se enfoca en desarrollar el izquierdo y usa poco el otro. En el oriente sí suelen darle importancia y eso explica la ventaja que nos llevan en tantos campos. Desarrollas tu hemisferio derecho al relajarte, sentir, meditar, crear, emplear símbolos y dejarte llevar por la intuición. Animo, armoniza mente y emoción, y aprovecha el potencial de ambos hemisferios. Sé creativo y escucha más tu corazón. Las corazonadas son mensajes de tu parte intuitiva, son la voz del ángel que te acompaña siempre. Escuchas esa voz celestial si creas espacio de serenidad y silencio, si te aquietas internamente y comprendes a los otros. “Cuando escuchas tienes ventaja, cuando hablas la ventaja la tienen los demás”, reza un proverbio árabe. De ahí que sea tan importante aprender a escuchar con todo el ser, no sólo con los oídos. También se escucha con el corazón, con los ojos, con el alma, porque escuchar bien es un acto de amor. El sabio ama el silencio y cae en la cuenta de lo fácil que es errar cuando se habla sin control. La palabra es sagrada y los místicos aseguran que hay que usarla con delicadeza y compasión. Analiza tu vida y verás que casi siempre te arrepientes de hablar y pocas veces de callar. Escucha a Dios, escucha tu propio corazón, y te será más fácil escuchar a los demás con profundo amor. En un mundo tan ruidoso eres un ser de luz si creas oasis de calma y silencio, ganas paz interior y te conviertes en un creador de armonía. Escritor-Conferencista "Analiza tu vida y verás que casi siempre te arrepientes de hablar y pocas veces de callar”.

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