El salario mínimo del 2012

El salario mínimo del 2012

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diciembre 21 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-12-21

Empresarios, trabajadores y Gobierno acordaron incrementar el salario mínimo en un 5,8% para el 2012, lo que representa un aumento por encima de la inflación observada, cercano a dos puntos porcentuales. Este arreglo, según las declaraciones del Ministro del Trabajo, dejó satisfechas a todas las partes intervinientes en la negociación. Lo que no se ha destacado adecuadamente son los costos que un incremento de esta magnitud tiene sobre la economía nacional. El ajuste del salario mínimo por encima de la inflación esperada y de los incrementos en la productividad laboral tiene impactos adversos en las finanzas públicas, en la tasa de desempleo, en las expectativas de inflación y en el régimen pensional colombiano. Aunque el Ministro de Hacienda reconoció que el acuerdo tiene costos fiscales para la Nación calculados en $1,2 billones al año, al mismo tiempo, descartó su importancia al agregar que "el Gobierno tiene la capacidad de sufragar ese gasto sin que haya sobresaltos en las proyecciones fiscales, de manera que el Gobierno estuvo de acuerdo con el aumento". El Banco de la República, por su parte, no hizo pronunciamiento alguno sobre el impacto adverso que un incremento de esa magnitud puede tener en las expectativas de inflación, ni reaccionó haciendo una señal preventiva elevando las tasas de interés de intervención. En su sesión del viernes, la junta mantuvo inalterada la tasa de referencia en 4,75%, no obstante reconocer que la tasa de crecimiento anual en el tercer trimestre estaría en 6%. Ni siquiera los gremios que representan al sector privado en la negociación del salario mínimo hicieron referencia a los costos potenciales de la negociación y, mas bien, se declararon satisfechos con el acuerdo. El Presidente de la Andi se mostró complacido, aunque reconoció que el acuerdo "significará un esfuerzo para los empresarios". El tema del impacto del ajuste del salario mínimo sobre las pensiones no parece haber sido tomado en cuenta en el curso de las negociaciones. Estos aumentos tienen una implicación directa sobre los afiliados a los fondos de pensiones, muchos de los cuales, como resultado de la negociación salarial, no contarán con el capital mínimo para acceder a una pensión, por lo que solo recibirán la devolución de saldos de sus cuentas individuales. Esto se puede ilustrar con un ejemplo. Si un hombre de 62 años había acumulado un capital de $140 millones, hasta hoy necesario para garantizar una renta vitalicia de pensión mínima, y contaba con pensionarse en el 2012, tendrá que posponer su decisión y acumular cerca de $9 millones adicionales para obtener una pensión con el nuevo salario mínimo o pedir la devolución de sus aportes y retirarse sin pensión. En Colombia, cerca del 80% de los afiliados a los fondos de pensiones devengan menos de dos salarios mínimos. En el 2006 se había logrado también un ajuste del mínimo por consenso. En esa ocasión, similar a lo ocurrido este año, el ajuste del salario mínimo superó a la inflación observada en cerca de dos puntos porcentuales. La conclusión a la que se llega es que los acuerdos tripartitos, que reciben la benevolencia de trabajadores, empresarios y gobierno, tienen como contrapartida unos costos económicos y sociales importantes, particularmente en el sistema pensional que son subestimados, si no ignorados, por las partes intervinientes en la negociación salarial. Roberto Junguito Presidente de Fasecolda rjunguito@fasecolda.com Error Imprimendo XML

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