Salud: hora de redefinir roles

Hay más de una razón para que se piense seriamente en la posibilidad de quitarle todo piso jurídico al llamado Fondo de Solidaridad y Garantía (Fosyga), entidad adscrita al Ministerio de la Protección Social, que -no quepa ninguna duda- tiene buena parte de responsabilidad en los problemas que aquejan al sistema de salud y, particularmente, de la corrupción que sobre él se cierne.

POR:
mayo 30 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-05-30

Dos sobre cinco, por calificar la gestión de alguna manera. El sistema de salud no tocó fondo, como quieren hacer ver muchos, tras conocerse la denuncia de la existencia de un cartel, por dentro y por fuera de Minprotección, dedicado a saquear los dineros públicos. Hacía rato, al menos dos años atrás, desde el Congreso se lo hicimos ver al Gobierno, pero este no escuchó. O mejor, escuchó los varios debates de control político que hicimos en el Congreso sobre estas cuestiones, pero no reaccionó a tiempo. Y de allí, los escandalosos titulares de prensa y los editoriales, que dan cuenta de las consecuencias. ¿Qué razones hay para culpar al Fosyga? La principal: la morosidad y la tramitología para el pago de las cuentas, a lo que se suma el complejo manejo de las bases de datos, situación que denunciamos por primera vez en el 2007. Tres circunstancias que se confabularon para llevar a esa entidad a generar caos en el sistema de salud, y que abrieron boquetes para la corrupción. Las cosas en el presente tampoco dan muestras de haber cambiado mucho. Tengo en mi poder información precisa, reportada por la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, que maneja 120 instituciones de salud, según la cual el 70 el por ciento de las facturas que hoy tienen radicadas en el Fosyga, son facturas vencidas, es decir, de más de 60 días, y eso está llevando a la insostenibilidad de los hospitales públicos. Contra estos manejos deficientes al interior de ese fondo, propusimos, en su momento, aplicar un proceso de reingeniería, pero para el Gobierno una medida de ese calibre no era necesaria. Hoy, cuando consideramos que una transformación ya no es solución y que, en cambio, toca estudiar la posibilidad de reemplazarlo, el Gobierno sale al paso en contra de esta propuesta, pues considera (así lo dijo el Ministro Santamaría) que "el Fosyga debe sufrir una reforma importante", y así está planteado en los pliegos de la licitación (sépase que en agosto debe entrar en operación un nuevo consorcio que administre el Fosyga por cinco años). Visto así, queda al menos la satisfacción de que el país parece, por fin, estar reaccionando y se proponen alternativas de solución. Pero, con respeto a las palabras del señor Ministro, soy un convencido de que la salida a esta crisis generalizada demanda una redefinición de los roles de los actores del sistema de salud, (Fosyga incluido), y en especial, el de las Empresas Promotoras de Salud (EPS). Es claro: hay que quitarles poder, el que que las llevó por el atajo de las irregularidades y el mismo que les hizo convertir la salud en negocio, no en derecho. Valga decir aquí, que ese poder se magnificó a partir del 2008 tras la expedición de la Sentencia T-760 de la Corte Constitucional. Quizá en esa oportunidad los jueces obraron ingenuamente al sentenciar los siguiente: "cuando una persona requiere un servicio de salud que no se encuentra incluido dentro del POS y carece de recursos para cubrir el costo del mismo, que le corresponda asumir, las entidades encargadas de asegurar la prestación del servicio (EPS) deben cumplir con su responsabilidad y, en consecuencia, asegurar el acceso a este. No obstante, es el Estado quien ha de reconocer el costo del servicio, por cuanto le corresponde la obligación de garantizar el goce efectivo del derecho. En tal sentido, la jurisprudencia constitucional y la regulación han reconocido a la entidad aseguradora el derecho de repetir contra el Estado (ver secciones 4.4. y 6.2.), a través del Fosyga". Curiosamente, las EPS sí entendieron bien de lo que trataba la Sentencia, y hoy asistimos con pasmoso asombro a la realidad de los llamados recobros. No es coincidencia que a partir del 2008, tal y como muestra una tabla del propio Fosyga, los recobros se hayan disparado en sumas millonarias en pesos que difícilmente caben en la cabeza. Así, mientras en el 2000 hubo 1.088 recobros (equivalentes a un poco más de 4.000 millones de pesos) en el 2009 se registraron más de 2 millones de recobros por valor superior a los dos billones de pesos. Esto quiere decir, en plata blanca, que los recobros se aumentaron 483 veces en nueve años. O, lo que suena aún más escandaloso, el aumento es del 48 mil por ciento. Limitarles ese poder a las EPS significa, en primera medida, no entregarles todo el valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), es decir, los recursos estatales que reciben por cada afiliado, hoy cercano a los 500.000 pesos. Se les debería autorizar apenas un 10 por ciento de esa UPC para la gestión de riesgo en salud y la gestión administrativa. El resto de los recursos debe seguir en poder del Estado, que podría negociar directamente con las IPS que, al fin de cuenta, son las que prestan el servicio de salud. Entonces, debe desaparecer el Fosyga para darle paso a una entidad bajo control gubernamental directo, encargada de administrar los recursos del régimen contributivo y del subsidiado. La idea no es descabellada ni producto de un embeleco. Está sustentada en la propia Ley 1438 de 2011, en cuyo Artículo 31 (parágrafo 3º) dejamos abierta esa posibilidad: "el Gobierno Nacional verificará el sistema de administración y pago de los recursos de los regímenes contributivo y subsidiado mediante el mecanismo financiero que se determine para tal fin". Ejemplo de esta propuesta es la Caja Social de Salud que existe en Costa Rica, modelo en el contexto latinoamericano de buen manejo y eficiencia. El nombre es lo de menos. Lo importante es que los dineros del Estado -dinero de todos los colombianos- no quedarían ya en manos de unos pocos a quienes les importa más la rentabilidad económica de sus propios bolsillos. HELGON

Siga bajando para encontrar más contenido