Por la salud de las madres

Desde que la mujer comienza su vida sexual, también debe iniciar una costumbre muy sana, la de hacerse una citología regularmente.

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mayo 27 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-27

“El cáncer de cuello uterino es uno de los más frecuentes a nivel mundial. La citología vaginal ha logrado disminuir la incidencia de esta enfermedad que, en algunos países como el nuestro, ha dejado de ser la primera causa de muerte por cáncer femenino”, explican Alejandro Castro, ginecobstetra y Mónica Cuevas, directora médica de la Clínica de la Mujer. Existen distintos esquemas para cada país, según su programa de tamizaje. El de Colombia es el denominado 1-1-3, “se toman tres citologías seguidas, una cada año, y si salen normales, se pueden espaciar los intervalos a cada tres años", dice Joaquín Luna, ginecólogo oncólogo, del Instituto Nacional de Cancerología. También, se inicia la era de la vacunación, que protege contra los virus del Papiloma Humano (VPH) 16 y 18, y en forma cruzada, contra los 31 y 45, que tienen incidencia en un 88 por ciento de las infecciones relacionadas con el cáncer de cuello uterino en América Latina. Pero, por ahora la nueva vacuna (cuyo esquema es de tres dosis, la segunda un mes después y la tercera a los 6 meses de aplicar la primera), no elimina la citología. El VPH se transmite especialmente por vía sexual y cualquier hombre o mujer puede contraer el virus. Es más, expertos de Colsánitas señalaron en un foro reciente sobre el tema, que “al menos 75 por ciento de los adultos entre 18 y 28 años de edad, que tienen relaciones sexuales, han tenido contacto con él, en algún momento de su vida”. Además del riesgo de cáncer de cuello uterino en la mujer, el VPH se ha relacionado con cáncer de vagina y vulva, en ellas; Y el de pene, en el hombre. También, con los de orofaringe y cavidad oral. A cuidar su corazón De otro lado, diversos estudios reiteran que las mujeres posmenopáusicas tienen más posibilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. Según el doctor Sebastián Vélez, médico cardiólogo, del Hospital Pablo Tobón Uribe y de la Clínica Soma, de Medellín, al llegar a la menopausia aumentan los factores de riesgo en la mujer. Aparece la hipertensión arterial con más frecuencia, así como el síndrome metabólico, se incrementan los lípidos en la sangre, se aumenta de peso y desaparece el efecto protector de los estrógenos. La buena noticia está en el sentido de que es posible prevenir que esto suceda y eso implica, simplemente, tener hábitos de vida saludables, desde la niñez. “Una dieta sana, con disminución en la ingesta de grasas y colesterol, con el aumento de legumbres y verduras, y nueces y aceites vegetales, es muy importante”, asegura Vélez. También, se debe controlar el peso, hacer ejercicio y no fumar. Y, es clave hacerse un chequeo anual. El médico determinará factores de riesgo, estilos de vida poco saludables y realizará exámenes tendientes a detección precoz de patologías de acuerdo a la edad y al género de cada persona. Según cada caso en particular, en las personas con alto riesgo, por ejemplo, se definen tratamientos con medicamentos de última generación, que permiten reducir la presión arterial durante 24 horas, que brindan protección cardiovascular y reducen el riesgo de muerte cardiovascular, infarto de miocardio (IM), ataques cerebrovasculares y hospitalización por insuficiencia cardiaca congestiva. Y como no solo el corazón está en más riesgo al llegar la menopausia, pues en esta etapa pueden presentarse cambios como sangrados irregulares, envejecimiento de la piel, sequedad vaginal, pérdida de masa ósea, sudoración nocturna, ansiedad, pérdida del interés sexual, nerviosismo, cambios en el estado de ánimo, bochornos, insomnio, falta de concentración y disminución del entusiasmo, resulta aún más importante hacerse ese chequeo médico regular y tener una vida sana, desde mucho antes, eso sí. En algunas mujeres, se recomienda el uso de la Terapia de Reemplazo Hormonal, bajo la supervisión de su médico ginecólogo. UNOS EXÁMENES 1. Citología vaginal: Para detectar el riesgo de cáncer de cuello uterino. 2. Mamografía: La edad para iniciar regularmente son los 40 años, donde la patología mamaria se hace más frecuente. 3. Densitometría ósea: Para evaluar el estado actual de la calidad de los huesos y determinar la pérdida de masa ósea. 4. Exámenes de laboratorio: cuadro hemático; parcial de orina, perfil lipídico (para evaluar riesgo cardiovascular); glicemia (azúcar en la sangre), entre otros. Fuente: Germán Salazar Santos, ginecólogo, director de la Unidad de Adolescentes y Jóvenes de la Fundación Cardio Infantil.WILABR

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