Santos y Lleras

La Academia Colombiana de la Lengua acaba de incorporar a esa eximia corporación, en calidad de miembro honorario, al ex ministro Abdon Espinosa Valderrama.

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septiembre 05 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-09-05

Al efecto, del ilustre recipiendario escuchamos los perfiles humanos, políticos e intelectuales relacionados con dos de las figuras más relevantes de nuestra historia en el siglo XX: los ex presidentes Eduardo Santos y Alberto Lleras. Bajo el sugestivo título de La virtud y el poder de las palabras, el texto se convierte en material indispensable para evaluar su verdadera dimensión histórica y para dilucidar los porqués de su liderazgo por más de 50 años de nuestra vida republicana. Para afrontar semejante compromiso nadie más autorizado que Espinosa, gracias a sus múltiples cercanías políticas, intelectuales y sociales con tan encumbrados personajes: por cierto, con el paso del tiempo justamente conservadas y fortalecidas. Ciertamente, desde temprana edad contó con su estímulo y confianza en sus labores y desafíos como gobernante y hombre público. Ambos, por ejemplo, lo acompañaron a la Universidad Nacional a recibir su grado de doctor en Derecho y Ciencias Políticas con una tesis 'Cum Laud'e titulada 'La economía de guerra y sus reflejos en Colombia'. Luego, celebrarían su incorporación en posiciones de gran responsabilidad en la revista Semana y en el diario El Tiempo. Más tarde serían testigos de su lealtad y valentía en momentos cruciales, como cuando la piromanía pasó a ser vergonzosa herramienta de trabajo en la competencia partidista. Sí, al fin de cuentas la vida de los pueblos es la sumatoria de las biografías de sus grandes hombres. En este caso sólo un analista y un escritor de las condiciones magistrales de Espinosa podía salir airoso de semejante compromiso. Hoy, nos lo demuestra este ensayo esclarecedor en un momento de crisis de nuestra historiografía a la fecha ahogada por una docencia y unos pénsums burocratizados y, sobre todo, por una juventud ajena a todo aquello que esté emparentado con lo que antes llamábamos la 'historia patria'. En su prosa el autor resume lo que podría decirse constituye el iluminado punto de encuentro entre Santos y Lleras. Dice así: "ambos erigieron la palabra escrita en el instrumento fundamental y eufónico para comunicarse con el público, ilustrar sus conciencias, señalarles sus derechos y encaminarlas a valerse de los mecanismos de la democracia con el fin de facilitar la satisfacción de sus necesidades y abrir el surco al logro de sus aspiraciones. Ambos ejercieron este magisterio con tenacidad, transparencia y vigor combativo, lucharon por la honestidad resplandeciente en el manejo de las cuestiones públicas y condenaron cualquier especie de contubernio del Gobierno y los negocios, dadas las diferencias de sus esferas, móviles e intereses". Adenda: sería egoísta pasar por alto el éxito logrado, no obstante su interinidad, por la Alcaldesa Clara López. La democracia real requiere de la existencia de una oposición siempre y cuando se adelante con talento y buena fe. consignajme@hotmail.comHELGON

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