Secretos para envejecer saludablemente

Hoy, la esperanza de vida de la población colombiana es de 72 años. Es más, según la información del Censo realizado por el Dane, en Colombia hay cerca de 4 mil colombianos de más de 99 años de edad y 164 de ellos, de 110 años.

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agosto 28 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-28

Así, el envejecimiento es un proceso duradero y debe hacerse de manera exitosa, lo cual significa más que no padecer mal alguno, tener la menor gravedad de factores y enfermedades que pongan en riesgo la salud y la independencia de nuestras funciones físicas, o en el mejor de los casos, la ausencia de estos riesgos. Para lograrlo, se necesitan tres factores: evitar la pérdida de la funcionalidad física (alimentarse, bañarse, vestirse, desplazarse por sus propios medios, manejar su propio dinero y salir a la calle), continuar comprometido activamente con la vida y mantener integridad en la memoria y las funciones físicas. Si bien es cierto que existen componentes genéticos inevitables, los modos de vida saludable favorecen envejecer adecuadamente, y estos se forman desde edades tempranas de la vida: comer y dormir bien, hacer ejercicio, evitar el tabaco y más recientemente, consumir un suplemento de calcio y vitamina D en mujeres posmenopáusicas se presentan como medidas que nos ayudan. Además, el control adecuado de enfermedades como hipertensión arterial y diabetes mellitus evitan el desarrollo de complicaciones que durante la vejez limiten la independencia . La nutrición Con la edad se produce una notable disminución del apetito ocasionada por disminución del gusto y el olfato, la necesidad de compañía para comer, y las enfermedades. Esa desnutrición, ahora conocida en la geriatría como malnutrición proteico-calórica se reconoce por bajo peso para la estatura, anemia persistente, alteración de las defensas que los predisponen a infecciones frecuentes, disminución de la fuerza muscular, alteración de la memoria y dificultad para sanar heridas en la piel. El sobrepeso y la obesidad también son nocivos, aumentan el riesgo de padecer hipertensión arterial, diabetes mellitus y enfermedades articulares como osteoartrosis. Hay clara evidencia de que una dieta balanceada, con al menos el consumo de cinco raciones de frutas al día, contribuye notoriamente a un envejecimiento saludable. A hacer ejercicio Es otra clave fundamental del envejecimiento exitoso. Es bueno para todo y útil en cualquier etapa de la vida. Disminuye el riesgo de desarrollar hipertensión arterial, diabetes mellitus y la mortalidad asociada a esta. Además, enfermedades como depresión, ansiedad, osteoporosis, obesidad, problemas pulmonares, dolores lumbares, entre otros, se benefician de un ejercicio bajo prescripción médica y supervisión. Entre las actividades que se sugieren están: entrenamiento de resistencia, entrenamiento cardiovascular (bailar, caminar, trotar, montar en bicicleta, nadar y subir escaleras) y los ejercicios para favorecer el equilibrio afectado por la edad (yoga y tai chi son útiles para este propósito). En la vida diaria podemos implementar las siguientes medidas para evitar el sedentarismo: caminatas el mayor tiempo posible, no utilizar el automóvil si vamos a caminar menos de 10 minutos, parquear lejos de la puerta de los almacenes y evitar el uso de servicios automáticos (escaleras eléctricas, control remoto, servicio a domicilio), usar escaleras, realizar actividades recreacionales. Salud mental Con el envejecimiento, el cerebro está sometido a múltiples factores que pueden conllevar a alteraciones en sus células, que como en otros órganos del cuerpo puede reparar el daño y adaptarse a este. Alteraciones en este balance entre daño y reparación, podrían ser algunos de los causantes en alteraciones en la memoria como la demencia. Factores genéticos y relacionados con la edad, pueden afectar la relación, sin que estos se puedan modificar voluntariamente. Otros, como recibir una educación adecuada que proporcione mejores oportunidades de empleo y nivel económico, nutrición adecuada, ejercicio, socialización y disminución en los niveles de estrés, son modificables de acuerdo con la medida que cambiemos desde jóvenes. Tener una vida intelectual y productiva desde el punto de vista mental no nos ‘vacuna’ contra la demencia, pero si retarda la aparición de las mismas y disminuye el impacto de su severidad. Fragilidad Uno de los temas de mayor relevancia en la geriatría es el denominado como fragilidad. “Un estado que se caracteriza por deterioro en las reservas fisiológicas del individuo, que lo hacen vulnerable y alteran su capacidad de respuesta al estrés”. Dicho de otra manera, nos preguntaríamos cómo dos personas por ejemplo de 80 años, pueden tener un envejecimiento muy diferente, siendo uno sano y el otro enfermo. Hoy en día los estudios relacionados al envejecimiento y sus teorías, buscan esta respuesta. Algún porcentaje parece ser por condiciones genéticas y otra tanto por condiciones ambientales. Es allí cuando los estilos de vida saludable ya referidos tienen un papel protagónico en esos desenlaces finales.TRES EDADES En términos médicos se habla de tres distintos tipos de edades: cronológica, biológica y social. La biológica revela el organismo, producto de la involución que ha sufrido el cuerpo. La cronológica se contabiliza desde el nacimiento hasta la fecha, y la social tiene que ver con condiciones que la sociedad impone para ejercer ciertos deberes o derechos. Por ejemplo, se dice que a los 7 años el niño debe iniciar primaria o que votar se puede a partir de los 18. También cuenta para optar por un trabajo o acceder a una beca... A partir de la edad cronológica, según Leonor Luna, enfermera, miembro de la Sociedad Colombiana de Geriatría y Gerontología, la edad de envejecimiento oscila entre los 55 a 60 años en adelante.

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