Un sector con gran crecimiento

Un sector con gran crecimiento

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octubre 30 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-10-30

El 2007, sin duda, será un buen año para el sector de las pequeñas y medianas empresas. No se vislumbran nubarrones a corto plazo y, por el contrario, se espera que la temporada de fin de año sea, como siempre, muy positiva para las pymes, pues muchas de ellas llegan a vender en estos meses aproximadamente el 50 por ciento de todo lo que hacen en el año. “En los primeros nueve meses del año crecimos por encima del 5 por ciento, y es probable que para fin de año nos acerquemos al 6 por ciento”, asegura el presidente de la Asociación Colombiana de Pequeños y Medianos Industriales (Acopi), Norman Correa. De acuerdo con los resultados que han arrojado las encuestas que realizan Acopi, Cinset, Avantel y la Fundación Konrad Adenauer sobre el comportamiento y opinión de la pequeña y mediana industria, los empresarios del sector, en términos generales, están satisfechos con el balance hasta el momento. El clima de optimismo se mantiene para lo que resta del año, con buenas expectativas en el aumento de la producción y el incremento de las ventas y de utilidades. Este momento está asociado al buen desempeño de la economía nacional y a factores como la seguridad, el comportamiento del mercado venezolano (que para las pymes nuestras es trascendental). “Las exportaciones siguen creciendo pese al fenómeno de la revaluación, y también nos afecta positivamente el desarrollo de la gran empresa, teniendo en cuenta que de alguna manera las pymes son proveedoras de firmas grandes y si a estas les va bien, entonces a nosotros también. Vamos amarrados a ese bienestar”, dice Correa. El talón de Aquiles para el directivo es, sin duda, el tema de la revaluación, aunque considera que opinar sobre el asunto no es tan fácil dado que si bien muchas pymes están afectadas por el comportamiento de la tasa de cambio, otras sacan provecho de la situación. “El impacto en este sentido no es tan general para todo el sector, estamos en una especie de sandiwich”, aclara el empresario. Ya desde el primer semestre de este año, según la encuesta de comportamiento, con una muestra de 107 empresarios, se indicaba que un 16 por ciento de las empresas habían perdido o le habían cancelado pedidos de exportaciones por efecto de la variación en la tasa de cambio. Y, en relación con el segundo trimestre, el mismo sondeo (con una muestra de 220 empresarios) hizo referencia a que el proceso de revaluación siguió produciendo graves efectos sobre el margen de rentabilidad y sobre el empleo en sectores como la confección, la manufactura de cuero y el calzado. Sin embargo, resaltaba este documento que, para ese segundo trimestre, estos rubros afectados por la caída del dólar habían contrarrestado, en cierta proporción, los efectos negativos de la tasa de cambio con una mayor penetración en el mercado del vecino país venezolano, dado su gran dinamismo. Y, además de la revaluación, otro problema que mencionan con insistencia los empresarios consultados en la encuesta de Acopi, Cinset, Avantel y la Fundación Konrad Adenauer, es el del contrabando. En el primer trimestre, el 43 por ciento reportó aumento de este flagelo en los productos en su ramo de actividad, no obstante que se notó una disminución para el siguiente trimestre: abril, mayo y junio, de acuerdo con el sondeo, pues la entrada ilegal de mercancías afectó en mayor medida a un 12 por ciento. A algunos empresarios del sector, como Luis Gustavo Flórez, presidente de la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas (Acicam), lo trasnochan importaciones panameñas y chinas con precios muy bajos y volúmenes muy grandes. Así venía ocurriendo hasta julio y, según explicó, estaba a la espera de los resultados de agosto y septiembre, que ya debían reflejar las medidas tomadas por el Presidente Uribe, al concentrar la procedencia de los productos de Panamá solo por el aeropuerto Eldorado y el puerto de Barranquilla, y establecer precios e indicativos y una declaración anticipada de las importaciones. “Seguro, estos controles se verán en los datos del último trimestre, pues de no cambiar la situación, veríamos un diciembre algo preocupante; en la mayoría de empresas los inventarios son muy altos, por lo que tenemos fe en que esas medidas cambiarán la coyuntura”, explicó. Por su parte, la gerente de la Corporación para el Desarrollo de las Microempresas (CDM), María Lucía Castrillón, afirma que “ una economía relativamente en auge, permite que a este ramo productivo le vaya bien y se hagan inversiones en programas claves. Esto redunda en mejores condiciones para avanzar y mejorar en competitividad y en la recepción de nuevos mercados”, dice.

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