‘Sector rural no está preparado para aprovechar devaluación’

Los agricultores dicen que la solución no es desmontar los aranceles a los productos importados.

En 2014 el país compró en el exterior 2,6 millones de toneladas.

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En 2014 el país compró en el exterior 2,6 millones de toneladas.

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agosto 11 de 2015 - 11:31 a.m.
2015-08-11

La prolongada luna de miel entre los procesadores de materias primas agropecuarias importadas y la revaluación del peso llegó a su fin.

Ahora todos quieren comprar productos cultivados en el país, debido a que traerlos del exterior sale 54 por ciento más caro que hace un año, como consecuencia del incremento del precio del dólar.

La reacción de sectores como molineros de arroz y trigo, productores de alimentos balanceados, procesadores de torta de soya y comercializadores de granos, es pedirle al Gobierno que elimine los aranceles para la importación de estas materias primas. Es más, ante la pérdida de competitividad de los productos foráneos, ahora quieren que se les ponga freno a los precios de las cosechas nacionales.

Por supuesto, los gremios del campo rechazan estas peticiones y aseguran que el valor de producción no ha disminuido, y que, por el contrario, los fertilizantes y la mayoría de los fungicidas y pesticidas son importados, razón por la cual siguen impactando considerablemente los costos de producción.

EL AGRO NO ESTÁ PREPARADO

El principal problema radica en que el agro no está preparado para aprovechar la oportunidad que ofrece la actual tasa de cambio favorable.

“No estamos listos ni podremos reaccionar rápidamente a las nuevas condiciones, porque para ello se requieren las siguientes tres condiciones: oferta de bienes públicos representados en infraestructura de carreteras, puertos y aeropuertos; seguridad jurídica para los inversionistas del campo; y una reforma tributaria que incentive la producción rural”, aseguró Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia.

Las necesidades de la industria son evidentes. Entre enero y mayo pasado, las importaciones de alimentos crecieron 13,8 por ciento. En la actualidad, el 28 por ciento de los alimentos que el país consume son importados.

Pero la posibilidad de que Colombia atienda estas necesidades con producción local está lejos, pues los cultivadores dicen que el panorama interno del campo no es nada alentador.

“Lo que tenemos por delante es una reducción de la inversión en el presupuesto del agro para el año entrante, carencia de bienes públicos, falta de seguridad jurídica y una reforma tributaria aprobada en el 2014 que se encargó de perjudicar a las empresas. No podemos esperar que la oferta de materias primas nacionales reaccione rápidamente, a pesar de las condiciones favorables generadas por la devaluación”, dijo Mejía.

Sin embargo, expertos del sector dicen que la producción agropecuaria tiene la opción de crecer, especialmente en cultivos transitorios, es decir, aquellos cuyo ciclo productivo no supera los seis meses.

El presidente de la SAC sostiene que la reactivación requiere de “una política rural en la que quepamos los pequeños, los medianos y los grandes productores: no es posible solucionar el abastecimiento interno y competir en el mercado internacional, sembrando en extensiones pequeñas que no son rentables”.

Un ejemplo de ello es lo que ha pasado con inversionistas internacionales que han llegado a la Altillanura a invertir, pero han tenido que abstenerse porque no hay seguridad jurídica. “Ha habido planes para cultivar arroz en grandes proporciones y montar la infraestructura, pero eso no ha sido posible porque a la hora de comprar la tierra hay limitaciones”.

En conclusión, los procesadores de materias primas agropecuarias, principalmente alimentos, tendrán que volcarse a comprar las cosechas nacionales, las mismas que a comienzos del 2015 no querían adquirir, bajo el argumento de que se conseguían más baratas en el exterior, a pesar de que el precio del dólar ya había empezado a subir.

“En enero y febrero pasado los molinos subieron los precios del arroz al público y pidieron abrir las importaciones del grano, para quebrar los precios de la cosecha nacional prevista para mediados de este año. Ahora quieren comprar el producto local, debido a que el dólar no les permite importar”, dijo recientemente el presidente de Fedearroz, Rafael Hernández.

En concreto, el presidente de la SAC sostiene que “la andanada contra los productores nacionales de leche, arroz y aceite, entre otros productos se quedó sin argumentos. No es posible que los avicultores pidan eliminar el arancel al maíz a cambio de pedir que se suspenda el del pollo y el huevo”.