‘Seguiré en el cargo hasta cuando la mayoría lo decida'

“Creo que en la Federación se pueden realizar cambios relevantes en lo administrativo, comercial, estatutario y normativo. También hay que repensar el servicio de extensión, entre otros asuntos”, Luis Genaro Muñoz, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros.

Luis Genaro Muñoz, gerente de la Federación de Cafeteros, dice que en el país hay libertad para sembrar variedades del grano.

Archivo particular

Luis Genaro Muñoz, gerente de la Federación de Cafeteros, dice que en el país hay libertad para sembrar variedades del grano.

Finanzas
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noviembre 23 de 2014 - 09:35 p.m.
2014-11-23

En medio de críticas, pero en uno de los mejores momentos de la caficultura del país, el gerente de la Federación, Luis Genaro Muñoz, responde a las inquietudes y habla del futuro del sector.

¿Cómo se resume la actual coyuntura cafetera?

Es positiva, porque gracias a lo que se hizo con sacrificio y oportunidad al renovar con variedades resistentes hoy se tiene una importante producción lo que sumado a un mejor comportamiento de la bolsa de Nueva York y de la tasa de cambio ha significado un mejor precio al productor, lo cual significa que al final del año el valor de la cosecha rondará los $5,5 billones de pesos.

¿Los cafeteros están mejor que hace cinco años cuando usted llegó al cargo?

Sin duda hemos avanzado, pero aún nos falta mucho trecho para lograr la sostenibilidad económica, social y ambiental de la caficultura. Los números son bastante mejores, por ejemplo: se transformó la estructura productiva, lo que tendrá impacto positivos para varios años; han prosperado todos los proyectos de valor agregado como las Tiendas Juan Valdez y la exportación de microlotes; la apertura de nuevos mercados y la profundización de los tradicionales tienen una nueva dinámica; las finanzas están prosperas en el Fondo Nacional del Café, en la Federación y en todas las empresas cafeteras. En la época de crisis manejamos los importantes apoyos del Gobierno Nacional y del Congreso de la República, el PIC, con transparencia y eficiencia.

En general encuentro mejores números en las diferentes actividades y estrategias que generan valor a los productores, pero lo más importante, hay relativa tranquilidad en los cafeteros que por tantas angustias pasaron en el pasado reciente. Hay un mejor ánimo para seguir adelante.

¿Su ciclo continúa? ¿Habrá Luis Genaro Muñoz para rato en la gerencia de la Federación?

El ciclo continuará hasta el día en que la mayoría de los cafeteros así lo decidan. Hasta hoy, he recibido el respaldo de la mayoría de los comités departamentales de cafeteros, para seguir por esta trocha, para la cual estoy preparado y dispuesto a seguir recorriendo, como lo hago desde hace 25 años, en que he estado vinculado al gremio. Soy muy afortunado por tener un trabajo tan apasionante, de servir a la comunidad y espero que Dios me ilumine el camino que falta por recorrer.

¿Qué sigue en su gestión como gerente de la Federación Nacional de Cafeteros?

Proponer y ejecutar un nuevo plan estratégico para la caficultura que incluye proyectos dirigidos a: mejorar la educación rural y relevo generacional; gestión y optimización de los costos de producción; continuar la mejora de la productividad; agregar valor a la producción; generación de tejido empresarial exportador y crear pequeñas y medianas empresas de los productores para exportar cafés especiales y otros productos diferentes a café de la zona cafetera. También trabajaremos en estrategias de adaptación y mitigación de cambio climático, como las normas de vertimientos puntuales, reutilización de aguas residuales tratadas, reconversión de beneficio convencional a beneficio ecológico, gestión inteligente del agua, un proyecto con cooperación internacional por 25 millones de euros y el diseño y validación de una póliza de seguro indexado fundamentada en dos indicadores bioclimáticos para evaluar daño del cultivo por efectos climáticos, entre otros varios proyectos estratégicos.

En el sueño de mejorar la seguridad social integral debemos lograr la afiliación de los productores cafeteros al sistema de Beneficios Económicos Periódicos (BEP) y de los recolectores/jornaleros al sistema subsidiado de seguridad social en salud, previa la realización de un censo de esta población y hay retos importantes en la gestión de riesgos laborales en las fincas cafeteras.

Por otra parte todos sabemos que la infraestructura rural en Colombia es precaria y las zonas cafeteras no se escapan de semejante problema, que es de tal magnitud, que requiere el concurso de todos, de una fuerte alianza público privada, para mejorar, mantener y construir infraestructura vial terciaria por cerca en de 22.560 kilómetros de vías terciarias en 432 municipios cafeteros y lograr mejorar y construir la viviendas dignas en las fincas cafeteras. Se trata de un plan integral para mejorar el bienestar de la familia cafetera y su comunidad.

¿Qué se va a hacer con las conclusiones de la Misión de Estudios Cafeteros?

Con postura abierta las estudiaremos cuando se conozcan en su texto definitivo y lo propio haremos con las recomendaciones de la Misión Rural que preside el ex-ministro José Antonio Ocampo. Luego, con nuestros órganos directivos se adoptarán todas las que contribuyan al bienestar de nuestra gente y a la sostenibilidad de la caficultura.

¿Mientras usted esté en la gerencia de la Federación no se sembrará café robusta en Colombia?

La Federación no puede prohibir la siembra de ninguna variedad, de hecho sabemos de algunos pilotos de robustas en los llanos que es una opción para el sector industrial que han planteado varios analistas, esperaremos a que ese sector productivo resuelva si incursiona o no en la siembra de ese tipo de variedad.

Nuestro esfuerzo se mantendrá enfocado en la calidad y en la diferenciación que esta produce y cuidaremos lo que hemos logrado en diferenciación, en origen, en aquello que contribuye a generar un mejor precio al productor.

¿Está de acuerdo con introducir ajustes a la estructura administrativa de la Federación?

Creo que se pueden realizar cambios relevantes no solo en lo administrativo, sino en el arreglo comercial, en lo estatutario y normativo, también hay que repensar el Servicio de Extensión, entre otros asuntos. Pero también debemos tener claro que la estructura de la institucionalidad cafetera se ha mantenido por más de 8 décadas, porque sus arquitectos le diseñaron unas raíces ten sólidas, que admiten los cambios y ajustes que sean necesarios para mejorar su desempeño, como el bambú, cuyas profundas raíces, le permiten superar los más fuertes vientos y no pocas tormentas.

¿Es muy difícil lograr la unidad total de los cafeteros?

Me parece que en lo fundamental, en los propósitos misionales de servir al productor, su familia y su comunidad, en lograr la sostenibilidad de la caficultura y en el fortalecimiento institucional, hay unidad total. Pero claro, como unidad no es sinónimo de unanimismo, en la Federación como en toda gran institución, existen matices y diferencias. ¡Afortunadamente! Recuerde que ningún gremio privado en el mundo, tiene una participación democrática tan grande para elegir sus dirigentes. Y todas las voces además de valiosas son bienvenidas.

¿Qué cambios haría usted en la Federación?

Los que ya le mencioné, los que resulten del acuerdo estratégico, es decir de aquello que vamos a hacer y de lo que no vamos a hacer y obviamente aquellos que disponga el Congreso Nacional de Cafeteros, próximo a reunirse, que es nuestra máxima autoridad.

¿Qué les responde a quienes tienen críticas a su gestión y afirman que ya cumplió su ciclo en el cargo?

Siempre he sido respetuoso de la opinión ajena, especialmente la de los cafeteros y aprecio que las críticas al interior del gremio son voces minoritarias. Hay quienes opinan desde afuera de la institución, muchas veces con intereses politiqueros y clientelistas, voces necias a las cuales presto oídos sordos, que debemos mantener por fuera de nuestras preocupaciones.

¿Cuál es su expectativa de producción cafetera para el 2015?

Es temprano para las proyecciones pero es posible que superaremos la de este año, siempre y cuando tengamos buena oferta ambiental y podamos fertilizar a tiempo y apropiadamente los cafetales, pero en el campo siempre hay grandes amenazas como el invierno que se aprecia o el verano que se espera. Pero sin duda el reto es mejorar más la productividad.

¿Cuál es su previsión en materia de precios?

La predicción de precios no me gusta, pero me aventuro a pensar que en 2015 tendremos en la bolsa de NY niveles similares a los recientes pero con altas volatilidades, sin embargo, advierto graves problemas para el 2016 si el Brasil recupera la producción. Por el dólar que se comportado mejor, no respondo. Así las cosas, es urgente actuar en la estrategia arriba comentada.

El gobierno ha dicho que el año entrante no habrá PIC. ¿Qué pasaría si el precio interno volviera a caer por debajo de $700.000 la carga?

El gobierno del presidente Santos, siempre ha estado presto en el apoyo real y económico a los cafeteros de Colombia, lo cual mucho agradecemos y es obvia la declaración, si las variables a que me referí al inicio, de esta entrevista se mantienen, pues el PIC, no se requerirá, pero tenemos confianza de que si las circunstancias se tornan adversas, el gobierno Santos y el Congreso de la República, volverá a decirle a los cafeteros de Colombia: Aquí estamos. 

¿Sembrar café en Colombia es un negocio rentable?

En este momento la rentabilidad es positiva pero es claro que muchos están endeudados y se requiere invertir en los cultivos. El reto a futuro es una caficultura como forma de vida sostenible en la que se quiera permanecer, que genere valor individual y colectivo.

¿Es cierto que en el país tenemos los costos de producción cafetera más altos del mundo?

Los costos del agro en Colombia son abrumadores y hay que gestionarlos mejor. Los cafeteros haremos lo que nos corresponde, responderemos por nuestra eficiencia del cerco de la finca hacia adentro, hacia afuera solo podemos aportar nuestra capacidad institucional pero no podemos controlar el costo país que tanto incide en los costos de la actividad rural, por ejemplo el transporte y el costo de los abonos y fungicidas, el de la mano de obra, sobre los que todos juntos y de primero el gobierno, debemos trabajar de manera más firme, oportuna y contundente. Hay que pagar la muy larga y abultada deuda que Colombia tiene con el campo. Para compensar estos costos altos es que defendemos la calidad y las primas que por ellas paga el mercado. Es decir calidad antes que cantidad, como “deber antes que vida”, pero esperamos que se discutan y aprueben políticas de Estado que permitan superar los ciclos de precios bajos de tal forma que se preserve el inmenso valor social, económico y ambiental que genera la caficultura. También es importante señalar que la rentabilidad está unida a nuestros insustituibles bienes públicos de la garantía de compra, servicio de extensión, investigación y promoción que generan una rentabilidad social que no hay como reemplazar en el tejido humano de la nación y, por último, coincido con Cesar Caballero Reinoso, Director de Cifras y Conceptos, quien en reciente columna en Portafolio afirma: “Los efectos en la demanda agregada interna –uno de los motores del PIB- de 500 mil familias cafeteras con un mejor ingreso, serán positivos para la industria y los servicios nacionales”.