Ni la seguridad democrática se salvó del recorte del gasto público de $1,5 billones anunciado por Minhacienda

Proyectos como el mejoramiento a algunas embajadas, la creación de un batallón móvil, el ingreso de policías y la construcción de una nueva sede del DAS, quedarán suspendidos o no se harán.

POR:
julio 21 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-21

En el recorte también entran los recursos del Fondo de Energía Social, que se usan para pagar la electricidad que es tomada de manera ilegal de los tendidos.

"Este fondo se nutría de las ventas de energía a Ecuador, que no se han dado al ritmo que esperaba el Gobierno. Y como todo gasto corresponde a un ingreso, ya no se dará", explicó el director de Inversiones Públicas de Planeación, Fernando Jiménez.

Eso es lo que trae consigo el recorte anunciado, este lunes, que de acuerdo con el ex ministro de Hacienda Rudolf Hommes se hizo de los recursos que aún no se han comprometido.

Según el director encargado de Planeación Nacional, Andrés Escobar, del presupuesto de inversión para este año, a la fecha se había comprometido el 60 por ciento de los recursos, que se traduce en 12,9 billones de pesos.

Sin embargo, de los 9,5 billones de pesos que aún restaban por comprometer, se protegieron 1,7 billones correspondientes a programas prioritarios, por lo que el ajuste en materia de inversión (1 billón 1.399 millones de pesos) se aplicó sobre 7,8 billones. En resumidas cuentas, en inversión el ajuste fue del 13 por ciento.

Pero las restricciones también se harán por el lado de funcionamiento y por el servicio de la deuda, en donde el ajuste fue de 498.601 millones de pesos.

Dentro de este rubro, se cuentan los gastos de personal que se recortan en 63.000 millones de pesos, los gastos generales en 19.000 millones de pesos y los de transferencias (que se trataba de unas reestructuraciones en diferentes entes) por 254.000 millones.

En lo que toca al servicio de la deuda, habrá un ajuste de 161.000 millones de pesos por el lado de la deuda externa, esto asociado a la tasa de cambio.

Se tendrá que restringir el uso de celulares y reducir los costos en los servicios generales como aseo, papelería, gasolina y demás.

Y aunque todos los sectores del Gobierno pusieron en el recorte, hubo unos que, con relación al presupuesto que tenían asignado para todo el año, pusieron más que otros. Estos fueron los ministerios de Hacienda y Minas y Energía, Planeación Nacional y la Presidencia de la República. Y los que menos recorte sufrieron fueron los de Defensa, Transporte y Protección Social.

Pero, fiscalmente ¿qué implica el recorte? El viceministro de Hacienda, Juan Pablo Zárate, explicó que se traducirá en un menor déficit del Gobierno central, pues pasará de una meta inicial de 3,3 por ciento del PIB, a un 3,1 por ciento al terminar el 2008.

Y el déficit consolidado pasará de 1,4 por ciento del PIB al 1 por ciento.

El ajuste hecho implicará un menor endeudamiento por 700.000 millones de pesos.

Luego de conocer cómo se recortará el gasto, la Comisión Independiente del Gasto Público volvió a pronunciarse. Esta vez lo hizo para recordarle al Gobierno una de las herramientas que tiene para no solo reducir el gasto, sino controlar la revaluación: vender activos para reducir la deuda externa.

Uribe admite líos económicos, pero no ofrece recetas nuevas

La manera como el presidente Álvaro Uribe dedicó a la economía casi todo su discurso del 20 de julio, en la instalación del Congreso, fue bien recibida. Varios observadores destacaron que haya reconocido que la economía pasa por un momento difícil. Sin embargo, esperaban que fuera más allá en materia de decisiones.

Los expertos creen que el recorte del gasto público debe ser mayor si se quiere lograr un impacto en la revaluación o en la inflación, incluso si el Banco de la República baja sus tasas.

La alarma presidencial se activó en medio de noticias desalentadoras que llegan de fuera: alzas generalizadas de los precios, es decir un proceso inflacionario global, al que se suma la disminución del consumo.

"Lo nuevo es el reconocimiento de la desaceleración. Pero sobre la mayor parte de los puntos destacados, el Gobierno no tiene margen de maniobra", dice César Caballero, ex director del Dane.

Para él, sobre lo único que tiene manejo es el recorte, pero anuncia uno "soso, de 1,5 billones, que no es gran cosa; se necesita un régimen tributario más equitativo y eficiente, y el Gobierno se niega a hacerlo".

El ex ministro de Hacienda Rudolf Hommes opina que para que el Emisor pueda bajar sus tasas, el Gobierno debe apretarse más el cinturón, y no lo va a hacer.

"Lo que anunció (ajuste de 1,5 billones en 2008) es muy poquito y está recortando cosas que de todas maneras no iba a realizar", aseguró.

Pero el ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo llama la atención sobre otro aspecto. A su juicio, que comparte Caballero, el Gobierno se dio cuenta de un error que cometió en el Plan de Desarrollo, y en el discurso anunció la rectificación.

"Hace un año, y por la puerta de atrás, desmontaron el Fondo de Estabilización Petrolera, llevaron esos recursos a más gasto y ahora se anuncia un proyecto de ley para ahorrar los excedentes que se generen por la producción de hidrocarburos. Eso es positivo", conceptuó Restrepo.

Tasas de interés: sector industrial versus sector financiero

La sala de juntas del quinto piso del Banco de la República será de nuevo testigo, este viernes, de un acalorado debate entre los siete codirectores, que reflejará también las posiciones encontradas que hoy enfrentan al sector industrial y al financiero.

Mientras el primer grupo suplica, apoyado por el Gobierno Nacional, que el Emisor no suba sus tasas de interés, pues esto les encarece su capital de trabajo y desacelera la economía del país, el segundo cree que el Banco no se debe dejar influenciar por esos pedidos, sino enviar un mensaje contundente de que está dispuesto a controlar la inflación. Esto se traduce en un aumento de sus tasas de por lo menos 25 puntos básicos, es decir, pasarlas del 9,75 actual al 10 por ciento.

Las cifras más recientes les dan la razón a ambos, pues es innegable que la economía va mucho más lento de lo que se esperaba, pero la inflación está desbordada. Por este motivo, la mayoría apuesta a que el Emisor dejará quietas sus tasas por quinto mes consecutivo. Al menos eso es lo que aseguran 14 de 27 analistas sondeados por Bloomberg y 12 de 20 encuestados por Anif.

Una razón para bajarlas: Cuando el Banco de la República tomó su más reciente decisión sobre las tasas, el 20 de junio, no se conocía oficialmente que en el primer trimestre el país creció 4,1 por ciento, cifra inferior a las expectativas y muy por debajo del 9,1 por ciento del mismo período del año pasado.

Una razón para subirlas: El inesperado dato de inflación de junio, que mostró un aumento anual del 7,18 por ciento (frente a una meta del 4 por ciento).

Siga bajando para encontrar más contenido