Seguridad de dobles calzadas no es la esperada

El estudio de la Irap revela que ni siquiera las dobles calzadas recién construidas en Colombia pasan de dos estrellas, en la escala de uno a cinco.

Algunas doble calzadas del país presentan problemas de señalización.

Archivo Portafolio.co

Algunas doble calzadas del país presentan problemas de señalización.

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noviembre 21 de 2013 - 08:37 p.m.
2013-11-21

“En octubre pasado, transitaba en la noche por la doble calzada, en la zona de la represa de El Sisga hacia Bogotá, cuando vi venir un carro de frente. Afortunadamente, yo iba por el carril derecho y el carro pasó a mi izquierda sin ocasionar un accidente”, comenta un conductor, quien le atribuye semejante riesgo a que en algunos tramos no terminados de la ruta Briceño – Tunja – Sogamoso la señalización es deficiente: “Yo creo que el hombre pensó que venía por su carril, en un tramo sencillo de la vía, pero realmente iba en contravía”, comenta el motorista.

Situaciones como la anterior, que afortunadamente no terminó en tragedia en ese momento, aunque no se sabe si más adelante el conductor en contravía hubiera podido ocasionar un accidente, se demuestran con la baja calificación que el informe del Programa Internacional de Valoración de Carreteras (Irap), le otorgó a esa carretera, que lleva 10 años en construcción y aún no se termina.

De otro lado, Luis Fernando Andrade, presidente de la Agencia Nacional de la Infraestructura (ANI), comenta que “pocas contribuciones al mejoramiento de la infraestructura vial de Colombia han generado tanta esperanza y frustración como las dobles calzadas, que se han convertido en un símbolo de progreso y modernidad de nuestro país”, lo cual expone la importancia de esas vías pero a su vez pone de manifiesto los problemas que han presentado.

Así, al tramo entre Bogotá y Tunja, donde ocurrió el incidente narrado por el conductor mencionado atrás, el Irap le otorgó una calificación de 17,15, en la cual con cero puntos se califica una carretera ideal y se van agregando puntos a medida que se encuentran factores de riesgo, hasta un tope máximo de 22,5 puntos para obtener dos estrellas.

Según la escala de Irap, una carretera segura de cinco estrellas tiene entre cero y 2,5 puntos; una de cuatro estrellas, entre 2,6 y 5 puntos; una de tres, entre 5,1 y 12,5 puntos; una de dos, entre 12,6 y 22,5 puntos; y las de una estrella acumulan un puntaje superior a 22,5 puntos, lo cual ubica a la vía entre Bogotá y Tunja con un pobre perfil de seguridad, que le confiere tan solo dos estrellas.

El panorama es preocupante si se tiene en cuenta que esa vía, de 110 kilómetros de longitud, es de las más nuevas del país y es ‘de las de mostrar’, así su construcción se haya tomado más de una década, con un saldo trágico de más de 270 muertos y 700 heridos, lo cual la convierte en la doble calzada de mayor accidentalidad en Colombia, según datos del Fondo de Prevención Vial.

A la doble calzada completa de Briceño a Sogamoso aún le falta por construir la variante Tocancipá – Gachancipá, un tramo de la recta del peaje El Roble, el paso por el Puente de Boyacá, el cruce por Paipa y la doble vía entre la Y de Duitama y Sogamoso, de 12 kilómetros de longitud, entre otros puntos.

 

MÁS 'RAJADAS'

Aunque a futuro el panorama con las vías de cuarta generación es más alentador, con ahorros en tiempo de hasta el 30 por ciento, según el presidente de la ANI, algunas de las dobles calzadas, que en la actualidad suman más de 1.000 kilómetros, siguen presentando retrasos y problemas de seguridad.

Tal es el caso de la polémica vía entre Soacha y Girardot, de 117,9 kilómetros, que también presenta demoras por cuenta de los conocidos escándalos con el grupo de los hermanos Nule, quienes hacían parte del concesionario encargado de su construcción. Esta recibió dos estrellas por parte del Irap, con una calificación en seguridad de 12,94 puntos, un poco ‘menos peor’ que la de Tunja – Bogotá.

Según la ANI, la vía está terminada en cerca de un 80 por ciento, pero aún se presentan ‘cuellos de botella’ en cercanías de Fusagasugá y en la recta de Chinauta, por problemas con predios. Estos tramos en los que la doble calzada se vuelve sencilla agregan puntos negativos a la calificación del Irap, pues presentan un riesgo para los conductores.

Otras vías importantes del país, a las cuales no les fue bien con la valoración Irap, son Medellín – Bogotá, con 11,68 y tres estrellas; Yumbo y el Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, que le sirve a Cali, con 15,74; Bogotá – Villavicencio, 12,1; y Barranquilla- Santa Marta, con 11,79 puntos y tres estrellas.

 

VELOCIDAD SIN SACRIFICAR VELOCIDAD

Luis Fernando Andrade, presidente de la Agencia Nacional de la Infraestructura (ANI), asegura que la nueva generación de carreteras permitirá disminuir los tiempos de movilización sin sacrificar la seguridad.

“El programa de vías de cuarta generación contempla desarrollar más de 40 proyectos, construir dobles calzadas y mejorar las especificaciones de 8.000 km.

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