Seguros de desempleo, clima y transporte, en la agenda 2015

La industria aseguradora prevé seguir creciendo por encima del promedio de la economía. Jorge Humberto Botero, presidente de Fasecolda, destacó los planteamientos tanto de la reforma tributaria como la pensional, que presentó la Ocde.

Jorge Humberto Botero

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Jorge Humberto Botero

Finanzas
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enero 21 de 2015 - 03:26 a.m.
2015-01-21

El desarrollo de tres pólizas de seguros es uno de los temas que impulsará este año la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda).

Esta industria continuará creciendo a tasas más altas que la economía, a pesar de la incertidumbre en el panorama.

Sobre este y otros temas, Jorge Humberto Botero, presidente del gremio, habló con Portafolio.

¿Qué expectativas tiene para la economía colombiana?

La Ocde estima que Colombia crecerá entre 4 y 4,5 por ciento este año, me parece una proyección razonable. El Ministro de Hacienda destacaba que estamos en una época de transición en la economía, derivada de una caída en el precio de los bienes básicos, pero

Colombia tiene la capacidad de absorber esos retos que ciertamente son complejos.

¿Qué riesgos ve en el panorama?

Hay un riesgo enorme y creciente sobre Colombia, y es una situación de colapso institucional en Venezuela que se transforme en una guerra civil y que como consecuencia de eso Venezuela empiece a expulsar población hacia Colombia. La frontera es larga y porosa y hay que estar prevenidos, si de manera súbita llegan desplazados, el impacto sobre la economía puede ser grave. Otro tema es que la recuperación de Estados Unidos, que parece sólida, no se dé, que las amenazas que siguen gravitando sobre Europa se traduzcan en mayores contracciones de algunas economías, e incluso un mayor deterioro en precios de las materias primas. De todas formas, complejo como es el escenario, el Gobierno está bien preparado para afrontar vientos turbulentos.

¿Cómo pinta el 2015 para la industria aseguradora?

Debe tener buen desempeño, como consecuencia de la inercia del crecimiento económico, de la reducción de la pobreza, de la masificación de los seguros y por eso los seguros deben crecer más que la economía. De hecho, puede haber dinamizadores nuevos y estamos a la expectativa de definiciones que podrían tomarse en el Plan Nacional de Desarrollo.

¿A qué se refiere?

Una de ellas es el seguro de desempleo. El riesgo de pérdida del empleo para quienes están en el sector formal es alto, y más para los jóvenes. Se requiere un beneficio monetario temporal y decreciente en favor de los trabajadores que luego de haber cotizado un tiempo mínimo pierdan el empleo, y sería financiado con parte de los intereses de cesantías. Además, hemos planteado profundizar en la cobertura de los riesgos climáticos que gravitan sobre la población campesina.

La propuesta es que los recursos que cada año se destinan como subsidio a las primas, el Estado los disponga para tomar las coberturas y hacer más masivo el producto. La idea es que no se determine caso por caso cuándo un siniestro es indemnizable, sino que cuando se sobrepasen ciertos números de lluvia o ausencia de ella se aplique la cobertura.

¿Son los únicos?

Otro sector muy rezagado es la logística del transporte y uno de los factores que inciden en la baja competitividad es que en Colombia no existe una regulación de vida útil de los vehículos, estamos abocados a tener vías del siglo XXI para vehículos de mediados del siglo XX. Hay que establecer una regla de vida útil.

El mecanismo para inducir la renovación del parque automotor de carretera es la chatarrización, con todos los problemas que ha traído.

El Gobierno tiene unos recursos para subsidiar esas chatarrizaciones, y proponemos que tengan un mejor uso social, es decir que se destinen a cofinanciar las primas de seguros que combinan protección de la vida con ahorro. En la práctica, esto sirve para generar recursos para reemplazar al vehículo que llega al fin de la vida útil o cofinanciar la pensión del camionero.

¿Qué lectura hace de los planteamientos sobre la reforma tributaria?

El diagnóstico que hace la Ocde sobre el sistema tributario colombiano a mi modo de ver es correcto. Hay que destacar que el recaudo en Colombia es comparativamente bajo, porque la evasión y la informalidad siguen siendo altas. Además, el sistema tributario no contribuye a la equidad porque los impuestos al ingreso recaen sobre las empresas y no sobre sus dueños y buena parte del gasto público está asociado a un sistema pensional que sesga unos beneficios altos y cuantiosos a los sectores más pudientes. De ahí surgen las recomendaciones de una reforma estructural, que es justamente el anhelo del empresariado.

¿Y los planteamientos sobre pensiones?

El documento no aportó nada que no supiéramos, pero sirve para impulsar unas reformas en el ámbito pensional que el país requiere y que son difíciles de implementar por razones políticas. En ese punto, hay que decir de nada de lo que se disponga puede afectar los derechos de quienes ya están pensionados y de los que ya están tramitando sus pensiones de jubilación.

Esta colección de problemas daría la sensación de enviar un mensaje pesimista pero no es así. El informe de la Ocde muestra que Colombia ha progresado notablemente en varios aspectos.