Señales erráticas

Señales erráticas

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noviembre 09 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-09

En los últimos días, el señor Presidente ha venido haciendo anuncios y produciendo informaciones en torno a dos variables fundamentales del mercado laboral: la remuneración de la mano de obra y los costos laborales (aportes parafiscales). Algunos de dichos pronunciamientos generan expectativas indeseables, otros confunden y otros más, por el contrario, desinforman. Aquí me refiero a algunas de ellas. 1. El incremento salarial de los servidores públicos correspondiente al año 2008, se hará de tal forma que los mayores aumentos sean para los funcionarios que ganan menos. A estas alturas, debería ser claro que ese tipo de incrementos distorsiona la estructura salarial, generando desincentivos para los funcionarios de mayores ingresos, que son los de mayores responsabilidades en la administración y, muy posiblemente, los de mayor productividad. En segundo término, esas políticas envían señales equivocas a quienes están evaluando el proyecto de invertir o no en capital humano (estudiar) para obtener mayores ingresos en el futuro. Los jóvenes, observando lo que ocurre en el sector público, percibirán que es mejor no estudiar ya que a los funcionarios que ganan poco les aumentan más el salario. Como resultado, la gente se va a capacitar poco ¿Es así el país que queremos? 2. El salario (¿mínimo?) debe incrementarse con base en la productividad de manera que los sectores de alta productividad paguen mayores salarios que los de baja. Si es a los salarios por encima del mínimo a los que se refiere el señor Presidente, recordemos que ese ha sido, desde siempre, un criterio fundamental, tal vez el más importante, para hacer los incrementos en el sector privado. En el sector público, la mayor productividad de los funcionarios también ha sido la base de los incentivos, suponiendo que mayor educación y experiencia se pueden asociar con mayor productividad. Otro determinante del salario ha sido la interacción de la oferta y la demanda por trabajo, no olvidemos que se trata de un mercado. Si el señor Presidente se refería al salario mínimo, ¿cuál es la idea que de éste tiene el Gobierno? ¿Deben tener un mínimo los trabajadores del sector de flores y otro los del sector financiero? ¿Por qué? Reitero lo que he venido diciendo: es imperativo estudiar los efectos del salario mínimo en todas sus dimensiones. La Comisión de Concertación Salarial debe convocar una misión para el estudio del salario mínimo. 3. El último tema tiene que ver con los aportes parafiscales (Icbf, Sena y cajas de compensación) ¡Estamos hablando de 9 puntos porcentuales por encima del salario! Parece increíble que uno de los principios más elementales de la economía, la ley de demanda, no funcione según los directivos de Asocajas, las centrales obreras y el señor Presidente. Según ellos, los aportes que, sin duda, encarecen la mano de obra, no tienen impacto sobre el empleo. Si algo cuesta más, se demandará menos, dice dicha ley. Hay estudios que muestran el efecto de los parafiscales en la tasa de desempleo de largo plazo: a mayores costos laborales, mayor será la tasa de desempleo, (http://www.banrep.gov.co/docum/ftp/borra388.pdf) . Es posible que los estudios estén equivocados y que, como decía PORTAFOLIO, ni las empresas quieran desmontar los aportes. Si ello es así, ¿será entonces que éstas no los están pagando realmente y más bien lo están haciendo los trabajadores que ganan más del mínimo? En este escenario, estos últimos estarían pagando, a través de un menor salario, no solo sus propios aportes, sino también los de aquellos que ganan el salario mínimo. Debemos pensar en que la buena marcha de la economía pasa por el buen funcionamiento del mercado laboral. Esto es, un mercado en el que las distorsiones sean mínimas y el salario flexible. Al mercado laboral hay que tomarlo en serio; allí no hay demasiado espacio para hacer política, so pena de seguir teniendo tasas de desempleo que reaccionen poco a la dinámica de la economía y nos toque, en consecuencia, seguir peleando con las estadísticas de empleo. Luis Eduardo Arango Thomas Investigador, Banco de la República Debemos pensar en que la buena marcha de la economía pasa por el buen funcionamiento del mercado laboral”.

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