Señales de estancamiento en el agro

Señales de estancamiento en el agro

POR:
mayo 14 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-14

Mientras el 50 por ciento de los encuestados manifiesta que su situación económica actual es aceptable, el 32 por ciento responde que es mala y sólo el 18 por ciento la percibe como buena.

Es importante resaltar que estos indicadores se han estabilizado, sin mayores modificaciones, desde principios de 2002. Parece entonces que el sector agropecuario no ha encontrado la senda para bajar la incertidumbre de la franja aceptable y desde luego, aumentar la de opinión positiva.

Por subsectores, los resultados marcan diferencias: en la parte agrícola la mala percepción de la situación económica es del 35 por ciento, mientras que en la parte pecuaria esta opinión la comparten el 25 por ciento de los encuestados y en esa proporción se han mantenido las diferencias desde el 2002.

Al medir las expectativas a corto plazo, el 23 por ciento respondió que espera una situación desfavorable para el próximo trimestre, indicador de percepción negativa muy alta, comparable únicamente con los finales del 2001 en la serie de la EOEA.

La percepción sobre la situación económica buena en el corto plazo desciende y en esta ocasión, representó el 27 por ciento, el más bajo en los últimos seis años.

  • Inversión. Los empresarios no ven el entorno favorable para fortalecer la inversión. La tendencia y las expectativas de los empresarios a no invertir (en maquinaria y equipo, infraestructura, compra de animales, obras de adecuación) es superior con respecto a los que están invirtiendo y piensan hacerlo.

    El 75 por ciento de los productores respondieron que no realizaron inversiones en el primer trimestre del 2009 contra un 25 por ciento que dijeron que sí. Esta respuesta se manifiesta principalmente para café en la parte agrícola y ganado de leche en la parte pecuaria.
  • Producción. Desde el cuarto trimestre del 2007 se inició un ciclo que muestra la pérdida de dinamismo en los resultados físicos de la producción agropecuaria.

    El 50 por ciento de empresarios agrícolas y más del 35 por ciento de los pecuarios, registran que su producción física es menor, mientras que el 21 por ciento, para cada uno de estos subsectores, señala que la producción física fue mayor.

    En ambos casos, este resultado sobre producción física muestra un escenario preocupante respecto al comportamiento de mediano plazo de la encuesta.
  • Costos de producción. En esta EOEA se presenta un cambio cualitativo en el análisis de los empresarios.

    El costo de los insumos que venía acentuándose como el factor más desfavorable para el desempeño de sus unidades productivas, hasta el tope del 55 por ciento en el tercer trimestre del 2008, hoy preocupa a menos empresarios.

    Ahora el 35 por ciento de los consultados lo consideran un factor crítico.
  • Clima. El clima surge como una de las principales variables que representa problemas para los empresarios. En el primer trimestre del 2009, cerca del 30 por ciento de los productores lo califican como el factor más desfavorable para sus actividades.
  • Precio de venta. El precio esperado de venta no es considerado favorable por la mayoría de los empresarios agropecuarios.

    La desfavorabilidad de los precios de venta se ha venido incrementando desde el primer trimestre del 2008 y para la presente EOEA alrededor del 25 por ciento de los productores lo consideran como el factor más desfavorable.
  • Tasa de cambio. La tasa de cambio se registra como ampliamente favorable, en especial, para los bienes agrícolas de exportación.
  • Orden público. El orden público se califica como favorable en el entorno productivo agrícola y pecuario.
  • Empleo. Con respecto al comportamiento de la mano de obra, aclarando que esta pregunta tiene una serie corta en la EOEA (a partir del tercer trimestre del 2007), las respuestas revelan un aumento de los productores que afirman haber disminuido la mano de obra utilizada en el trimestre, pasó del 19 en el último trimestre del 2008 al 23 por ciento en esta medición.

En contraste, a la pregunta de si aumento la mano de obra, las respuestas obtenidas pasaron del 17,3 por ciento en el cuarto trimestre de 2008, al 15 por ciento en el trimestre I del 2009.

Al desagregar la mano de obra ocupada entre actividades agrícolas y pecuarias, se encuentra un comportamiento diferente. En las actividades pecuarias hay un bajón importante en el primer trimestre, ya que las respuestas, en el sentido de disminuir la mano de obra ocupada, pasaron del 10 por ciento en el último período del 2008, al 18 por ciento en esta medición.

Por otra parte, en las actividades agrícolas continua la tendencia sostenida desde el año 2007, consistente en que los empresarios que afirman la disminución de mano de obra cada vez son más representativos. Inician la serie en el tercer trimestre del 2007 con 23 por ciento y han subido en este primer semestre del 2009 al 29 por ciento.

Para el caso de los productos agrícolas exportables los datos de la EOEA muestran para banano, palma, caña y flores un balance positivo entre las respuestas de si aumentó la utilización de la mano de obra con respecto a si disminuyó la utilización de la mano de obra para toda la serie. Este balance sobresale en el primer trimestre del 2009 con un 35.5 por ciento.

En el caso del café, la situación sobre empleo de la mano de obra es preocupante. El balance entre si aumentó la ocupación de mano de obra y si disminuyó la ocupación de la mano de obra presenta una tendencia negativa pronunciada, registrando un valor de -38,1 por ciento para el primer trimestre del 2009.

Lo anterior no puede interpretarse como una disminución de la mano de obra en ese porcentaje, pero si indica que la proporción de productores que están dejando de utilizar mano de obra, superan considerablemente a los que mencionan que si la están aumentando.

Una posible explicación para el caso del café puede ser la renovación de cafetales y el clima no favorable. Esta situación es un llamado de alerta para analizar lo que está sucediendo con la mano de obra en el sector cafetero, sobre todo cuando se está pasando por una situación de precios internacionales altos debido a una disminución de inventarios en los países productores, pero que coincide con un período bajo de producción en el país.

Con respecto a los productos agrícolas destinados principalmente al mercado interno, conformado por cultivos transitorios, la proporción de productores que contestan que están disminuyendo la utilización de la mano de obra frente a los que responden que la están aumentando es superior, dando como resultado un balance negativo para todos los trimestres de la serie en cultivos semestrales de clima frío (papa y hortalizas) y los de economía campesina (cacao, plátano, caña panelera y yuca).

Para los cultivos semestrales de clima cálido (arroz, algodón, maíz, soya y sorgo) la ocupación de la mano de obra se mantiene estable. Solamente se presenta un balance negativo para el primer trimestre del 2009, el cual puede estar asociado con un clima no favorable y con la disminución en el área sembrada de algodón por las dificultades en el ajuste tecnológico de las semillas respecto a los suelos destinados para este tipo de cultivos.

El Estado debe revisar las medidas de política agrícola que se han venido implementando debido a que no están dando los efectos deseados de reactivación del sector. Si la situación económica del sector agropecuario continúa deteriorándose y ésta se acentúa dada la recesión económica, la pérdida de bienestar de los hogares aumentará al incrementarse el desempleo como lo muestra la EOEA.

Los empresarios del agro están respondiendo cada vez que se les pregunta sobre la mano de obra utilizada, que el número de personas que ellos ocupan es menor, con el agravante que la crisis afecta en forma diversa las regiones, y que la movilidad de la mano de obra es limitada.

Siga bajando para encontrar más contenido