‘No será el mejor año pero el país seguirá brillando'

Bajo un escenario petrolero incierto y con un crecimiento mundial que deja dudas, el PIB se expandiría 4 por ciento este año. Ingresos de la Nación derivados del sector energético se verían afectados.

‘No será el mejor año pero el país seguirá brillando'

Archivo Portafolio

‘No será el mejor año pero el país seguirá brillando'

Finanzas
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enero 12 de 2015 - 10:14 p.m.
2015-01-12

Consciente de que el 2015 no será el mejor año para la economía del país, el presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, Sergio Clavijo, estima que el PIB no crecerá a una tasa del 4,5 por ciento, sino del 4 por ciento.

El presidente de Anif dijo a Portafolio que en el 2015 la caída en los precios internacionales del petróleo le pasará factura a las cuentas del Gobierno por vía de regalías, menores ganancias de la estatal Ecopetrol y de una tributación inferior del sector petrolero privado.

En cuanto a los efectos que traerá la reciente reforma tributaria, Clavijo señaló que la inversión extranjera se vería afectada por cuenta de una tasa de tributación efectiva mayor al 42 por ciento.

Hay incertidumbre con el panorama petrolero y el Gobierno dice que esto le restará ritmo al PIB...

Al cierre del 2014 veíamos que había problemas tanto en volúmenes como en precios. Habíamos llamado la atención de que mantener la producción en un millón de barriles al día iba a ser complicado.

Estábamos pronosticando volúmenes cercanos a 950.000 barriles diarios antes de la caída del precio del petróleo. Con posterioridad a ello, el barril Brent bajó de US$100 a US$70 al cierre del 2014. En el arranque del 2015, la cuestión se ha puesto más preocupante ya que se rompió la barrera de los US$50 en el WTI.

Lo anterior implica para Colombia en el 2015 una caída del 30 por ciento en el promedio del precio de la canasta colombiana la cual, creemos, va a estar más cerca de los US$65.

¿Qué implicará esto para el país?

A nivel externo, la brecha probablemente cerró el año pasado en -4,5 por ciento y, probablemente, en -1 por ciento la cuenta comercial.

Esto se va a agravar en el 2015 al punto de llevar el déficit total en la cuenta externa de la balanza de pagos cerca del 5 por ciento.

Esto tiene repercusiones en los déficits gemelos, porque automáticamente se caen los recaudos del Gobierno. Hemos estimado que el efecto en tres años puede sacrificar un punto del PIB nacional.

Además, todo esto puede representar medio punto adicional de pérdida de recursos fiscales por la vía de regalías, menores utilidades de Ecopetrol y menor tributación del sector petrolero privado.

La situación es difícil. El Gobierno lo ha reconocido y no hay realmente mucho que pueda hacer para enfrentarlo. Lo que se ha debido hacer años atrás era prepararse para las épocas de vacas flacas que sabríamos, vendrían.

Sin embargo, el 2014 fue un buen año. No creo que vayamos a ver escenarios catastróficos ni en el 2015 ni en el 2016. Habrá escenarios de estrés.

¿Cuánto crecería la economía este año?

En vez de crecer al 4,5 por ciento tradicional, lo haría en un rango entre el 3,5 por ciento y el 4 por ciento. Además, el déficit en la cuenta externa no sería de 3 puntos del PIB, sino de 5.

Por otro lado, se va a incrementar un poco la deuda externa de Colombia, pero esto es manejable.

La buena noticia es que si bien estaremos ligeramente por debajo del crecimiento potencial, la flotación cambiaria va a permitir que se haga la reasignación de recursos en materia de comercio exterior, lo cual podrá promover un poco más las exportaciones del agro y de la industria.

El 2015 y el 2016 van a ser años de ajustes importantes en todos los frentes. Ojalá en el 2017 podamos volver a tasas de crecimiento más cercanas al 5 por ciento en vez del 4 por ciento que nos espera para este año.

¿Qué tan amenazante luce la inflación? ¿Perjudicará un dólar alto y un posible fenómeno de ‘El Niño’?

El 2014 cerró arriba de lo esperado. Es una cifra cercana al 3,7 por ciento a la cual, si se le quita el componente de alimentos, la inflación subyacente es del 2 por ciento.

Esto nos hace pensar que vamos a tener una cifra cercana al 3,2 por ciento en el 2015 y una devaluación promedio anual de 10 a 15 por ciento (va a ser más del doble de la vista el año pasado).

Repito, esa flexibilidad que tiene la economía permitirá que salgamos adelante. No será el mejor año, pero en comparación con lo que ocurre en Latinoamérica, Colombia va a seguir brillando.

Difícilmente, la región crecerá más del 1 por ciento.

Ojalá que en el tema de paz las cosas ayuden para visualizar un 2017 con buenos rebotes en los diferentes frentes. La inflación, la veo como el menor riesgo frente a las alertas de los déficits gemelos en la cuenta externa y en el frente fiscal.

¿Tener un dólar por encima de $2.400 es un problema o una oportunidad para la economía?

Yo creo que la ventaja institucional de tener al banco central independiente es que viene aplicando con éxito su esquema de inflación objetivo y que ha dejado flotar la tasa de cambio.

Habrá momentos como este en los que el dólar ha rayado los $2.450 en correlación con el desplome del precio del Brent.

Sin embargo, vendrán instantes en los que la misma retracción de la oferta petrolera mundial y la mayor demanda que se generará en los propios Estados Unidos nivelarán las cosas.

En la medida en que el precio del petróleo Brent se nivele a US$65 o US$70 por barril, vamos a ver una tasa de cambio probablemente hacia los $2.300 (es el pronóstico que tenemos para este año).

¿Cuáles serán los efectos reales de la reforma tributaria que entró en vigencia el pasado primer de enero?

Nosotros le veníamos recomendando al Gobierno que no se ensañara con las utilidades de las firmas; le dijimos que se equivocaba al tratar de buscar recursos a través de sobretasas al impuesto a la riqueza. Le manifestamos que pensara en incrementar la tasa general del IVA al 18 por ciento.

Con eso se habría logrado un recaudo adicional del 1 por ciento del PIB. Nos parece que en ese sentido el segundo tiempo del gobierno del presidente Juan Manuel Santos ‘tacó burro’ en la orientación de la reforma tributaria. Esa Ley 1738 no salió para nada bien.

Por un lado se van a perpetuar los efectos de baja formalización tanto en el mercado financiero, como en lo que tiene que ver con la tributación. Ese impuesto del 4 por mil que drena recaudos en IVA y en renta sólo se va a estar desmontando entre el 2021 y el 2022.

¿Cuál será la tasa efectiva de tributación para las empresas del país?

Mal, por la tasa efectiva de tributación. Si se computa el efecto conjunto del impuesto a la riqueza con la sobretasa del impuesto Cree, las empresas tendrán una tributación del 42 por ciento sobre sus utilidades. En México, es del 34 por ciento.

Eso hace que sea difícil que las compañías –especialmente las minero-energéticas– quieran seguir apostándole a Colombia. Vamos a sentir un efecto perverso por ese frente.

Así las cosas, el propio Gobierno en esa misma Ley recomendó crear una comisión ad hoc para que le diga qué debe hacer en materia tributaria.

Me imagino que lo primero que van a decir es el Gobierno ‘tacó burro’. Segundo, manifestarán que debe pensarse en subir el IVA. En América Latina la tarifa en promedio es del 19 por ciento.

En momentos en los cuales hay una crisis minero-energética, quedar con una tasa de tributación tan elevada sobre las utilidades es una mala señal para la inversión. Por esa vía estamos amenazando la buena trayectoria de recuperación de la inversión que venía promediando entre el 29 y el 30 por ciento del PIB.

En materia tributaria todo ha salido bastante mal, muy atropellado. Al sector privado le faltó entereza para decirle al Gobierno lo que tenía que hacer: un incremento en la tarifa general del IVA.

Así las cosas, ¿está lejos la tan nombrada reforma tributaria estructural?

Sí. Estamos yendo en la dirección errada y me sorprende que pase esto en momentos en los que la propia Ocde y el Fondo Monetario Internacional (FMI) le recomendaron al Gobierno que no se fuera por esa vía. Habría que llamar a un psicólogo para que hiciera la exégesis de lo que le pasó al Gobierno.

Desde el frente externo, EE. UU. se recupera, hay incertidumbre en Europa, China y Latinoamérica.

¿Esto afectará al país?

La contraparte de un Estados Unidos con buen desempeño, es la apreciación del dólar con los impactos positivos sobre el agro y la industria. Pero la mala noticia es que el fenómeno del precio del petróleo está perjudicando a Ecopetrol.

Recuerde que Ecopetrol tuvo ganancias de $8 billones. Ahora, con estas perspectivas, no pasarán de $3 billones. Eso deja mal parados los recursos del Gobierno.

El impacto global es muy fuerte y el país que saldría mejor librado es Estados Unidos debido a que no es un exportador neto de petróleo y se puede dar el lujo de abaratar la provisión de combustible.
Europa no se recupera, salvo por España. El resto de países van en la dirección errada. Hay otros que tratan de balancear una política compleja como Alemania, con las amenazas de Rusia y Ucrania.

Por último, Latinoamérica anda mal. El año pasado creció 1 por ciento. Este año se espera un comportamiento similar. Grandes como México, Brasil y Argentina no ven mejorías. Así mismo, Perú, Chile y Colombia están sufriendo por estar expuestos en materias primas.

¿Cómo se vislumbra la situación para el mercado de valores colombiano?

Nos ha ido mal. En el 2013 el Colcap cayó un 12 por ciento y en el 2014 un 6 por ciento. Ese es un golpe muy duro porque no sólo se cayó la canasta minero-energética sino que otras firmas del sector real o bancario terminaron contaminadas por cuenta de una mala lectura de lo que ocurre en Colombia dada la acelerada devaluación del peso.

No se atraviesa por un buen momento en el mercado de valores. Eso tiene que ver con excesiva tributación sobre las firmas, alta volatilidad en los precios de las materias primas y por último, un temor que ha llevado a que buena parte de los recursos con el tapering de Estados Unidos estén pensando en moverse a lugares seguros como el Tesoro de Estados Unidos. Son un refugio atractivo frente a las desvalorizaciones que han tenido acciones como Ecopetrol. El mercado de capitales es un lunar para Colombia.

ECONOMÍA CRECERÍA 4,2 POR CIENTO EN EL 2015: GOBIERNO

Aunque el presidente de Anif, Sergio Clavijo, pronostica que el crecimiento económico del 2015 no será superior al 4 por ciento por cuenta de la descolgada de los precios del petróleo, el Gobierno estima que al terminar este año el PIB se expandiría cerca de 4,2 por ciento.

El Gobierno, consciente del nuevo escenario económico, reconoce que durante este año el fisco dejará de recibir cerca de $9 billones derivados del sector de los hidrocarburos. Sin embargo, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, ha reiterado que el país tiene las herramientas para responder a los actuales choques externos.

Entre tanto, Cárdenas dejó claro que el déficit fiscal para este año sería de 2,8 por ciento del PIB como consecuencia de la disminución de los ingresos petroleros (en el 2014, la cifra registrada fue del 2,3 por ciento).

Héctor Sandoval D.
hhecsan@eltiempo.com