'Shale gas': el nuevo orden mundial

Según el Departamento de Energía de EE. UU., del 2000 al 2010 la producción del shale gas se multiplicó por 12, hasta llegar a constituir el 23% de la producción anual y aproximadamente 21% de las reservas totales de gas natural en ese país, y para el 2035, este tipo de gas representará el 46% de su producción total.

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julio 26 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-07-26

Por lo anterior, la palabra de moda en el lenguaje del gas natural es shale, que en esencia es una roca almacenadora de material orgánico que puede convertirse en una fuente de hidrocarburos, petróleo y/o gas natural. Su baja permeabilidad y su estructura como de capas laminares, hacen que los hidrocarburos queden atrapados en la roca. Este progreso ha sido posible gracias a dos desarrollos tecnológicos que han logrado una notable evolución tecnológica reciente y podría decirse que de manera simultánea: la perforación horizontal y el fracturamiento hidráulico. Mediante el primero, se logra que el sentido vertical de la perforación, el que resulta natural para todos nosotros, pueda modificarse hacia una trayectoria horizontal, lo que permite un barrido mucho más amplio de la zona en la cual se encuentran las rocas shale. Con el segundo desarrollo, se logra inyectar agua a presión, mezclada con arena, a fin de abrir los poros de la roca y permitir que las fracturas permanezcan abiertas. De esa manera, se consigue que el hidrocarburo contenido en la roca fluya hacia la superficie para su aprovechamiento posterior. Lo que más sorprende de estos nuevos desarrollos para extraer hidrocarburos de fuentes no convencionales es la rapidez con que se ha logrado la incorporación de nueva producción y el consiguiente aumento de reservas. Esto reduce los costos de producción lo que permite que estas tecnologías puedan ser utilizadas en otras regiones del mundo. Los países en donde se concentra el porcentaje más alto de reservas de gas natural denominadas convencionales son: la antigua Unión Soviética (31%), Irán (15,8%) y Qatar (13,5%). Otros países que participan del gran ponqué del gas natural, aunque a menor escala, son: Argelia 2,4% y Nigeria 2,8%, Emiratos Árabes 3,4%, Arabia Saudí 4,2%, Venezuela 3,0%, y Canadá-EE. UU. 4,6%. Se concluye que la mayor parte de las reservas se encuentran en la antigua Unión Soviética, Asia y Medio Oriente, mientras que en las zonas de más alto consumo, como EE. UU. y Europa Occidental, el nivel de reservas es relativamente pequeño. Este panorama podría cambiar según los resultados de un reciente estudio adelantado por el Departamento de Energía de EE. UU., en el cual se evaluaron aproximadamente 70 formaciones de este tipo de gas en 48 cuencas, localizadas en 32 países. Los resultados indican que las nuevas reservas recuperables de gas shale se estiman en 6.622 trillones de pies cúbicos (TCF), valor similar a las reservas recuperables de gas convencional estimadas en 6.609 TCF. De las nuevas reservas, el 19% se encuentra en EE. UU. y Canadá, más un 10% en manos de México, como nuevo actor regional, para un total en Norteamérica cercano al 30%. En Europa surgen como nuevos jugadores Francia, Noruega y Polonia con un 6,8%, mientras que en África, las nuevas reservas de gas shale están concentradas en Suráfrica, Argelia y Libia con el 15%; en Suramérica, Brasil y Argentina con el 15% del total y, por último, en la región de Asia-Pacífico se destaca China, con el 20,5%. Cabe señalar que áreas como Rusia, Medio Oriente, Asia Central, Sureste de Asia y África no hicieron parte de este estudio porque, o bien ya disponen de abundantes reservas de gas convencional o la calidad de la información no era suficiente para llevar a cabo el análisis de recursos con la profundidad requerida. Los resultados sugieren un nuevo orden internacional en la disposición de los recursos gasíferos del planeta. Las zonas de alto consumo tendrán mayor disponibilidad de gas natural, como es el caso de Europa Occidental, lo que reducirá la dependencia del gas ruso. Algo similar puede decirse de EE. UU. y sus socios en el Nafta. Finalmente, se observa un potencial interesante en China, lo que constituye un alivio para su balance energético de largo plazo. Así las cosas, los suministros de gas natural dependerán menos de consideraciones geopolíticas y más de arreglos comerciales. No olvidemos que hoy, siendo Rusia e Irán los mayores depositarios del gas convencional, el tema geopolítico siempre va a estar en la discusión. Colombia aparece en esta película con un total de 19 Terapies cúbicos (TCF) de reservas recuperables de gas shale, los cuales constituyen una perspectiva interesante para el país en su propósito de encontrar nuevos recursos de gas natural para atender la demanda nacional. Lo anterior sugiere, entonces, que el mundo tendrá recursos de gas natural para sustentar un crecimiento sólido de la demanda de este energético. Esto permitirá mantener los precios según lo determine la demanda y, además, darle un respiro ambiental al planeta al incrementar el uso del gas natural para atender los requerimientos de energía de mediano y largo plazo.HELGON

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