‘Siempre debemos preocuparnos por una nueva crisis financiera’

El experto de la Universidad de Columbia, afirma que si no se acelera la inflación en EE.UU., es posible que el Emisor no aumente más las tasas.

Frederic Mishkin

Frederic Mishkin, profesor de la Universidad de Columbia.

Cortesía: Flac

Finanzas
POR:
Portafolio
julio 18 de 2017 - 07:46 p.m.
2017-07-18

Diez años después del estallido de la crisis financiera en Estados Unidos, las economías internacionales han vuelto a una senda sostenida de crecimiento que parece haber alejado en parte los riesgos financieros.

Sin embargo, Portafolio habló Frederic Mishkin, profesor de la Universidad de Columbia y antiguo miembro de la junta de la Reserva Federal, quien asegura que aunque se trata de un tema por el que siempre debemos preocuparnos, en este momento no se trata de un problema cercano.

Varios informes recientes alertan de riesgos de una nueva crisis, ¿comparte sus planteamientos?

Este es un asunto del que siempre debemos preocuparnos. Una crisis financiera ocurre después de un periodo en el que la gente olvida las cosas pueden pasar y toma riesgos excesivos. Por ejemplo, uno de los problemas del 2007-2009 es que tuvimos un tiempo largo de estabilidad. Pero después de que esto tiene lugar, las personas son más conscientes del riesgo. Ahora vemos a las instituciones bancarias mejor capitalizadas, el aparato regulatorio más fuerte, los balances de hogares más saneados, las economías avanzadas están creciendo e, incluso, es posible que los bancos centrales se vuelvan más restrictivos.

¿Estamos, entonces, fuera de riesgo por el momento?

Todos los factores anteriores sugieren que la probabilidad de una crisis financiera es baja. Han pasado solo 10 años desde la última y la gente todavía no está tomando riesgos. Es más, el hecho de que haya esta discusión es indicador de que las personas se preocupan.

¿Pueden llegar problemas desde el gigante asiático?


Nunca se sabe lo que va a pasar con China y no hay que desconocer que están en una burbuja inmobiliaria. Evidentemente, si algo malo pasa se afectaría el resto del mundo, pero no causaría mucha inestabilidad financiera en las economías avanzadas; el impacto sería más serio en los emergentes basados en materias primas, como Colombia, porque la demanda bajaría substancialmente. Pero no creo que China tenga una crisis financiera porque el Gobierno intervendría.

¿Es momento de una desregularización bancaria como propone Trump?

Creo que hay elementos de Dodd-Frank que deben ser revisados como la regla Volcker, que solo está creando ineficiencias y tiene pocos beneficios. Una de las cosas positivas es la llamada Resolution Authority, la habilidad de las autoridades para intervenir antes de que las instituciones entren en bancarrota, si hubiéramos tenido eso antes de la crisis, el resultado habría sido otro.

Cambiar algunos elementos sería una mala idea. Por ejemplo, me preocupa que algunas personas hablan de reducir el requerimiento de capital, y esa es exactamente la dirección equivocada. Por esto, creo que la manera correcta de pensar es cuáles de las regulaciones tienen sentido y cuáles no, pero es necesario contar con normas, con el fin de asegurarse que no tomen riesgos excesivos.

¿Qué tan fuerte está la economía de EE. UU.?


A la economía, en perspectivas de una recesión, le está yendo bien, pero ha habido factores que han reducido el crecimiento debido a la oferta. Además, tenemos menos incremento en la productividad y no estamos seguros por qué, al tiempo que el avance de la fuerza laboral ha sido mucho más bajo, el número de personas que están trabajando no crece tan rápido.

El crecimiento que propone Trump sería fantástico si se pudiera hacer, pero las políticas de las que han estado discutiendo para obtenerlo no son las que lo impulsarán rápidamente y hay otras que son muy negativas para la economía en el largo plazo, como el proteccionismo, ya que tener competencia es lo que hace que las empresas sean eficientes: cuando se les quita, se vuelven perezosas.

Muchas de las cosas que la administración de Donald Trump dice que va a hacer no van a ser posibles, y aunque me encantaría ver que volvemos a registrar un crecimiento del 3%, creo que eso es soñar.

¿Trump podrá aprobar sus grandes reformas?


En el caso de la fiscal, creo que tiene muchos puntos dudosos, como por ejemplo que asume que la mayor parte del gasto será privado. Por el lado de la infraestructura, necesita ser mejorada, pero creo que es muy difícil de abordar precisamente porque la manera correcta de hacer una reforma fiscal es resolver problemas fiscales de largo plazo.

El inconveniente con incrementar el gasto para obras es que se van a tener mayores déficits y no vemos a los políticos de ningún partido con ideas productivas sobre estos asuntos.

¿Qué estrategia podemos esperar de la Fed para el resto de este año?

El problema es que la inflación ha estado muy baja y no tiene una tendencia a crecer. Por eso, creo que la Reserva Federal no va a subir más las tasas, si la inflación no sube y hay muchas dudas sobre esto. La Fed ha dicho que planea otra subida este año, pero si no vemos números de inflación más fuertes, no tiene sentido y es posible que no lo haga. El Emisor va a ser muy cauteloso en términos de tasas, dependiendo de los datos.

¿Y en cuanto al BCE?

Creo que enfrentan un problema similar. Desde mi perspectiva, opino que para detener el estímulo deberían tener mucha evidencia de que la economía no solo se está recuperando, sino que también la inflación va a incrementar a 2%, y esa evidencia no está muy clara. Al BCE le preocupa que este dato suba al 2%, cuando en realidad deberían querer tener es nivel.

Además, hay otro problema y es que han sido muy restrictivos, a través de todo este ciclo desde la crisis financiera mundial.

¿Realmente estamos yendo hacia el proteccionismo?

Ciertamente, en EE. UU. nos hemos movido hacia una postura mucho más proteccionista y esto es muy malo para todo el mundo. Es una gran preocupación que EE. UU. ayudó a promover un sistema después de la Segunda Guerra Mundial pro democracia y pro comercio, que ha sido altamente beneficioso para el mundo. El número de personas que han salido de la pobreza es extraordinario y este sistema ofrece estabilidad.

Pero nos estamos alejando de eso. La idea de America First, si se piensa como un fenómeno de corto plazo puede ser positivo, pero en el largo plazo no sería beneficioso.

¿Qué podemos esperar de la negociación del NAFTA?

Yo espero que estas negociaciones sean solo para modificar algunas cosas, no para que se desmorone el acuerdo, ya que sería muy dañino para el país pues disminuiría la competencia.

Tener un México fuerte es interesante para nosotros. Mi preocupación es que pongamos muchas barreras, lo cual podría ser muy peligroso, ya que se está pensando muy en el corto plazo.

Rubén López Pérez