Sigue debate por el agro en Alianza del Pacífico

Críticas porque Colombia no negoció salvaguardias para el sector; Mincomercio dice que sirven las de la OMC.

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febrero 24 de 2014 - 04:55 a.m.
2014-02-24

Cuando entre en vigencia el acuerdo comercial de la Alianza del Pacífico (AP), aún sin fecha definida, poco o nada podrá hacer Colombia por su sector agropecuario si este es afectado o amenazado por las importaciones provenientes de sus socios del bloque.

Esa afirmación se sustenta en el hecho de que en el protocolo comercial firmado por los presidentes de los cuatro países de la AP (Colombia, México, Chile y Perú), hace apenas 15 días en Cartagena, no existen salvaguardias agropecuarias.

Eso significa, señala Andrés Espinosa, negociador agropecuario en los TLC con Estados Unidos y la Unión Europea, que “la Alianza del Pacífico se erige como el único tratado internacional de nuestro país sin red de protección para compensar las pérdidas del agro nacional”.

Así de claro es el punto que enfrentó a la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) con el Ministerio de Comercio, líder de las negociaciones, y que llevó al gremio a retirarse del proceso de la AP desde el año pasado.

El protocolo ratificó que el 92 por ciento de los aranceles industriales quedará en cero a partir de la vigencia del acuerdo; el 8 por ciento restante corresponde a productos agropecuarios que se desmontarán gradualmente; el plazo máximo son 17 años.

En la negociación de la AP, indicó Espinosa, se eliminaron los aranceles de frutas, hortalizas y preparaciones alimenticias, y se reducen drásticamente –entre 50 y 80 por ciento– los aranceles de cerdo, leche, fríjol, aceites vegetales y cacao, para luego aplicar plazos cortos de liberalización.

Hay excepciones: periodos largos para México en maíz y arroz, productos en los cuales no exporta mayores cantidades, sino que importa, respectivamente, entre el 28 y el 80 por ciento de sus necesidades, agregó.

Las salvaguardias se pueden agrupar en una específica a la agricultura, medidas antidumping, compensatorias y de salvaguardia urgente, que, sin violar las normas de la OMC, se concretan en tasas adicionales a los aranceles vigentes y que un país puede imponer cuando hay un aumento súbito de las importaciones y/o una caída significativa de sus precios, que causan o amenazan daño a un sector interno que compite con ellas.

Ese es el meollo del problema y motivo del enojo de la SAC, pues, dicen, el sector quedó desprotegido frente a sus socios de la AP.

No obstante, para el Ministerio de Comercio no existe esa desprotección total del agro en la AP, pues si bien las delegaciones oficiales no negociaron salvaguardias, tampoco renunciaron a estas.

En otras palabras –agregó–, las salvaguardias, incluida la especial para el agro (SEA), de la OMC, están vigentes; Colombia, México, Perú y Chile son miembros de esta organización y no renunciaron a ellas.

MINCOMERCIO, SIN PREOCUPACIONES

El ministro de Comercio, Santiago Rojas, está tranquilo “porque las salvaguardias de la OMC son aplicables. El hecho de que no se nombren en el acuerdo comercial de la AP no significa que se eliminaron”.

Para Andrés Espinosa, la SEA de la OMC es inoperante para Colombia, que no solo jamás la ha invocado, sino que nunca tendrá las condiciones para hacerlo. “Las SEA que sirven son las bilaterales”, dijo. Lo mismo puede afirmarse de las medidas ‘antidumping’.

Jorge Correa C.

Economía y Negocios

 

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