Sindicalistas de E.U. piden que Congreso de su país interrogue a extraditados sobre parapolítica

El llamado lo hizo el sindicato de trabajadores del acero (USW, United Steelworkers), el mayor sindicato industrial de Norteamérica.

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mayo 21 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-21

Le pide al Congreso de E.U. que se asegur de que la reciente extradición de varios líderes paramilitares de Colombia, acusados de narcotráfico, no resulte tapando los escándalos de la parapolítica y de los nexos entre paramilitarismo y empresas en Colombia.

Haciendo eco a numerosas organizaciones de trabajadores y de derechos humanos en Colombia, el presidente de USW, Leo Gerard, registró en una carta a la presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y a otros líderes de la cúpula parlamentaria, su preocupación de que esas extradiciones puedan interrumpir los esfuerzos que se han venido haciendo en Colombia para interrogar a esos paramilitares.

Para Gerard, esas indagatorias servirán para "obtener una relación completa de los crímenes de los paramilitares, averiguar el paradero de cientos de tumbas sin nombre y continuar entregando a la justicia a funcionarios del Gobierno colombiano y empresarios (tanto colombianos como estadounidenses) que han colaborado con los paramilitares en abusos contra los derechos humanos".

Sobre este punto, Gerard instó al Congreso estadounidense a ayudar a grupos de trabajadores y de derechos humanos de Estados Unidos y de Colombia para tener acceso a estos paramilitares con el fin de interrogarlos sobre estos asuntos y para que el mismo Congreso estadounidense sostenga audiencias en las que los paramilitares extraditados sean interrogados.

Las extradiciones

El pasado 13 de mayo, en las primeras horas de la mañana, el Gobierno del presidente Álvaro Uribe extraditó a Estados Unidos a 13 jefes paramilitares desmovilizados, y a un señalado narcotraficante, que se habían acogido a la Ley de Justicia y Paz, porque, a su juicio, algunos habían reincidido en el delito después de su sometimiento, otros no cooperaban debidamente con la justicia y todos incumplían con la reparación de las víctimas al ocultar bienes o demorar su entrega.

Una semana antes, el Gobierno, alegando razones similares, extraditó a Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, uno de los más temibles jefes del paramilitarismo, cuya entrega a Estados Unidos, después de que fue autorizada, estuvo bloqueada varios días por una acción de tutela.

La oleada de extradiciones generó el temor en algunos sectores de que se pusiera fin al proceso de Justicia y Paz, pero la administración Uribe ha dicho que se acordó con Estados Unidos que autoridades colombianas y voceros de la sociedad civil puedan viajar para seguir los juicios a los que deban comparecer los paramilitares extraditados.

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