Sipsa, herramienta útil para tomar decisiones

Sipsa, herramienta útil para tomar decisiones

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octubre 16 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-10-16

El pasado jueves 11 de octubre, se publicó un artículo titulado ‘¿Herramientas para la previsión de la inflación?’ (PORTAFOLIO, página 13), el autor de la misma se preguntaba el por qué de la divergencia entre las estimaciones que presenta el Sipsa para el crecimiento de los precios de los alimentos con el resultado publicado por el Dane acerca de la inflación del mismo grupo, teniendo claro el desconocimiento de la fuente de información. Lo que busca el Sipsa operado por la Corporación Colombia Internacional -CCI-, como herramienta del sector agropecuario, es suministrar información en forma continua para que los agentes del sector tengan elementos más objetivos y oportunos para la toma de las decisiones de asignación de los productos entre los diferentes mercados y para la compra y venta de los alimentos. Por esta razón, diariamente se acopia la información sobre los precios mayoristas en los momentos que se realiza la compraventa de los alimentos y una vez evaluada su consistencia, se divulga mediante reportes impresos con frecuencia diaria, semanal, mensual y bimestral, al igual que por la radio y los diarios nacionales y departamentales entre otros. Un producto derivado del ejercicio, es la elaboración al final del mes, de un reporte sobre el comportamiento agregado de los precios mayoristas de los alimentos. En este ejercicio se detalla el crecimiento observado por grupos y en los principales productos que conforman la canasta, los cuales llegan a las centrales de abasto y demás mercados mayoristas; describiendo las razones que explican los cambios más destacados. Este análisis se llama IPM (Índice de Precios de Mercado) que además se publica en el corte del día que se requiera, entregándolo de forma oportuna para informar a tenderos, consumidores, actores del sector agropecuario y obviamente al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, en fin, a favor del país. Es así como se diferencia el ejercicio que realiza la Corporación con las cifras del Sipsa y el realizado por el Dane para los precios al consumidor. La información del Sipsa corresponde a los precios mayoristas generados en los mercados donde llegan y se transan los alimentos en volumen, mientras que el segundo se realiza teniendo en cuenta los precios que finalmente paga el consumidor final. El Dane recoge las cifras para construir el IPC en una gran diversidad de establecimientos como son las tiendas, los pequeños y grandes supermercados, las plazas de barrio y en general en todos los establecimientos que ofrecen los productos a los consumidores finales. El Sipsa se concentra en las centrales de abasto, los mercados abiertos y los mercados regionales de origen y hace el monitoreo todos los días en los que se realiza comercio al por mayor. Otra diferencia, que cada vez es más marcada entre los dos ejercicios, está en que el Sipsa buscando brindar información que sea útil para los productores, comerciantes, industriales y compradores del sector institucional debe monitorear no solo las variedades más representativas de un producto como por ejemplo la papa, en general como lo hace el IPC, sino que reporta precios para 23 variedades; igualmente, en algunos casos se generan indicadores, separando en sus distintos reportes los productos por su procedencia como es el caso de las cebollas, por su valor agregado como en los pescados y en presentaciones como en la panela. En Colombia, por fortuna contamos con indicadores como el IPP y el IPC elaborados por el Dane y el ejercicio de IPM precios mayoristas, que realiza la Corporación. Cada uno tiene sus propósitos y características operativas y metodológicas que los hace diferentes. Pero estudiando su comportamiento se puede entender y comprender cómo se forman los precios a lo largo de la cadena, en virtud a que responden a distintos determinantes, se generan en condiciones de mercado muy diferentes y porque entre productos existen distintos mecanismos de transmisión. Cada uno de los tres indicadores tiene su propia dinámica y volatilidad. Es conocido y plenamente documentado por la literatura económica y ha sido ilustrado en varios ejercicios analíticos realizados por la Corporación, que los precios al por mayor son generalmente más volátiles y responden con mayor prontitud a las circunstancias coyunturales de la oferta y la demanda. Cuando hay un bloqueo en una carretera o un paro de transportadores, como los acontecidos en el Cauca, en la vía Panamericana o en el bloqueo de las vías que unen a Cúcuta con Venezuela, en el mercado mayorista de origen, que es donde se concentra una parte del producto regional, se observa un descenso apreciable en los precios de los productos que no pueden enviarse al lugar de destino, mientras que en el mercado receptor (aquel que recibe el producto) se da una variación en sentido contrario. Todo esto ocurre sin que en los precios al consumidor se reproduzca exactamente este comportamiento y en la misma magnitud; en la gráfica adjunta se presentan los precios de la papa en los dos canales y se observa que si bien estos no coinciden exactamente en su magnitud y momento, es claro que la situación de abastecimiento que se presenta en los mercados mayoristas, termina incidiendo sobre los precios al consumidor. De esta forma, y partiendo de entender que son dos ejercicios muy diferentes, se analiza la información para el período comprendido entre enero 2005 y septiembre de 2007. Encontramos que, en promedio, en puntos porcentuales ha existido una diferencia promedio de 0,09 puntos entre los dos indicadores. Esta cifra muestra la obvia diferencia entre los dos indicadores que ante la variación estadística en su curva ascendente o descendente se refleja. En este período, en un 73 por ciento de los casos, los dos indicadores coinciden en su signo; resultado que aumenta al 95 por ciento cuando retiramos los valores muy pequeños (menores al 0,25 por ciento en valor absoluto); rango donde considerando la mayor sensibilidad de los precios mayoristas, ante cualquier hecho de la coyuntura se puede ver alterado su signo cuando está muy próximo a cero. Una fortaleza lograda en este año por la Corporación y que enriquece al sistema mejorando a la vez su capacidad para explicar el comportamiento coyuntural de un precio mayorista, se encuentra en los restantes proyectos que en forma articulada conforman el Servicio de Información Agropecuaria- SIA de la CCI. Cuando una variación de precios se explica por una contracción de la oferta, ésta es detectada por el Sistema de Oferta Agropecuaria porque es responsable de levantar la información estructural sobre siembras y cosechas. Si es un cambio en la tendencia de mediano y largo plazo, otro instrumento que nos ayuda a identificar sus orígenes es el sistema de precios y costos de los insumos, el cual realiza seguimiento a los cambios y mejoras tecnológicas que nuestros agricultores implementan en la búsqueda de una mayor eficiencia. Finalmente, consideramos en la Corporación Colombia Internacional -CCI- que sólo mejorando y enriqueciendo todos los días nuestro conocimiento sobre la actividad sectorial y entregando información, lograremos construir una agricultura más competitiva y eficiente que nos permita “Sembrar a Colombia por el mundo”, dándole tranquilidad a todos los actores del sector y al país que requiere información permanente que sea oportuna y veraz. La información de Sipsa corresponde básicamente a los precios mayoristas generados en los mercados donde llegan y se transan los alimentos en volumen”.

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