El sistema de salud es una caldera a punto de reventar | Finanzas | Economía | Portafolio

El sistema de salud es una caldera a punto de reventar

El sistema de salud está en riesgo, afirman las Empresas Promotoras de Salud (EPS), los recursos para ampliar el régimen subsidiado se están agotando, asegura el Ministerio del ramo, mientras que hospitales y clínicas se quejan por el estancamiento del proyecto que reforma la Ley 100 de 1993.(VER GRAFICO)

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mayo 17 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-17

Simultáneamente, miles de afiliados a las EPS y a las Administradoras del Régimen Subsidiado (ARS) tienen que acudir a tutelas para obtener servicios y medicamentos, algunos incluidos en el Plan Obligatorio de Salud (POS), y en otros casos son víctimas de los llamados ‘paseos de la muerte’. Los problemas para las EPS han llegado tan lejos que pidieron la intervención directa del presidente Álvaro Uribe, pues consideran que desbordaron al Ministerio de la Protección Social, al que, además, acusan de generarle inestabilidad al sistema con propuestas que no consultan su realidad financiera (ver La piedra en el zapato de las EPS). Los hospitales y clínicas, agrupada en la Achc, siguen protestando por la no expedición de un manual de tarifas mínimas para los servicios que prestan a los afiliados de las ARS y EPS, según alegan, para protegerse del abuso de algunas EPS que, al imponer sus condiciones en los contratos, no les reconocen el verdadero valor de dichos servicios. Aunque el sistema es una especie de olla a presión, las EPS y ARS han venido aumentando el número de afiliados por encima de 33 millones, que para el Gobierno son avances de su política de seguridad social en salud. Un reflejo de los enfrentamientos entre los diferentes actores del sector es el atasque del proyecto de reforma a la salud de la Ley 100 de 1993, que aunque el año pasado hizo su trámite por el Senado no ha logrado salir de la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes. Así como las IPS se quejan de que los pagos no les llegan a tiempo (incluso muchas deudas jamás serán recuperadas), ahora lo hacen las EPS respecto de los giros que debe hacerles cada mes el Fosyga. La sede del Ministerio de la Protección Social ha sido escenario de acaloradas discusiones sobre el tema. Las EPS aseguran que el Fondo de Solidaridad y Garantía (Fosyga), que depende del Minprotección y cuyos recursos son administrados por un consorcio fiduciario, adolece de serios problemas técnicos y no les paga lo que les corresponde por cada afiliado, a lo cual se suma lo adeudado por tutelas y medicamentos que no están en el POS. Todo esto puede llegar a 600.000 millones de pesos. Y aunque el Gobierno reconoce que se han presentado dificultades en el proceso de cobro y pago por los afiliados –el último trancón se registró en abril pasado y desbordó la paciencia de Acemi–, no deja de señalar que las EPS no son muy amigas de los controles, que ahora está aplicando con rigurosidad en defensa de los recursos de la salud, que son públicos. En carta enviada al primer mandatario el pasado 2 de mayo, el presidente de Acemi (gremio de las EPS privadas), Augusto Galán, le recuerda que “las EPS se hallan en riesgo y con ellas el futuro del sistema” y, por esto, le pidieron de manera urgente una cita para discutir los problemas y sus posibles soluciones. En una tensa reunión sostenida el 9 de mayo, la cúpula del Ministerio de la Protección Social y las EPS representadas por Acemi se propusieron desactivar la ‘calma chicha’ y acordaron tareas urgentes para lograrlo. Uno de los compromisos de mayor significado para las EPS tiene que ver con un examen a fondo de la base de datos que utiliza el consorcio para validar la información remitida por las EPS, incluida la del Seguro Social, sobre sus afiliados y proceder a hacerles los pagos correspondientes. La piedra en el zapato de las EPS Otro escenario de fuerte confrontación es el Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud (Cnsss) que, por iniciativa del Gobierno, tiene en su agenda la inclusión de nuevos medicamentos en el POS, la redistribución de recursos en beneficio de las EPS que tengan mayor número de pacientes con problemas renales y la redistribución de los dineros que el sistema les reconoce a las EPS por cada afiliado según la edad. El memorial de agravios de Acemi se resume en cuatro puntos: la expedición de un manual de tarifas mínimas para los servicios que les prestan clínicas y hospitales (IPS) a sus afiliados y los tres puntos señalados en el párrafo anterior, que son competencia del Cnsss y que, probablemente, aborde algunos de ellos en la reunión prevista para este viernes. El Gobierno se comprometió con las IPS desde el año pasado a la expedición del manual de tarifas –incluso, está contemplado en el proyecto de reforma a la salud–, pero todavía no lo ha hecho pues, dice, faltan ajustes técnicos. También está pendiente la integración vertical –uno de los temas que más les duelen a las EPS y en el que están enfrentadas con el Gobierno y las clínicas y los hospitales–, que será debatido en la Comisión Séptima de la Cámara, que hoy debe comenzar el trámite del proyecto de reforma a la Ley 100.Pasos de la financiación El régimen subsidiado de salud es financiado con: - Un punto de la cotización del régimen contributivo. - Aportes del presupuesto nacional. - Aportes de las cajas de compensación. - Recursos del sistema general de participaciones. - Aportes de las entidades territoriales. - Rendimientos financieros, multas y reintegros. La Nación y el Fosyga, una vez definidos las cuantías, les giran directa y periodicamente a los municipios los recursos presupuestados para financiar el régimen subsidiado de salud (sostenimiento de afiliados y ampliación de la cobertura). Los municipios les giran los recursos a las ARS con las cuales han contratado el aseguramiento de las personas más pobres y la organización de la red de hospitales, clínicas y demás IPS que les prestarán los servicios de salud. Con esos dineros, las ARS deben pagarles a las IPS contratadas los servicios, procedimientos y medicamentos suministrados a sus afiliados. En teoría no deben presentarse retrasos en los desembolsos de los municipios a las ARS ni de estas a los hospitales y clínicas.BASE DE DATOS ÚNICAEl Gobierno ha venido implementando la llamada Base de Datos Única de Afiliados (Bdua) con el fin de controlar al máximo los giros que el Fosyga les hace a las EPS.Cualquier inconsistencia entre dicha Bdua y los reportes enviados por las EPS genera de inmediato una glosa (rechazo) que debe ser explicada satisfactoriamente por las promotoras de salud.Sin embargo, el incumplimiento de algunas EPS a compromisos pactados con el Ministerio de la Protección Social, relacionados con el traslado de afiliados, bloquean los pagos.Sin embargo, y esto es motivo de queja de las EPS, muchas glosas no tienen justificación. "Las glosas a la compensación más las reclamaciones de recobros de tutela y CTC representan a la fecha (2 de mayo) más de 1,5 meses de los ingresos operacionales de las EPS”: Acemi 33 millones de colombianos están afiliados al sistema de salud. De ellos, 14,6 millones pertenecen al régimen contributivo. Los demás, al subsidiado.

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