'Situación global de GM no afecta de forma directa a Colombia': Santiago Chamorro

El presidente de GM Colmotores habló con PORTAFOLIO.COM.CO y explicó que respalda los planes de la corporación y siempre busca oportunidades para reducir costos y generar liquidez para la compañía.

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noviembre 18 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-18

"En nuestro país los resultados son muy positivos, ejemplo de ello es que octubre fue el mejor mes del año para Chevrolet en términos de participación de mercado", comenta Chamorro.

Y complementa: "Cerramos con una participación total de 38,6 por ciento. Nuestros logros son positivos y se convierten en un aporte importantísimo para los resultados de nuestra compañía a nivel global".

Chamorro insiste en que "la compañía cree en Colombia" y que por tal razón siguen invirtiendo en el país y lo seguirán haciendo.

"La inversión es para que nuestros empleados, clientes, proveedores y distribuidores continúen teniendo en GM Colmotores y su marca Chevrolet el respaldo y la garantía que nos dan los 52 años de tradición y la seguridad de que continuaremos pensando en sus preferencias y necesidades para entregarles los mejores productos y servicios", dijo el presidente de GM Colmotores. 

Santiago Chamorro enfatiza el hecho de que "hoy, un poco más de un carro de cada tres vendidos en el país, es Chevrolet".

En Brasil habrá inyección de capital

Por su parte, General Motors Brasil dijo que planea invertir 1.000 millones de dólares para evitar la crisis que se presenta con la compañía en Estados Unidos.

El presidente de GM Brasil-Mercosur, Jaime Ardila, esos recursos provendrán del paquete de ayuda financiera que el fabricante recibirá del Gobierno estadounidense y se usarán para "completar la renovación de la línea de productos hasta 2012".
   
"No sería lógico retirar las inversiones donde se está creciendo y nuestra meta es proteger las inversiones en los mercados emergentes", señaló en declaraciones publicadas por el diario económico Gazeta Mercantil.
   
Ardila agregó que la GM de Brasil "va a esperar el comportamiento del mercado para saber qué decisión tomar" con respecto al recorte de empleados, política adoptada por la compañía en otros países.
   
Para Ardila, la inyección en el sector automotriz brasileño de 8.000 millones de reales (unos 3.513 millones de dólares) anunciados recientemente por los gobiernos federal y del estado de Sao Paulo "ya comenzó a recuperar las ventas", que cayeron el 12 por ciento en octubre.
   
El ejecutivo apuntó que la compañía operará en 2009 en un escenario "conservador", con previsión de 2,6 millones de unidades producidas, y en otro "optimista", con 2,9 millones comercializadas.
   
Este año las ventas llegarán a 2,85 millones de vehículos, lo que supondrá un crecimiento del 15 por ciento con respecto al anterior.

General Motors, Ford y Chrysler ruegan por 'una ayudita'

Por su parte, los tres fabricantes de autos más grandes de Estados Unidos acudieron el martes al Congreso para suplicar que se les otorgue un rescate gubernamental de 25.000 millones de dólares, mientras los líderes legislativos y la Casa Blanca padecen fatiga por salvamentos financieros.
   
Los líderes demócratas en el Congreso buscan aprovechar el ya existente paquete de rescate de Wall Street, de 700.000 millones de dólares, para que tanto los fabricantes de automóviles estadounidenses como sus proveedores tengan acceso a préstamos nuevos, pero la Casa Blanca y los legisladores republicanos dicen que la golpeada industria automotriz no debe recibir ningún capital fresco.
   
En cambio, el presidente George W. Bush y los legisladores republicanos proponen que se usen los 25.000 millones de dólares en préstamos aprobados por el Congreso en septiembre -pensados originalmente para ayudar a los fabricantes automotores a modernizar sus fábricas para que puedan crear vehículos con motores más eficientes en el uso del combustible- para cubrir las penurias financieras inmediatas de esas empresas.
   
Los altos ejecutivos del sector, respaldados por los legisladores demócratas, insisten en que necesitan otros 25.000 millones de dólares en préstamos de urgencia para evitar la quiebra de una o más de las tres principales fabricantes automotrices de Detroit antes del fin de año.
   
Eso haría que la ayuda federal total a la industria sume 50.000 millones de dólares este año.
   
Hay cierta fatiga sobre los paquetes de rescate tanto en la Casa Blanca como en el Capitolio, donde los partidos políticos se han visto acosados por los electores después que accedieron a conceder el paquete de rescate gubernamental de 700.000 millones de dólares al sector financiero.
  
Los ejecutivos de los Tres Grandes de Detroit, junto con el sindicato de trabajadores de la industria automotriz, llevan sus ruegos el martes ante la Comisión Bancaria del Senado, mientras los promotores del salvamento automotor promueven los votos necesarios para que se apruebe el plan durante una sesión postelectoral.

Asistentes de ambos partidos y cabilderos que rastrean el plan reconocieron en privado que están lejos de lograrlo.
  
El debate ocurre mientras la situación financiera de General Motors Corp., Ford Motor Co. y Chrysler LLC se vuelve cada vez más incierta. GM ha dicho que podría quedarse sin liquidez para fines de año si no recibe ayuda gubernamental.
   
''Ellos van a tener que enfrentar lo que es la percepción entre algunos de nuestros colegas aquí: que todavía hay algunos problemas de calidad entre los 'Tres Grandes' y que ellos no han empezado a hacer la reestructuración necesaria'', afirmó el senador demócrata Carl M. Levin, arquitecto del plan de salvamento.

Mazda anuncia recompra de acciones de Ford
   
Para ayudar a aliviar su situación financiera, Ford Motor Co. decidió vender casi dos tercios de sus acciones en Mazda Motor Corp., informó el martes la empresa automotriz japonesa.
   
Ford, que posee 33,4 por ciento de Mazda, se desprenderá de una parte de casi 20 por ciento, dijo Mazda en un comunicado.
   
La compañía japonesa, que fabrica el automóvil deportivo RX-8 y el convertible Miata, afirmó que las dos empresas mantendrán su relación estratégica.
  
La venta aportará a Ford unos 52.000 millones de yenes (540 millones de dólares) con base en el precio de las acciones de Mazda al cierre del jueves. Los títulos subieron 6,4% a 184 yenes mientras corrían las versiones de la venta accionaria.
   
Ford asegura que requiere dinero con urgencia. La compañía está agotando sus reservas y, junto con las también armadoras estadounidenses General Motors Corp. y Chrysler LLC, esperan que el gobierno de Estados Unidos les conceda una ayuda de 25.000 millones de dólares para salir adelante en la crisis económica.
   
Mazda dijo que comprará hasta un 6,87% de las acciones por 17.900 millones de yenes (185,3 millones de dólares la mañana del miércoles mediante un sistema de transacciones fuera de la sesión bursátil. Por lo pronto declinó mencionar a los compradores de las otras acciones de Ford. 

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