Sostenibilidad y competitividad, mirada al futuro de la urbe

Una ciudad sostenible se caracteriza por la prosperidad económica, ambiental y social.

Luis Fernando Arboleda González, presidente de Findeter

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Luis Fernando Arboleda González, presidente de Findeter

Finanzas
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octubre 03 de 2012 - 12:49 a.m.
2012-10-03

Este miércoles se celebra el ‘Foro Internacional de Ciudades Sostenibles y Competitivas’, evento liderado por la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), espacio que reunirá a expertos nacionales e internacionales para dialogar sobre el futuro de las urbes colombianas.

En la cita estarán presentes, entre otros, el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, así como los alcaldes de Barranquilla, Medellín, Manizales y Pereira, quienes presentarán acciones de ordenamiento y planeación que tienen como fin construir las ciudades colombianas del futuro y darán a conocer las áreas estratégicas prioritarias para transformarlas en plazas sostenibles y competitivas.

Portafolio conversó con Luis Fernando Arboleda, presidente de Findeter, para conocer más del foro y del futuro al que se enfrentan las urbes colombianas.

¿Cómo se define una ciudad sostenible?

Una ciudad sostenible se caracteriza por la prosperidad económica, ambiental y social; es aquella en donde la iniciativa privada y la voluntad política se unen para implementar acciones que aseguren la prosperidad de sus habitantes.

Para lograrlo, es esencial contar con la asesoría y el respaldo de organizaciones expertas en desarrollo, como el BID y Findeter, de forma que la planeación municipal de nuestros líderes responda a los objetivos que definen la competitividad en el mundo. ¿Cómo se explica la relación entre sostenibilidad y competitividad?

Sostenibilidad es la generación de bienes y servicios de forma permanente sin poner en riesgo el capital del cual depende. Mientras que la competitividad es la capacidad de enfrentar los retos que se presenten para que la ciudad esté en condiciones de responder efectivamente frente a otros territorios, actores o servicios.

Estos son dos conceptos complementarios, en los que trabajaremos para que nuestras ciudades adquieran la capacidad de enfrentar retos en el mediano y largo plazo con los recursos existentes.

¿Cuál sería el ejemplo a seguir?

Destaco de manera especial a Mar del Plata en Argentina, que estará compartiendo su experiencia en el foro.

En nuestro país, Medellín es un ejemplo a seguir, fue reconocida el mes pasado en Nápoles, al seleccionarla como sede mundial del próximo foro de Habitat, en el 2014.

¿Qué papel deben jugar el ciudadano y la empresa privada dentro de una urbe sostenible?

De las alianzas con la empresa privada y el sector público depende que las ciudades tengan en un futuro un desarrollo ordenado y competitivo, que contribuya a mitigar los efectos ambientales y apoye la creación de ciudades líderes en la prestación de servicios de calidad para sus comunidades.

En donde los ciudadanos y la administración trabajen de manera mancomunada para construir hoy nuestras ciudades del futuro, en las cuales el ambiente, la economía y los aspectos sociales confluyan adecuadamente para ser las ciudades en las cuales ‘todos queramos vivir’.

¿Cuál es la ciudad colombiana mejor enrutada hacia este fin?

Barranquilla, Manizales, Pereira y Bucaramanga son las primeras ciudades intermedias de nuestro país, que inician la definición de una hoja de ruta a 30 años para construir territorios habitables, ordenados y seguros.

Estamos convensidos de que el resto de ciudades de nuestro país en el futuro cercano aplicarán las experiencias y lecciones aprendidas de estas ciudades.

¿Qué resultados destacan de los talleres realizados en esas ciudades piloto?

Más allá de los resultados para cada ciudad, lo más importante es la articulación de acciones que impacten a más de un sector, y lo evidente es que las ciudades no se construyen ni se planifican a corto plazo, exigen desarrollar planes y proyectos de largo aliento (a 20 años) y, para hacerlo posible, es indispensable el compromiso de ciudadanos, políticos y empresarios.

¿Cuál es el principal obstáculo que debe superar una urbe para hacerse sostenible?

Ser capaz de identificar, planificar, priorizar y ejecutar acciones estratégicas que promuevan propuestas de valor en materia de sostenibilidad ambiental, urbana, fiscal, económica y social, a mediano y largo plazo.

Varios estudios apuntan a un incremento desmesurado de la población urbana en las décadas siguientes. ¿Es posible revertir esa tendencia?

No, es lo normal, porque es donde la población puede encontrar una mejor oferta de servicios.

Frente a esta realidad, debemos trabajar en la planificación de ciudades a través de iniciativas como esta, en donde se de respuesta al crecimiento de la población con la priorización articulada de proyectos sostenibles.

ÁLVARO A. CUÉLLAR

SUBEDITOR PORTAFOLIO