Soya desataría huelga agraria en Paraguay

Los productores de soya anunciaron ayer que no venderán “ni un sólo grano al término de la cosecha”, de casi ocho millones de toneladas, como protesta contra un impuesto a la exportación de la oleaginosa propuesto por el Gobierno.

POR:
septiembre 30 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-30

“Pagamos tributos municipales, inmobiliario, IVA, por actividad rural y por consumo y, al final, en vez de estimular la producción, el presidente Fernando Lugo quiere castigarnos con un nuevo impuesto, esta vez por exportación”, declaró la empresaria del agro Claudia Ruser a la radioemisora Primero de Marzo, de Asunción. “Hemos resuelto no vender ni un sólo grano hasta que Lugo se defina, si apoya la producción o está en contra de ella”, añadió la también presidenta de la Asociación de Productores de Soya. En el 2007, Paraguay cosechó seis millones de toneladas del grano manteniéndose en el tercer puesto en América del Sur, detrás de Brasil y Argentina, y sexto en el mundo. Para noviembre del 2008, la siembra de 2,6 millones de hectáreas dejará un rendimiento récord de ocho millones de toneladas, de las cuales se prevé que el 95 por ciento se exporte. Ruser agregó que “en el campo vivimos en un estado de zozobra por las invasiones de campesinos a las fincas(...) unas 18 haciendas están siendo amenazadas por nuevas ocupaciones con decenas de campesinos acampando, bajo carpas frente a las propiedades”. “En este año dos hacendados fueron víctimas de secuestros extorsivos; tuvieron que pagar rescate para recuperar su libertad y el Gobierno no hace absolutamente nada”, se quejó la directora de la Asociación. Lugo se encontraba en Bogotá en donde suscribió un convenio con su par Álvaro Uribe para cooperación en seguridad que ayudará a frenar los secuestros en Paraguay. El ministro de Economía Dionisio Borda aseguró que en los próximos días se enviará al Congreso, dominado por partidarios de Lugo, un proyecto de ley para gravar la venta de soya al exterior. El presidente Fernando Lugo prometió durante su campaña electoral la entrega de tierra para 300.000 familias campesinas pobres y solucionar la situación de miseria en la que viven 108.000 aborígenes de 17 etnias, pero sus programas carecen de financiamiento. AP FANTASMA GAUCHO Las protestas y quejas hechas por los productores paraguayos han prendido las alarmas en varios sectores del país, que creeen que se podría llegar a una situación como la vivió su vecino Argentina a comienzos del presente año. En marzo, los productores argentinos de soya anunciaron un paro agrario, que se extendió por más de 100 días, ante la decisión del Gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de gravar las ventas al exterior de soya. WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido