Subfacturación tiene contras las cuerdas a las confecciones

El contrabando y la subfacturación de textiles y confecciones importadas, que llegaría al 75 por ciento, tienen agobiadas a reconocidas empresas que traen materias primas de manera legal.

El contrabando, otro flagelo para el sector de las confecciones.

Archivo Portafolio.co

El contrabando, otro flagelo para el sector de las confecciones.

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mayo 14 de 2013 - 12:09 a.m.
2013-05-14

Por tal razón, las autoridades aduaneras han comenzado a rastrear las actuaciones de una serie de firmas que ingresan al país telas, hilos y otros productos a precios irrisorios.

El 43 por ciento de las importaciones en esta rama proviene de China, de donde se estima que a Colombia ingresan anualmente unos 1.170 millones de dólares en productos de este sector.

Sin embargo, la Dian solo registra 308 millones de dólares, sumando los despachos de China, Panamá y zonas francas en Colombia. Es decir, solo se estaría facturando un 25 por ciento y el 75 por ciento restante llegaría mediante subfacturación.

El fenómeno les permite a las empresas ilegales ofrecer la mercancía a un menor precio, afectando así el mercado legal, que no alcanza a entender cómo los demás pueden ofrecer precios tan bajos. “Las confecciones están entrando a precios que ni siquiera alcanzan a ser el valor del tejido”, señala Juliana Calad, directora de la Cámara de la cadena algodón, fibras, textiles y convecciones de la Andi.

PRÁCTICAS ILEGALES

Al desagregar los precios de las materias primas que utiliza el sector textil se confirma el problema de subfacturación y contrabando en el sector.

Para llegar a las confecciones se requieren fibras, hilo y tejido. En el 2012, de acuerdo con las cifras de la Dian, el precio promedio (CIF) de importación de tejidos era de 6,67 dólares por kilogramo, pero las mismas estadísticas de la entidad permiten calcular que el 58 por ciento del volumen total de importaciones de confecciones -que requieren además de materias primas, un proceso de elaboración- fueron declaradas a un valor igual o menor que 7 dólares por kilogramo, es decir apenas le sacarían el costo del tejido.

El cruce de las cifras aduaneras de Colombia también permite deducir que, inclusive, hay casos en los que los importadores introducen mercancía a un valor promedio de 1,60 dólares por kilogramo, lo que implicaría traer la mercancía más barata que el promedio del precio de la fibra de algodón en la mata.

“Los 11 mayores importadores, que mueven casi el 36 por ciento del volumen total en kilogramos, traen mercancía a ese costo promedio, que es menor que el valor de la fibra (2,43 dólares por kilogramo) e inferior al costo promedio del tejido (5,28 dólares por kilogramo)”, señala Calad.

Con los hilos y tejidos, solo el 2 por ciento se declara por debajo de 2 dólares, y su precio promedio en el 2012 era de 3,81 dólares por kilogramo. Algunos importadores señalaron que se requiere cambiar, por parte de la Dian, la forma de valoración de los productos textiles, de manera que se reconozca el valor agregado durante cada uno de los pasos de transformación de la cadena textil, teniendo en cuenta que en la actualidad solo se revisa la factura y se verifica que corresponda al valor declarado, más no el precio.
 

LA OPINIÓN DE LA DIAN
Martha Cecilia Vargas, subdirectora de fiscalización aduanera de la Dian, habló con Portafolio sobre el tema.

¿Qué mecanismos utiliza la Dian para el control?

Tenemos un sistema de administración de riesgos. La Dian construyó una base de precios de referencia. En el caso del sector textiles y confecciones, lo tenemos por tipo de textil, por clasificación arancelaria, y por composición del textil. Cuando llega una importación se compara el precio declarado con el de administración de riesgo. Si hay diferencia grande, se da inicio a la investigación.

¿Cada cuánto actualizan el precio?

Se coordina con los sectores. La última actualización fue en el 2011.

¿La Dian sabe que hay subfacturación?

Es difícil hablar de subfacturación. El problema existe. Los precios de ingreso de muchas mercancías son bajos, pero si el proveedor en el exterior confirma que ese fue el valor de venta, la autoridad aduanera se queda sin elementos.

¿Se estaría lavando dinero en el sector confecciones?

El lavado de activos no es fácil de detectar en una declaración de importación. Esto lleva muchos componentes que deben abordarse desde la perspectiva aduanera y fiscal.

¿El decreto 074 ayuda a enfrentar el problema?

Es el decreto de los aranceles mixtos. Tiende a proteger la industria nacional, pero es una medida que causa escozor en los proveedores.

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