Subsidio a la tasa de interés para vivienda, en la recta final

Por el déficit fiscal seguramente no habrá más recursos para respaldar esta figura que, según analistas, impulsó el crédito.

Finanzas
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abril 23 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-23

Un año después de la puesta en marcha del subsidio a la tasa de interés hipotecario, la meta de 95.000 créditos respaldados está a punto de cumplirse.

Un reciente reporte de la Asobancaria y la Cifin, con corte al 15 de abril pasado, indica que se han desembolsado 46.459 créditos con este respaldo y que hay 44.656 aprobados, para un total de 91.115. "Esto quiere decir que en un mes se habrán agotado los cupos que se pueden ofrecer en el mercado por parte de constructores o financiadores", dice la Asobancaria.

Además, se espera que el Ministerio de Hacienda expida la norma oficial que defina el último aumento de cupos (a 95 mil).

Vale recordar que a través de la figura, el Gobierno asumió unos puntos porcentuales de la tasa, que finalmente generaron ahorros de hasta 40 por ciento en la cuota mensual de los créditos para la compra de vivienda nueva de hasta 172 millones de pesos (valor del 2010).

La Asobancaria le atribuye el éxito de la medida a que en un tiempo muy corto, menos de dos meses, el Gobierno, el Banco de la República -a quien se delegó la administración de este mecanismo- y los establecimientos de crédito, lograron ponerla en funcionamiento.

Igualmente -anota la entidad-, se logró que la cuota del crédito se equiparara al valor del arriendo para las viviendas objeto del subsidio, lo que constituyó un incentivo definitivo para la adquisición de casa o apartamento.

Efecto en ventas y desembolsos

De hecho, el subsidio se reflejó de manera inmediata en las ventas de vivienda, que no sólo rompieron la tendencia decreciente con la que habían comenzado en el 2009, sino que en el caso de la Vivienda de Interés Social (VIS) alcanzaron el máximo histórico nuevas en el año completo terminado en marzo del 2010: 42.000 frente a 22.000 del mismo periodo del 2009 en Medellín, Bogotá y Cali, y sus municipios aledaños.

Según la Galería Inmobiliaria, la oferta diferente a la social (NoVIS) también registró un alza al pasar de 26 a 30 mil, en igual periodo. La medida también aceleró las ventas de las viviendas construidas (o en proceso de construcción) y no vendidas, lo que se reflejó en la reducción de la rotación de los inventarios en el último año. "El resultado final fue que los compradores pudieron adquirir las viviendas con el beneficio vía crédito casi en forma inmediata", dijo la Asobancaria.

Esto, de paso, impulsó las solicitudes de crédito y los desembolsos. En el año completo terminado en febrero del 2010, las entidades afiliadas a la Asobancaria otorgaron 83 mil créditos por 4,7 billones de pesos, lo que implica un crecimiento en términos reales de 13 por ciento respecto al año anterior. De esta forma, la cartera hipotecaria mantiene un saludable crecimiento anual de 7 por ciento, con una mora cercana a 5 por ciento (incluyendo titularizaciones).

Si a estas cifras se añaden los desembolsos de leasing habitacional y los del Fondo Nacional de Ahorro, el sistema financió la vivienda de más de cien mil familias al año.

Respecto a la construcción, el efecto es rezagado por cuenta del modelo de construcción colombiano: primero se vende y una vez alcanzado el punto de equilibrio (entre 50 y 70 por ciento) se inicia la obra, en promedio, nueve meses después de la venta. Posteriormente, cuando las viviendas son entregadas y escrituradas, los compradores solicitan el crédito y se genera el desembolso.

Es así como el acumulado anual de licencias aprobadas continúa cayendo en 10 por ciento a enero del 2010, aunque en menor medida de lo que cayó en el primer semestre del 2009 (15 por ciento). "En cualquier caso, a partir agosto se observa una mejoría sustancial", advierte la Asobancaria.

Macroproyectos, en lista de espera

Una circunstancia adicional contribuyó al éxito de la política contracíclica: los subsidios coincidieron con una oferta importante de Viviendas de Interés Social (VIS), entre ellos, los macroproyectos creados por la Ley 1151 del Plan Nacional de Desarrollo, para ejecutar programas de vivienda de gran escala en determinados municipios, distritos o regiones del país.

Desde su creación se pusieron en marcha 10 de estos, con los que se logró tener norma para más de 1.800 hectáreas y, así, habilitar suelo para 120 mil viviendas, de las cuales 7.600 están en proceso. La figura jurídica fue declarada inexequible por la Corte Constitucional, que advirtió que los macroproyectos desconocen la competencia que el artículo 313 de la Constitución atribuye a los concejos para regular los usos del suelo, entre otros temas. "Dada la inexequibilidad de la norma será necesario impulsar un esquema que respete la descentralización, pero que permita seguir adelantando los programas", dijo el Gobierno.