La sucesión de Fidel

La sucesión de Fidel Castro se inició hace 15 años. Se trata de un relevo generacional del poder que fue liderado por el propio Fidel. Pienso que nada de lo que ocurra en la política cubana en los próximos días como consecuencia de la evolución de la salud del mandatario, será fruto de la improvisación.

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agosto 04 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-04

Raúl Castro, temporal o permanentemente, asumirá el mando con el apoyo del Partido Comunista cubano y las Fuerzas Armadas, y el acompañamiento de varios dirigentes claves entre quienes están: Carlos Lage Dávila, vicepresidente del Gobierno y secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros; Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional y persona a cargo de las relaciones con Estados Unidos; y Felipe Pérez Roque, canciller de la República. Pero lo más importante -y lo que menos se sabe- es que toda la dirigencia regional en Cuba, la que maneja el gobierno y el partido a nivel de provincias y ciudades, ya es una generación de relevo dentro de la Revolución cubana. Son las personas que han estado al frente de lo que en Cuba se conoce como el Período Especial, que se inició en 1989 cuando se desplomó la Unión Soviética y el país perdió casi la totalidad de sus mercados de exportación de productos (incluido el azúcar) y buena parte de sus mercados de importación de materias primas. Fue la época en que Estados Unidos intensificó el bloqueo contra Cuba y que todos creían que la Revolución y el gobierno de la Isla caerían, en una suerte de efecto dominó, como lo hicieron los gobiernos de las repúblicas socialistas de la Unión Soviética. No ocurrió así. Impulsado por un conjunto de reformas para adecuar el manejo económico a la economía de mercado, el país salió adelante. Con inversión extranjera salvaron los renglones estratégicos: turismo, azúcar, tabaco, ron y minería, al tiempo que mantuvieron las inversiones propias y la producción en biotecnología y medicamentos. Y en lo político esta durísima coyuntura social y económica estuvo marcada por cambios en los cargos de poder regional, a los que promovieron a jóvenes de menos de cuarenta años. Con ellos, Fidel y Raúl Castro lideraron la reinvención de Cuba luego de la debacle socialista. Y lo hicieron, distinto a lo que ocurrió en Rusia y en las naciones de la Urss, fortaleciendo y no acabando el partido, apelando a sus bases e inyectando sangre nueva a su dirigencia. Mantuvieron en alto el ideal socialista, pero reformaron el manejo económico para insertarse en la economía capitalista. Pragmatismo puro. Fue la época en que Sur América se reencontró con Cuba: Colombia, Chile, Brasil, Argentina, Perú. En unos casos, como el nuestro, se reabrieron las relaciones, mientras que en otros se normalizaron e intensificaron. No creo que nada dramático o inesperado vaya a ocurrir en Cuba próximamente. Los dirigentes del relevo son los del período especial, los que han aplicado la fórmula de socialismo con economía de mercado. Si hay reformas por venir es previsible que se mantengan en esa línea. La misma con la cual superaron la desaparición de la Urss. Si Estados Unidos endurece el bloqueo, ello, como ya ocurrió, producirá mayor unidad del pueblo cubano. El partido: esa es la clave para entender la política cubana. Si, como parece, y de hecho ha sido objeto de los mayores esfuerzos de Fidel, está fuerte, renovado, con arraigo popular y cubrimiento nacional, será, hoy o cuando llegue, una sucesión sin sobresaltos. La fortaleza hoy de Fidel es la unidad del partido, fuente del poder en Cuba, en torno a su pensamiento. Politólogo, periodista "La fortaleza hoy de Fidel es la unidad del partido, fuente del poder en Cuba, en torno a su pensamiento”.

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