Sumas y restas en la balanza comercial

Las exportaciones del país crecen más que las importaciones, pero, aunque el saldo está a favor de Colombia, hay síntomas de que este año todo cambiará.

Colombia casi que ha cuadruplicado su comercio exterior en la última década.

Archivo Portafolio.

Colombia casi que ha cuadruplicado su comercio exterior en la última década.

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mayo 15 de 2014 - 07:27 p.m.
2014-05-15

En la última década, el comercio exterior del país prácticamente se cuadruplicó y ahora ronda los 120.000 millones de dólares por año. En este lapso, las exportaciones han avanzado más rápido que las compras, lo cual ha permitido que la balanza comercial haya estado inclinada a favor de Colombia la mayor parte del tiempo.

Sin embargo, a pesar de que el país completó seis años con superávit, hay algunos síntomas que hacen pensar que el año 2014 podría terminar con un desequilibrio. Si se miran los números gruesos, en el primer bimestre se observa el desbalance (sumó 314 millones de dólares), ya que cayeron los despachos y aumentaron las compras.

En el caso de las exportaciones –tema que ha generado inquietudes incluso al interior del Banco de la República–, la caída fue de 4,6 por ciento en dicho periodo, y hay varios factores que incidieron en esta situación.

La principal causa tiene que ver con el petróleo y el carbón, que representan casi el 70 por ciento del total de los envíos de Colombia. En ambos casos, el valor de las ventas al exterior prácticamente se estancó o disminuyó (en dólares), pues el incremento del volumen (en toneladas) no compensó una disminución en los precios.

Justamente, la evolución de las cotizaciones internacionales de estas materias primas es el elemento que impone mayor incertidumbre sobre el desempeño de las exportaciones en lo que resta del año.
Entre tanto, las ventas externas del sector manufacturero tuvieron un descenso más pronunciado (13 por ciento) y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) reconoce que el panorama todavía no está claro. De todas formas, la situación es heterogénea entre las distintas ramas de la producción, aunque preocupa la fuerte caída en los envíos de vehículos, marroquinería, calzado, y algunos textiles y confecciones.

Con todo, en medio de esta situación, se destaca el repunte en las exportaciones de productos agrícolas y agroindustriales, pese a que su participación es todavía modesta.

Vista la situación desde el lado de las importaciones, ya se observa una recuperación, impulsada por algunas manufacturas, combustibles, y el ingreso de maquinaria y equipo. Se espera que este escenario se mantenga, en la medida que la economía colombiana siga avanzando, reflejado en el consumo de los hogares y en la inversión de las empresas.

SOCIOS COMERCIALES

Más allá de lo general y de las particularidades de cada producto, otro de los elementos que debe tenerse en cuenta para ver hacia dónde se va a inclinar la balanza comercial es el comportamiento de los socios del país.

En el caso de Estados Unidos, el destino con el que fluyen los mayores volúmenes de comercio, se ha notado un cambio de tendencia. Hasta hace muy poco, lo que Colombia le vendía a su socio del norte superaba con creces los montos que le compraba, pero más recientemente se han estancado los despachos colombianos, al tiempo que los empresarios y consumidores en el país están demandando cada vez más bienes estadounidenses.

Si Colombia logra aprovechar de mejor manera el Tratado de Libre Comercio entre los dos países, que está vigente desde mayo del 2012, muy seguramente podrá inclinar de nuevo la balanza a su favor.
Esto también aplica para la relación comercial con la Unión Europea, con la que se negoció un acuerdo comercial. Hasta el momento, Colombia se ha mantenido como un proveedor importante de petróleo y algunas manufacturas han encontrado nichos de mercado en más de 20 naciones del bloque.

Al mismo tiempo, de Europa llega una gran variedad de productos, tanto para el consumo de las familias como para la actividad de las empresas.

Ahora, en la medida en que las economías avanzadas se recuperen, podría esperarse un aumento en su demanda de bienes de muchos países, incluidos los colombianos.

En el caso de América Latina, Colombia es un proveedor importante y vende mucho más de lo que compra, con excepción de México, el segundo país con el mayor desequilibrio comercial, el cual está sustentado en la llegada de vehículos y acero mexicano, entre otros.

El gran déficit de los últimos años se produce con China, y hay una probabilidad alta de que se mantenga esta situación, pues si esa economía se enfría, demandará menos bienes externos. No obstante, es bien sabido que, en esta competencia, Colombia tiene grandes limitaciones, que se resuelven en distintos plazos.

Aunque ya se viene avanzando en temas como la búsqueda de nichos de mercado en otros países, la adecuación de la oferta exportable y en general el aprovechamiento de los acuerdos comerciales, persisten problemas estructurales como las falencias en infraestructura, los altos costos para importar y exportar, así como las deficiencias en materia aduanera. Esto, sin contar con la amenaza que representa el contrabando para la producción local.

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